Quien algo quiere, algo le cuesta. Este refrán se puede aplicar a casi todo, y al estado del pelo , también. Nuestra recomendación, en todo caso, es que no te tomes l os cuidados para tu cabello como un trabajo, sino como un momento de relax. Si disfrutas de esos cuidados te será más difícil escaquearte y buscar excusas para justificar tu pereza. Con este protocolo de seis pasos te garantizamos una mejora sustancial de tu melena.
Sin esta premisa tener un pelo bonito será mucho más complicado. La piel de la cabeza, aunque nunca te hayas puesto a pensarlo, también es delicada y se ensucia con la polución. A medida que vamos cumpliendo años, esa piel se vuelve más frágil por la pérdida de colágeno. Ayúdala a repararse y una vez a la semana utiliza un exfoliante capilar para retirar todas las impurezas sin dañar el cuero cabelludo.
Cuando te vayas a lavar el pelo evita la fricción; en su lugar, límpiate la cabeza con ligeros masajes, que te ayudarán a estimular la microcirculación del cuero cabelludo y oxigenar los folículos pilosos.
Ni todos los champús sirven para todos los tipos de pelo, ni todos los acondicionadores le vendrán bien a tu melena. Hoy en día la nueva generación de productos capilares nos permite escoger de forma personalizada en función de nuestras necesidades –volumen, nutrición, antifrizz, anticaspa, etc.–, así que aprovéchalo y no te lances a comprar cualquier cosa ni el producto que le va fenomenal a tu mejor amiga. Ah, una cosa más: una vez por semana procura a tu melena un producto reparador.
En el salón madrileño Rogelaine Lifestyle realizan tanto el tratamiento orgánico antiencrespamiento (desde 69 €) como la queratina orgánica sin formol (a partir de 300 €). /
A todas nos gustaría tener la melena de los anuncios de champú después de lavarnos la cabeza y dejar que el pelo se seque al aire, sin tener que hacer nada más, pero esto suele ser un sueño que en pocas ocasiones se cumple. Afortunadamente, hoy en día existen un montón de tratamientos de larga duración en los salones de peluquería que te evitarán tener que invertir tiempo, dinero y paciencia con productos y herramientas varias. La enzimoterapia, por ejemplo, permite tener a raya varios meses el cabello encrespado; los tratamientos de queratina fortalecen durante bastante tiempo el pelo debilitado y sellan la cutícula; y los de ácido hialurónico hidratan varias semanas el pelo, lo dejan sedoso y sellan las cutículas.
No es bueno para nada en general, y para el pelo, en particular, tampoco. Sufrir estrés puede conducir a un aumento de la descamación o de la seborrea y a la temida caída de cabello. Ponle freno a las prisas y a la ansiedad si no quieres que se refleje en tu melena.
La dieta influye en una melena bonita, y mucho; es fundamental tener unos niveles adecuados de hierro, así como de cobre y zinc. Una alimentación desequilibrada se traduce en un pelo debilitado, mate y sin vitalidad. Si vas a seguir un régimen de adelgazamiento, consúltalo antes con el dermatólogo o el tricólogo, porque igual te conviene tomar alguna suplementación para evitar que el pelo se te rompa o se caiga.