Cuando damos con nuestro corte de pelo insignia, no lo cambiamos por nada del mundo. Es un riesgo. Ya nos queda lo suficientemente bien. ¿Por qué probar algo nuevo si puede fallar? Hasta que nuestro cuerpo no nos pide un cambio de look a gritos, no cedemos a no ser que sea un peinado como esta coleta alta rejuvenecedora . Pero... ¡El pelo crece! Es momento de atrevernos con un elegante bob, un flop o un rejuvenecedor bixie .
Aunque si te niegas a algo tan drástico y quieres seguir llevando tu melena larga, las capas son la opción más inteligente para arreglar un pelo lacio y sin vida. Sin embargo, hay que elegir bien, demasiado cortas puede resultar en una estética ochentera muy 'demodé' y con pocas y largas, no hacemos nada. Si tienes falta de cantidad o de volumen, sucumbe a la nueva tendencia de las capas internas, con las que agregarás textura, movimiento y una sensación de mayor densidad, sin perder longitud.
¿En qué se diferencia las capas internas de un corte común a capas? Si bien estas últimas aportan volumen, las primeras lo hacen de forma casi invisible, resultando una apariencia de cantidad más natural, además de que automáticamente crean un peinado que no necesita ni de planchas ni de tenacillas, es decir, tu melena estará siempre arreglada.
Normalmente, para conseguirlas se mezclan dos técnicas de corte, deslizando las tijeras para unas líneas suaves y desfilando en ángulo vertical, esto bajo las capas superficiales, dejando esta última con su largo habitual.
De esta forma, quitamos todo el peso del pelo que no le permite elevarse y se genera una textura por la variedad de cortes que agrega mucho movimiento, lo que permite ir siempre bien peinada. Incluso hace más fácil el desenredado.
Al ser invisibles, obtenemos lo mejor del corte a capas habitual, pero sin el acabado picado y la incomodidad de no poder recoger el cabello adecuadamente, porque se nos escapen los pelos. Lo único que hacemos es insuflar de cuerpo a la melena y texturizarla. Parecerá que solo tenemos una longitud.
Muy sutil, sencillo y para nada resulta un choque, es la forma rápida de revitalizar nuestro look, aumentar la sensualidad, belleza y salud de la melena, así como de crear la ilusión de cantidad, tan beneficiosa en esta época o a medida que envejecemos, puesto que el cabello tiende a caerse en mayor medida. También es super fácil de mantener y hace el pelo más manejable y agradecido.
Un tip de experto es acompañar este tipo de capas de un flequillo cortina que enmarque el rostro y añada volumen a la zona superior y frontal del cabello. El resultado es de 10.