entrevista

Charo Izquierdo, autora de Fashion R(evolution): «La reina Letizia es la gran embajadora de la moda española»

Charo Izquierdo ha publicado el libro Fashion R(evolution), en el que recorre la historia de la moda, analiza el presente y plantea los desafíos del futuro.

Charo Izquierdo. / cortesía editorial lid/ esteban Palazuelos

Juanra López
Juanra López

Fashion R(evolution), La gran oportunidad de la moda (LID Editorial), libro escrito por Charo Izquierdo , es todo un ejemplo de cómo un asunto muy especializado, como la moda, puede acercarse a un gran público desde una óptica didáctica y en términos comprensibles para los no iniciados, sin perder la profundidad de campo. La periodista, que ha estado al frente de publicaciones como Yo Dona, Elle o Grazia, y ha sido directora de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid , hace un exhaustivo repaso del pasado, presente y futuro de la moda, desde distintos ángulos. Además, da algunas recetas para conseguir que el sector siga floreciente.

Autora también de los libros ¡Socorro, soy abuela! (Plaza&Janés), ¿Soy yo o es que aquí hace mucho calor? (Planeta) y Puta no soy (LID Editorial), Charo es una mujer multitask que nos explica cómo le cunde el tiempo para abarcar tantas actividades: «Dicen que si quieres que alguien te haga algo, mándaselo a una persona muy ocupada». Asegura que aunque esté en plan multitarea «soy capaz de disfrutar de las cosas, aunque haya gente que crea que de esta manera se disfruta menos».

El libro se lo dedicas a tu madre, quién te regaló tu primer traje de marca. ¿Fue ella quién te inculcó la pasión por la moda?

No, mi madre me educó en el buen gusto, pero creo que el encuentro más claro con la moda lo tengo cuando a empiezo a trabajar en la revista en Dunia. Estaba en cuarto de periodismo y tuve la suerte de que me contrataran como una periodista junior. Mi planteamiento profesional era otro, por ejemplo, tipo corresponsal de guerra. Tuve la oportunidad de entrar en esa redacción y entender todo lo que daba de sí la moda. Lo importante que era desde el punto de vista de la estética, de lo que significaba económicamente, de la historia, incluso de cómo la moda había se había relacionado con la liberación de las mujeres. Tenía 20 años, estaba casi saliendo de la adolescencia.

El libro se articula en torno al pasado, el presente y el futuro. ¿Podemos decir que cualquier tiempo pasado fue mejor para las grandes casas de moda?

Prefiero decir como Óscar de la Renta que la moda siempre sabe mirar hacia adelante. No podemos entender el futuro sin entender el pasado, pero yo soy muy fan de esta época y del futuro que viene. Parece que estamos en un cambio de paradigma magnífico. De igual manera que en su día se pasó de llevar miriñaque a no llevarlo, de prescindir del corsé, de no poder usar pantalones a poder hacerlo. La moda tiene un futuro muy prometedor si hace los deberes relacionados con la tecnología y la sostenibilidad.

Los grandes retos de la prensa de moda

¿Qué deberes debe hacer la prensa especializada no solo para sobrevivir sino para ser rentable?

Creo que la relación entre la prensa tradicional, el print, y el digital, entendido en todos sus vertientes, tiene que integrarse más. El tema de la realidad virtual también va a ser muy importante, los medios deben hacer los deberes en ese sentido. Hay otro tema básico, la periodicidad en la prensa. Las periodicidades semanales se han perdido prácticamente en la moda, pero las mensuales tampoco tienen mucho sentido realizadas como se han estado realizando. Me produce un poco de escalofrío, ver el kiosco y ver las revistas con los regalos.

La manera de comunicar ha cambiado tanto que los medios tienen que ponerse como consumidores. El propio medio tiene que hacer la tarea de mirarse menos al ombligo y mirar más al ombligo de los consumidores, que ya no tienen esa necesidad de ver esos cuadernillos de moda y tendencias en marzo y en septiembre. Primero, porque las tendencias ya no existen, es una pelagra a extinguir, y segundo, porque ya se ha visto todo en las redes sociales. Hay que hacer un ejercicio de poner al cliente en el centro y eso significa pensar como piensa el que te va a comprar, no como piensa la publicidad que está pagando esos medios.

Como en cualquier sector, en el mundo de la moda sobrevivirá el que menos resistencia oponga a los cambios, que son inexorables.

Claro, hay que ser flexibles y duros como el bambú. Hay que saber moverse a tenor de cómo se están moviendo las corrientes sociales y de consumo, y ser fuerte para resistir.

Anna Wintour y los prescriptores de moda

También ha cambiado el concepto de prescriptor. Antes era mucho más vertical, era, por ejemplo, Anna Wintour quien decidía qué firmas triunfaban y ahora todo es mucho más horizontal.

Totalmente, es horizontal y, además, no es bidireccional. No es de marca, de medios o de moda, a ciudadano o consumidor. Es multidireccional, en la medida que los propios consumidores también se están dirigiendo a otros. El sistema es muy complicado, muy intrincado.

Karl Lagerfeld decía que seguir una tendencia era el paso previo a ser un hortera. ¿Consideras que, tal vez, las redes sociales no están contribuyendo a formar un buen gusto?

Estoy muy de acuerdo. Estamos en un momento crítico para el gusto porque hay mucha contaminación, hay mucho ruido y ese ruido hace que se hayan perdido algunos criterios básicos del gusto. También se ha perdido el gusto por vestirse bien, el gusto por saber cómo vestir según la actividad a la que vas. No es lo mismo ir a la playa que a la ópera. Habría que intentar entre todos, los medios y las marcas, recuperar algunos valores relacionados con el gusto.