Deslices de la vida en pareja: ¿quién paga qué?

Ya me gustaría darte un modelo global para gestionar la administración familiar, pero no existe. Todo va a depender de la idiosincrasia de tu compañero/a de vida.

Hablemos de dinero: Francisca Serrano Madrid

El problema surge cuando uno de los dos asume el pago de los gastos conjuntos. No es raro que surjan discusiones si solo uno de los dos lleva la carga económica de la familia: que uno se haga el loco y no pague lo adelantado por el otro para llegar a fin de mes; o que uno pague las facturas más importantes y la otra parte las que menos duelen al bolsillo; que uno sea el del "bolsillo abierto" y el otro el del "monedero cerrado"... ¿Te suena?

¿Cómo resolvemos esta controversia?

En esta columna me oirás decir muchas veces que lo primero es ver cuál es el problema real. Y en este caso en concreto, dónde se se está yendo el dinero gastado. Este diagnóstico requiere que uno de los dos lleve la contabilidad de ingresos y gastos familiares con carácter mensual y, para eso, revisar varios meses es básico.

Hay una serie de gastos fijos (luz, agua, teléfono, colegio de los niños, internet, transporte...) que, siendo conocidos previamente, permiten discernir un reparto equitativo de dichas perdidas económicas mensuales. Y eso puede evitar las peleas por cuestiones de dinero que, a la larga, puede afectar a la relación.

¿La ventaja?

Hacer un balance de los gastos es la mejor manera de conocer donde se va cada euro. Eso nos permite cortar el grifo del gasto por donde se nos está escapando nuestra liquidez.

¿ El inconveniente?

Requiere un tiempo de dedicación y guardar todas las facturas por pequeñas que sean, hasta las de los cafés o las cervezas.

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    Tener una sola cuenta de pago en común. Lo mejor es ingresar cada uno lo que os corresponde el primer día del mes. Si eres tú el lento a la hora de pagar, ten siempre dinero en esa cuenta; así tu pareja no verá amenazada su economía.

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    Revisar los sueldos de ambas partes Si uno de los dos está ganando mucho dinero en su profesión y el otro muy poco, esta desigualdad tiene que verse reflejada en la aportación a la familia con porcentajes diferentes para cada uno, siempre en virtud de los ingresos por sus actividades. Solo así podrá haber honestidad y se evitarán discusiones.

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    Utilizar una App Algunas como Fintonic o Money Wiz permiten la planificación económica familiar sin llegar ahogados a fin de mes. Además, son fáciles de usar. Desde tu móvil podrás saber cuánto dinero tienes y cómo lo estás gastando. Si ambos las tenéis os será más fácil trabajar en equipo.

Apuntes financieros

  • Es fácil llevarse bien en cuestión de dinero cuando se habla sobre el tema. Dialogar y buscar el problema, dando la solución que no te haga pensar que llevas la carga sobre tus hombros, permitirá una relación sana.

  • Que uno de los dos asuma todos los gastos tiene que ser una decisión pactada que no genere en el futuro recriminaciones de ningún tipo.

  • Tenemos que ser generosos con el otro y no medir cada euro que aportamos cuando nos lo podemos permitir.

Ilustración: Manolo Hidalgo

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