Cómo hacer la transición al otoño con un cambio de rutina facial para solucionar los problemas del verano y que tu piel luzca perfecta

Cada época del año requiere que adaptemos nuestros tratamientos faciales a las necesidades que tiene la piel. Aquí te enseñamos cómo regenerar tu piel tras el verano y qué debes cambiar en tu régimen de belleza de cara al otoño.

Pincha en la imagen para ver Básicos de septiembre: todo lo que nos compraríamos en las rebajas finales de Sephora/@LORENA

Pincha en la imagen para ver Básicos de septiembre: todo lo que nos compraríamos en las rebajas finales de Sephora / @LORENA

Elena Olivero
Elena Olivero

El emocionante y relajado estilo de vida que acostumbramos a tener en verano es lo más para nuestro bienestar mental. Horas tomando el sol, bañándonos en la playa, disfrutando de las cenas y fiestas, caminando por rutas de ensueño... Todo tiene su lado malo y por muy bien que nos siente, las consecuencias aparecen a posteriori, y se hacen visibles en nuestra piel. Ya sean los rayos uv , el sudor, el cloro, la falta de rutina o el poco cuidado. Todos los daños que experimenta el cutis pueden repararse, siempre que sigamos ciertas reglas y apliquemos cambios en nuestro régimen de cuidado facial.

Es importante que adaptemos nuestros productos y los pasos que seguimos para una transición al otoño, porque el clima frío crea nuevas necesidades de tratamiento en la tez, además de que hay que partir de una base fuerte, regenerando esos problemas que ha provocado el verano. Nuevas manchas por la radiación solar, más ojeras y bolsas o un rostro congestionado con mayor tendencia a aparición de brotes, así como acumulación de grasa o, por el contrario, sequedad extrema con falta de brillo , suelen ser comunes a la vuelta de las vacaciones.

Factores De Hidratación Natural + HA de The Ordinary / SEPHORA

Cuando los cambios en las temperaturas se hacen notar con la llegada del otoño, experimentaremos mayor sensibilidad, rojeces o descamación, por irritantes ambientales que alteran el organismo y la barrera protectora. El aire seco hace que la humedad de la piel se pierda más rápido. El frío, agrieta la capa superficial del cutis, lo que causa ardor y propensión a reacciones. Para prevenir y paliar estas afecciones, te enseñamos cómo reajustar tus tratamientos diarios en esta época de transición.

En primer lugar, conviene corregir la hiperpigmentación que se ha agudizado. Debes incluir y dar importancia a los ingredientes con propiedades blanqueadoras e iluminadoras como los antioxidantes (vitamina C), los ácidos exfoliantes suaves (láctico, azelaico, mandélico, kójico, tranexámico), retinoides u otros componentes que favorezcan el brillo y el equilibrio de pigmentación como el extracto de raíz de regaliz o la niacinamida. El sol es menos intenso durante estos meses, por lo que es un buen momento para usar activos más potentes.

Discoloration Defense Serum de SkinCeuticals / SKINCEUTICALS

Ahora, es fundamental ser más delicadas con nuestro rostro y tener mucha constancia en su cuidado. Secar la piel a toquecitos, esparcir crema hidratante cuando la piel aún está húmeda y un mínimo de dos veces al día, utilizar mascarillas de noche regeneradoras, emplear bálsamos o limpiadores en crema untuosos que ayuden a reponer la hidratación y no dejen una sensación de tirantez. Evita aquellos con alcohol, ácido salicílico o lauril sulfato de sodio, aunque tengas piel grasa, ya que se deshacen de los aceites naturales de la dermis, además de no lavar en exceso.

Limpiador hidratante de CeraVe / LOOKFANTASTIC

Los mejores compuestos por los que optar son aquellos que mantienen la barrera cutánea protectora fortalecida y retienen más tiempo la humedad en la piel. Ceramidas, glicerina, ácido hialurónico, péptidos, urea, avena, vaselina, aloe vera, niacinamida y antioxidantes prolongan la hidratación, rellenan el cutis y evitan que los radicales libres incidan con sus efectos nocivos. Formulaciones nutritivas pero que tampoco lleguen a extremos de pesadas o aceitosas. Normalmente, las puedes encontrar en tarritos.

Superfood Moisture Cream de Youth to the People / SEPHORA

El factor de protección siempre es obligatorio, da igual estación del año, localización o estilo de vida. Un paso esencial en la rutina de cuidado facial al que solemos obviar pero que es decisivo en el envejecimiento de la piel. Eso sí, podemos regular el tipo de protección según nuestras necesidades. Si no pasas mucho tiempo en la calle, una crema con protector de amplio espectro es suficiente, aunque ya existe toda una gama de protección para todos los gustos: con color, más ligeras, sin aceites, no comedogénicas, contra luz azul, etc.

Hydra Vizor con SPF 30 de Fenty Skin / SEPHORA

Nuestro héroe, el retinol vuelve a nuestras vidas en otoño. Claro que es posible utilizarlo en los meses estivales, pero muchas somos reacias por ese efecto secundario de la fotosensibilidad. Si nos hemos tomado un descanso o hemos reducido su uso, las circunstancias de transición resultan excelentes para volver a los retinoides y mejorar la textura, unificar el tono y corregir signos de la edad. Siempre, por supuesto, de forma gradual para recuperar la tolerancia.

Regenacalm 2% Retinol and Vitamin C Serum S1 de Facetheory / FACETHEORY

A colación de la renovación celular, es bueno deshacerse de células muertas, pero no se recomienda usar exfoliantes fuertes o químicos demasiado agresivos, porque abrasan la barrera natural, quedando el cutis expuesto, desprotegido y más seco.

Virtuous Circle (exfoliante para pieles sensibles) de Pai Skincare / LACONICUM

Así es como tienes que tratar tu piel en este tiempo de cambios y prometemos que los resultados serán excelentes. Empieza ya a aplicar estos consejos y recupera ese cutis joven y libre de imperfecciones que tanto anhelamos.

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