Una pareja en el momento de hacerse un 'selfie after sex'. /
Ya sea porque algunas celebrities lo han puesto de moda o porque las redes sociales dan buena cuenta de ello, la publicación de 'selfies after sex' de las parejas españolas ha crecido en los últimos meses. Cinco de cada 10 adultos de entre 35 y 40 años reconoce haber llevado a cabo esta práctica, según datos de la cadena de tiendas eróticas Dolce Love. Eso sí, las más jóvenes (entre 20 y 30 años) prefieren practicar el sexting, no sólo con su pareja sino también entre las amigas.
La encuesta revela además que uno de los motivos por los que se practica este tipo de 'selfie' es porque tras ver las fotos de otras parejas en la Red, incluidas las celebrities, consideran que es un momento sensualmente excitante para compartir.
Recientemente la cantante Lady Gaga subió a las redes sociales una foto con su actual pareja después de mantener relaciones sexuales y, aunque obedece a un proyecto benéfico, no deja de pertenecer a una moda que en Instagram ya tiene su propio hashtag #aftersex .
Casi el 70% de las parejas encuestadas dejan a la imaginación las partes más eróticas de su cuerpo cuando toman estos selfies, por pudor y porque las propias redes sociales lo censuran. Además, a casi la mitad de ese 70% de las parejas no les importaría que los juguetes eróticos que utilizan en sus relaciones aparecieran en dicho 'selfie'.
En cuanto a de dónde parte la iniciativa, la sexóloga Ángeles Gutiérrez, de Dolce Love, explica que son ellas las que llevan la iniciativa a la hora de sugerir la foto mientras que los que incitan a subirlo a las redes son los hombres, aunque siempre con el consentimiento de la pareja.
El otro 30% de las parejas encuestadas se muestran más explícitos con sus fotos. Una peligrosa moda que se utiliza más para aplicaciones de mensajería y que se denomina 'sex selfie' en la que se intercambian desnudos con la pareja y, en ocasiones, con desconocidos. Esta práctica es minoritaria. Para evitar problemas posteriores, y como medida preventiva, los expertos informáticos recomiendan no mostrar el rostro cuando intercambiemos este tipo de fotografías.