Carlota Casiraghi, la princesa intelectual que marca estilo dentro y fuera de palacio (y que ya ha cumplido 34 años)

Es una de las llamadas princesas rebeldes de la nueva generación y la que más estilo tiene, con permiso de su madre, Carolina de Mónaco. Repasamos sus mejores looks hoy que celebra su cumpleaños.

23 Fotos

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde

Junto al filósofo, escritor y periodista Robert Maggiori en Segovia el verano pasado, durante la presentación del libro Archipielagos de Pasiones.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Durante el Baile de la Rosa de Mónaco en 2018.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Su primer novio “oficial” fue el aristócrata Hubertus Arenque Frankensdorf .Estuvo con él entre 2001 y 2004):su primera adolescencia.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Luego salió con Felix Winckler, hermano de su mejor amiga, Cecile, e hijo de un reconocido abogado radicado en Bruselas. Estuvieron juntos hasta 2007, hasta los 21 años de Carlota.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Alex Dellal, hermano de la diseñadora de zapatos Charlotte Olympia y de la modelo Alice Dellal, fue su compañero sentimental de 2007 a 2012. Dicen que Dellal fue el gran amor de Carlota o, al menos, el que más huella le dejó hasta entonces. La ruptura fue una gran sorpresa, pues todo apuntaba a boda.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

No pasó demasiado tiempo después de la ruptura con Dellal hasta que Carlota conociera a Gad Elmaleh, actor de origen marroquí y 16 años mayor que ella. Montaron su nido de amor en París y en diciembre de 2013 tuvieron su primer hijo, Raphäel. Rompieron en 2015.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

En 2017, Carlota se estableció en Roma junto a su nuevo amor: Lamberto Sanfelice, director de cine., aristócrata, italiano como su padre, de la misma pandilla que sus hermanos e intelectual. El romance, a pesar de los rumores de embarazo y boda, duró un año, y Carlota volvió a hacer las maletas y se trasladó al pueblo francés cercano a Fontainebleu, la ciudad donde estudió y desarrolló su amor por la hípica.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

En junio de este año, presentó oficialmente a su nievo novio: el productor de cine Dimitri Rassam, hijo de la actriz y modelos Carole Bouquet. Tenían previsto casarse este verano, pero van a retrasar la boda hasta que el segundo embarazo de Carlota llegue a término.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Retomemos el hilo de la doble vida. En 1986, su adorada tía Estefanía eligió la música pop para liberarse de la imagen de aristócrata y grabó un disco que triunfó en toda Europa:”Irresistible”. En agosto de 2011, Carlota hizo algo parecido. En vez de ser presentada en sociedad en un baile con la alta sociedad, saltó al ruedo público con una portada en la edición francesa de “Vogue”, 24 páginas fotografiadas por Mario Testino que causaron sensación. Fue entonces cuando conocimos la rebeldía de Carlota, cien por cien siglo XXI. Ella tampoco se iba a quedar en un castillo.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

En 2012, se convirtió en musa de Gucci, en una campaña fotografiada por Peter Lindberg que homenajeaba su pasión por la equitación. «Tuvo la oportunidad de salir a la vida real y decir: '¡Aquí estoy!'. Salir de casa e involucrarse en la publicidad fue una gran decisión para ella», declaró el fotógrafo a “The New York Times” durante los desfiles de París aquella primavera. La relación de la primera familia del Principado de Mónaco con Gucci venía de largo: Grace Kelly, modelo antes que actriz, era una de sus clientas fetiche y la marca diseñó el pañuelo Flora en su honor.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

En 2015, repitió portada en “Vogue”, de nuevo fotografiada por Testino, pero ya convertida en madre. Emmanuelle Alt, una de las expertas en moda más icónicas de la publicación, dijo de ella que era «una oda a la feminidad, absolutamente sublime, deportiva, brillante y creativa. ¿Acaso no es Carlota Casiraghi la mujer ideal?». En el 2009, continuaba su aventura con la moda: fundó la publicación “Ever Manifesto” junto a Alexia Niedzielski y Elizabeth von Guttman.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Carlota ha sido imagen, además de de Gucci, de Chanel y Cartier. Sin embargo, su 'fashionismo' suele limitarse a sus apariciones publicas oficiales. Poco a poco, la investigación periodística fue desmontando esta supuesta vocación por la moda: lo que empezó como una rebeldía, al final resultó ser simplemente una manera de ganar dinero para su gran pasión: la equitación.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Según el periodista francés Stéphane Bern, que sigue a la familia real de Mónaco desde hace años, Carlota se ofreció a colaborar con Gucci porque necesitaba dinero para mantener a sus caballos. Bern escribió: “No tiene ningún interés en ser modelo, es mucho más inteligente que eso. Competir es muy costoso, tiene que transportar a los caballos, pagar por su cuidado, al entrenador… Gucci ayuda a todo eso con cheques de muchos ceros, pero, honestamente, es extraño ver a alguien tan inteligente en un mundo tan frívolo como el de la moda”.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

La doble vida de Carlota no tiene que ver, pues, con la moda, sino con la equitación. ¿O no? Pues tampoco. Los caballos son su pasión desde niña, pero de adolescente conoció la que se ha convertido en mucho más que una afición: la filosofía. En el instituto, devoró a Sartre, Nietzsche y Freud y terminó licenciándose en filosofía en la Sorbona. Hoy, es la princesa filósofa oficial: lanzó la convocatoria anual de unas jornadas filosóficas (la primera, en torno al amor, se celebró en 2015) y un premio que lleva el nombre de su profesor del instituto, el crítico del diario “Libération” Robert Maggiori.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

En marzo de este año, Carlota presentó su primer libro, “Archipiélago de pasiones”, un tratado de filosofía que ha escrito con Robert Maggiori. Según este, Carlota fue la mejor alumna que tuvo en sus 30 años de clases. Son más de 300 páginas sobre los distintos estados de ánimo por los que puede atravesar una persona en diferentes momentos y situaciones de su vida. Y está dedicado a la memoria de su padre.

Carlota Casiraghi, la princesa rebelde.

Esta semana, durante los encuentros filosóficos que organiza Carlota y patrocina Montblanc, la princesa filósofa premió a Jean Claude Milner por sus 40 años de carrera; Emanuele Coccia, por el libro "La vie des plantes. Une methaphysique du melange” y el editor Michel Valensi. Los cofundadores de sus encuentros también son hombres: Joseph Cohen, Robert Maggiori y Raphael Zagury-Orly. ¿No sería bonito que Montblanc y Carlota Casiraghi reconocieran el trabajo de las filósofas, precisamente en la disciplina que menos reconoce a las mujeres? ¿Nos lees, Carlota?