Las posibilidades en cosmética son infinitas. Existen un sinfín de fórmulas, combinaciones y productos que hacen que, en ocasiones, sea difícil escoger la mejor opción y la que mejor va contigo. Si eres de las que se pierde entre tantos ingredientes y no sabes si es mejor recurrir al retinol , la vitamina C o, por ejemplo, el ácido hialurónico, atenta a aesta guía que hemos creado junto a una farmacéutica.
Con la ayuda de Belén Acero, titular de la Farmacia Avenida de América y especialista en dermofarmacia y nutrición, te desvelamos cuáles son los activos que debes incluir en tu rutina de belleza teniendo en cuenta tu tipo de piel. Primero averigua cómo es tu dermis y una vez que tengas eso en cuenta, ficha los ingredientes que mejor irán contigo y forma una rutina de belleza que sea muy efectiva.
Belén Acero explica que «las pieles secas suelen presentar una falta de lípidos estructurales, por eso deberían utilizar activos que nutran y que, en definitiva, aporten esos lípidos que les faltan a estas pieles«. Y, ¿cuáles son? La experta desvela que son las mantecas, los aceites, y las ceramidas.
«Además, en muchas ocasiones, las pieles secas también están deshidratadas, por lo que será interesante aportar sustancias que retengan el agua en la piel y eviten la pérdida de agua transepidérmica. El ácido hialurónico tiene capacidades restauradoras, aumenta el contenido de humedad de la piel, y la defiende contra la pérdida de humedad. Es capaz de retener hasta 1.000 veces su propio peso en agua, lo que lo convierte en un hidratante óptimo para todo tipo de piel, incluidas las secas y sensibles», propone.
Por último, propone el escualano, otro activo que reduce la evaporación de agua y ayuda a hidratar la piel, «al igual que el ácido poliglutámico, un principio activo natural, derivado de la fermentación de la soja, que tiene propiedades hidratantes», comenta Belén Acero.
Si tienes la piel grasa y, como consecuencia, sufres tendencia al acné que tanto dolor de caveza trae, tu objetivo es controlar la producción excesiva de sebo, para que no obstruya los poros y pueda aparecer un brote de acné, mantener a raya los brillos indeseados, mejorar la textura de la piel e hidratar y fortalecer la barrera cutánea para mantenerla sana.
Es por ello, que Belén recomienda «principios activos como el ácido salicílico, con propiedades queratolíticas y seborreguladoras, penetra en el interior del poro disolviendo la grasa y de esa forma ayuda a controlar la aparición de imperfecciones y, además, mejora las marcas de acné mejorando la textura de la piel».
También puedes probar con «el ácido glicólico, un buen aliado de las pieles grasas (con tendencia acneica) ya que tiene propiedades exfoliantes que hacen que se renueve la piel, eliminando las células muertas«, explica Belén. Por último, propone el retinol porque mejora la textura de la piel, disminuye la producción de sebo, previene arrugas, además de mejorar el tono.
Las pieles sensibles son las que más sufren y suelen tener bastantes problemas para encontrar un tratamiento que no provoque reacción en la dermis. Si es tu caso, la farmacétuca te aconseja que pruebes con la niacinamida, porque ayuda a reparar la barrera cutánea.
Además, la centella asiática tiene propiedades calmantes y cicatrizantes, así como ayudar a mantener la humedad en la piel. Por último, «el pantenol es ideal para la sensibilidad cutánea ya que cuenta con propiedades hidratantes, emolientes y antiinflamatorias», asegura la Belén.
Se dice que una piel empieza a ser madura cuando cumpleo los 40 años, aunque esta es una cifra aproximada y todo depende de tu tipo de dermis. En este caso, el objetivo principal es promover la síntesis de colágeno y para ello, lo mejor que puedes hacer es usar el retinol. «Es el principio activo antiedad por excelencia: atenúa las líneas finas y las arrugas, mejora el estado de las manchas, aporta mucha luminosidad al rostro e, incluso, controla muy bien los brotes de acné», afirma la experta.
Sin embargo, como ya sabrás, hay que tener cuidado con su uso ya que en algunos momentos, como el embarazo, está contraindicado, aunque hay alternativas que también funcionan de maravilla. Un buen ejemplo es el bakuchiol, «es la alternativa vegetal al retinol, con propiedades similares, pero con aún mucho camino por recorrer para conseguir la misma evidencia científica del retinol», explica Belén.
«Otros activos que ayudan a nuestros fibroblastos a sintetizar colágeno serían la vitamina C, que además es fundamental para proteger la piel de los radicales libres. También me encanta recomendar péptidos como el Argireline, también conocido como «Botox-like», que inhibe parcialmente la contracción del músculo haciendo que se contraiga menos, y por lo tanto aparezcan menos arrugas de expresión», finaliza la experta.