vivir
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Madre primeriza o madre de un héroe, con ojos de campesina o con ojos de quien arrastra en las corneas el peso de víctimas innumerables, habitante de Kattegat o su reina, el tiempo no ha podido deteriorar su piel como sí lo ha hecho, brutal, con la de Ragnar. Sigue tan sexy como el primer día. En paralelo, se han multiplicado su fortaleza, su ambición y su poder. Y ha ejecutado gracias a esa merecida multiplicación su venganza, paradójicamente tranquila.
Lagertha
La gran metáfora de Vikingos es el muro de escudos. Cada individuo, hombre o mujer
-porque tal vez fuera la sociedad medieval más igualitaria-, tiene su propio escudo: es un búnker circular, autónomo. Pero en la batalla se unen los escudos, como una colmena: construyen un cubo.
Cuando Lagertha entra en combate, se vuelve una fiera en el cuerpo a cuerpo, pero sabe perfectamente encajar como una pieza más en el cuerpo colectivo. Separarse y unirse. Distanciarse y gobernar. Cada vez más sola, incapaz de sostener matrimonios siempre insatisfactorios, cada vez más lejos de los hombres y más cerca de sus amazonas, toda la serie está construida para que resulte natural una sola idea: el futuro siempre le ha pertenecido. El liderazgo es soledad que tiende puentes.
Confieso que también me enamora el hecho de que Lagertha sea interpretada por Katheryn Winnick, una actriz canadiense de familia ucraniana, que habla ucraniano, ruso, francés, italiano e inglés, y que es cinturón negro de taekwondo y de karate. Porque a veces se da una suerte de coherencia entre la ficción y la realidad: la reina búnker, la guerrera viajera, es encarnada en Vikingos por una nórdica cosmopolita de armas tomar. A través de ellas dos, esa gélida Edad Media, que durante tantos años hemos visto solo como una sucesión de guerreros musculosos con absurdos cascos con colmillos, es felizmente reinterpretada ahora en clave femenina.
Mientras que en Inglaterra o en Francia las princesas rebeldes nunca llegan a ser reinas, en Kattegat quien está al mando es una mujer.
Es una serie de televisión creada por Michael Hirst, inspirada en las leyendas del vikingo Ragnar Lodbrok, pero documentada históricamente para que sea totalmente fiel a lo que se sabe sobre esa civilización. Lagertha (Katheryn Winnick) es la primera mujer de Ragnar (Travis Fimmel), testigo de su ascenso de campesino a rey.