Una imagen del documental, Lo que la verdad esconde. Caso Asunta, del productor Ramón Campos. /
Aunque han pasado más de dos años desde el estreno de " Lo que la verdad esconde: Caso Asunta ", la huella que dejó la asesina sigue, en la memoria de Ramón Campos, fresca. El productor del documental que iluminó un caso destinado a la oscuridad no titubea un segundo al contestar nuevas preguntas sobre Rosario Porto, condenada a 18 años de cárcel por el asesinato de su hija de 12 años. Llegó a hablar con ella por teléfono durante el rodaje de su documental y recibió un mensaje de Porto cuando se emitió en televisión. "Gracias por la objetividad y por mostrar todas las caras", le escribió.
Vídeo. La policía investiga los diarios que escribía Rosario Porto en su celda
Campos, enfrascado ahora mismo en un nuevo documental acerca de los atentados de las Ramblas y Cambrils en 2017, ha recibido la noticia del suicidio de Rosario Porto sin sorpresas. "Le pudo la culpa. Vivir con el peso de lo que había hecho, sumado al momento de pandemia que estamos viviendo y a la depresión en la que estaba de manera casi permanente acabó con ella". De alguna manera era una muerte anunciada.
Ramón Campos produjo el documental "Lo que la verdad esconde: Caso Asunta" y tuvo la oportunidad de hablar por teléfono con Rosario Porto. /
¿Cómo era la Rosario Porto que conociste en 2017? Es muy difícil hablar de Rosario Porto porque la Rosario que yo conocí ya había asesinado a su hija y era totalmente diferente a la que hubiera podido conocer cualquier vecino antes del crimen. La persona que yo conocí era una mujer totalmente destrozada que sufría por lo que había hecho. Cuando lloraba lo hacía por la culpa. Estoy seguro de que si hubiera podido dar marcha atrás lo habría hecho, y no solamente porque la pillaron. Se ha dicho muchas veces que era una persona débil, manipulable... Yo no estoy tan seguro de eso. No tanto por lo que hablé con ella como por sus actos: era una persona que tomaba decisiones muy difíciles de tomar, como dejar a su marido, divorciarse, comenzar una relación con otra persona... Es cierto que no era una persona muy hábil para manejarse en el día a día, y que se ahogaba en un vaso de agua, pero esto no es incompatible con ser fuerte. Puedes venirte abajo con las cosas rutinarias de la casa y, al mismo tiempo, tener la fortaleza de dejar a tu marido porque te has enamorado de otro hombre.
Sostener su inocencia durante tanto tiempo requiere, desde luego, mucha fortaleza... Ahí jugó la fortaleza, pero también su preocupación por la apariencia. A Rosario Porto se le inculcó desde pequeña que lo que se mostraba hacia fuera era muy importante. Una de las personas que estuvo con ella cuando fue detenida y en los días posteriores me contó que Rosario, para trabar conversación, le preguntaba a veces por sus hijos. Esta mujer le comentó que eran un poco rebeldes y que daban mucho la lata a la hora de comer. Lo que le recomendó entonces Rosario es muy revelador. Le dijo: “No lo cuentes. Si no lo cuentas, no pasa”. Si no cuentas a la gente que tus hijos se portan mal, la imagen que tendrán de ellos será buena. Para mí, eso la define muy bien. Lo que pasa en casa no se cuenta fuera, porque la gente tiene que tener una imagen impoluta de la familia. Eso es algo que aprendió, sobre todo, de su madre. Ante la sociedad había que parecer antes que ser.
¿Qué significa el fallecimiento de Rosario Porto para el caso Asunta? Absolutamente nada. Los casos casi nunca se cierran con toda la información. Eso es casi imposible. Los jueces de instrucción te cuentan que jamás llegan a proyectar una película con 24 fotogramas por segundo gracias a sus descubrimientos. Tienen algunos fotogramas, pero les faltan muchos. La motivación es interesante y es importante, pero no es clave a la hora de resolver un caso. De hecho, hay mucha gente que mata sin motivación. Eso a los seres humanos nos inquieta mucho, sobre todo si son los padres los que matan a una hija. Saber que existe una razón nos proporciona tranquilidad. La sinrazón da mucho miedo. Da igual si mataron a Asunta porque molestaba o porque Rosario quería hacer daño a Alfonso. Es indiferente. Lo sustancial es que ella la mató. Hay pruebas suficientes que demuestran que Rosario mintió de manera continuada para dirigir las sospechas en otra dirección. No hay pruebas que demuestren que la asfixió, pero tampoco de que fuera otra persona.
¿Cree factible que Rosario Porto hubiera dejado algún tipo de confesión por escrito? Podría ser que sí, que hubiera dejado una carta en la que apuntara a alguna persona... Pero lo que me extrañaría muchísimo sería que Rosario confesase lo que sucedió aquella noche. Si no lo hizo en vida, para qué lo iba a hacer tras su muerte.