Una pareja, al borde de la ruptura. / GTRES

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Tres alivios para una ruptura dolorosa

Dedicarte tiempo, conocer y comprender las causas y evitar buscar culpables son pilares básicos para recuperarse.

No podemos evitar el dolor que produce una ruptura cuando tenemos que separarnos de alguien que ha sido importante en nuestras vidas, pero si que podemos evitar recrearnos en el drama y tratar de no alargar demasiado el duelo.

Además de no espiar en las redes sociales... ¡ni siquiera en Spotify! podemos hacer otras cosas que nos ayudarán a evitar que nos hundamos en la miseria.

1. Abandona la idea del héroe y el villano, del malo y el bueno. Simplemente porque las razones de una ruptura casi siempre pueden repartirse al 50%. Ambos pusieron algo de su parte (o dejaron de poner algo) para que la relación no llegase a buen puerto. Para superar el mal trago no conviene no colocarse en el lugar del malo de la película pero tampoco en el sitio de la víctima y el abandonado. Hay que asumir que algo no funcionó como pareja.

2. No te sientas egoísta por dedicarte a ti. Cuando una relación termina el impacto de la ruptura es mayor si andas escaso de autoestima si te dejar arrastrar por el dolor. Es el momento de ser egoísta y dedicarte a ti, huir del otro y buscar a los amigos y los hobbies que te ayuden a sentirte mejor.

3. Busca la verdad si crees que te falta algo por saber pues quizá este punto te ayudará a entender la ruptura. A veces uno necesita explicaciones o al menos entender lo que ha pasado para pasar página y seguir adelante. Si ese es el caso, busca información que te sirva para cerrar el caso, no para reabrirlo otra vez. Ponte un límite de tiempo porque tampoco conviene que te conviertas en un detective privado. Solo busca (o pregunta) lo que te sirva para entender y quedarte conforme.

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