El colorete es uno de esos pasos claves en el maquillaje que cuando no tengo mucho tiempo consigue ese efecto buena cara de forma inmediata. Aplicado de la forma correcta, levanta hasta el maquillaje más básico en cuestión de segunos. Con un poco de corrector y máscara de pestañas tienes un look favorecedor muy sencillo.
Es una de las tendencias clave del momento. Pero, como todo, aplicarlo de forma incorrecta puede arruinar el resultado en cuestión de segundos. Si eres de las que piensas que no te estás aplicando este producto bien y que no queda como esperas o como te gustaría, es posible que estés cometiendo algunos de estos errores que te muestro a continuación y cómo corregirlos para lograr un acabado perfecto.
1. Aplicarlo demasiado abajo
Uno de los errores más frecuentes es colocar el colorete demasiado cerca de la mandíbula. Esto puede hacer que el rostro se vea caído y sin definición. Para evitarlo, lo ideal es aplicarlo en la parte alta de los pómulos, difuminándolo hacia las sienes. De esta manera, conseguirás un efecto lifting que estiliza y rejuvenece el rostro.
2. Usar demasiado producto
¿Alguna vez has aplicado colorete y terminas utilizando demasiada cantidad? Si te pasaste con el color, no entres en pánico. Un truco rápido es difuminarlo con una brocha limpia o suavizar el exceso con un poco de polvo traslúcido. También puedes aplicar una esponja húmeda con base o corrector para corregir la intensidad.
3. No elegir el tono adecuado
El color del rubor puede hacer la diferencia entre un look favorecedor o uno apagado. Si tienes la piel clara, los tonos rosados o malvas son perfectos. Para pieles medias, los colores melocotón o coral aportan calidez. Y si tu piel es oscura, los fucsias y tonos vibrantes resaltarán de manera espectacular. Elegir el tono adecuado es clave para un efecto natural y armonioso.
4. No difuminar correctamente
Un colorete mal difuminado puede dejar líneas marcadas o manchas en el rostro. Para un acabado natural, usa una brocha esponjosa y trabaja el producto en movimientos circulares. Si usas coloretes en crema o líquidos, una esponja húmeda es ideal para integrarlo con la piel de manera uniforme.
5. Aplicarlo en la zona equivocada según la forma del rostro
No todas las formas de rostro requieren la misma aplicación de colorete. En caras redondas, lo mejor es aplicarlo en diagonal para afinar las facciones. En rostros alargados, es preferible colocarlo en la parte más prominente de las mejillas para equilibrar. Conocer la estructura de tu cara te ayudará a potenciar tu belleza natural.
6. Olvidar la armonía con el resto del maquillaje
El colorete debe complementar el resto del look, no competir con él. Si llevas un maquillaje de ojos intenso, opta por tonos suaves en las mejillas. Si prefieres labios llamativos, un rubor sutil equilibrará el conjunto. La clave está en mantener la armonía para un resultado elegante y favorecedor.
Pequeños errores pueden afectar el resultado de tu maquillaje, pero con estos tips podrás evitarlos y conseguir un rubor perfecto de forma sencilla y sin necesitar tener conocimientos de experto en este terreno. Ahora que ya lo sabes, haz de tu colorete un aliado para cualquier look.