Es difícil decir cuál fue la tendencia de maquillaje más atrevida de los años ochenta, pues es un título muy disputado. Pero, sin duda, los párpados azules estarían entre los finalistas. Quizá por ello te sorprenda que este color intenso y vibrante vuelva a estar de moda. Pero lo cierto es que este año ya hemos visto lucirlo a famosas de la talla de Úrsula Corberó y Dua Lipa. Y sí, confirmamos que le hace la competencia directa a este original eyeliner que levanta el párpado caído y agranda los ojos y que las sombras azules son ideales para disimular la mirada cansada .
Viene en todas sus formas, por lo que puedes escoger la que más te guste: en ahumado, a ras de pestañas, en la raya del ojo, en la línea de agua o incluso en las pestañas. Además, si se aplica correctamente, puede convertirse en un maquillaje elegante y atemporal. Y, para conseguirlo, solo tienes que seguir los consejos de la maquilladora Cristina Lobato.
Vídeo. 9 formas de incluir el azul en tu maquillaje.
En primer lugar, debes elegir el tono más adecuado para tus ojos y tu pelo. Si tienes los ojos claros y el cabello rubio, opta por uno suave como el turquesa o el royal. En cambio, para las morenas de ojos oscuros es mejor uno profundo como el cobalto o el marino. El acabado también es importante a la hora de crear el maquillaje: hay sombras mate, glitter, satinadas o glow. Decide qué intensidad quieres darle al look con diferentes saturaciones, más o menos difuminado, o en bloque.
Para dar mayor profundidad a tu mirada, combina varios tonos. Emplea uno luminoso en el párpado móvil y otro más oscuro en la parte externa. Apostando por azules en acabado mate lograrás un acabado muy natural. Y, si quieres darle el toque justo de brillo, agrega un poco de sombra metalizada o luminosa en la zona del lagrimal.
Eso sí, antes de aplicar la sombra, la maquilladora recomienda preparar el párpado con un primer de ojos. De esta forma, lograrás fijar y potenciar el color. Cristina también nos recuerda que, después, es muy importante corregir bien la zona de la ojera, especialmente si tiene un tono azulado o está ligeramente amoratada.
En definitiva, siguiendo estas recomendaciones e introduciendo pequeños cambios, puedes adaptar esta tendencia a tu estilo y personalidad para llevarla de forma sutil o de manera más atrevida.