
Es más habitual de lo que pensamos que haya gente que no quieren mostrar los brazos porque no se sienten cómodas. El motivo principal de esto es la flacidez y la pérdida de elasticidad. Otros de los motivos por los que puede existir esta flacidez es la pérdida acusada de peso y muy repentina o causas genéticas.
¿Cómo mejorarlo? Con una combinación de hábitos, tratamientos y cuidados que mejorarán considerablemente su apariencia . ¿Cómo hacerlo y por qué motivo se produce la flacidez? Nos lo explican Manuela Auñón, responsable de estética y coordinadora de clínica Palasiet, la doctora Elena Jiménez, cirujana plástica y directora médica de Eleca Clinic y la doctora Pilar de Frutos, cirujana plástica y directora de la Clínica Pilar de Frutos.
Manuela Auñón de Clínica Palasiet explica que «la flacidez en los brazos generalmente ocurre debido a la pérdida de elasticidad y firmeza en la piel y los músculos de esta área. Hay varios factores que contribuyen a este problema». Añade la doctora Elena Jiménez, que, «además de la reducción de la calidad del colágeno y la elastina, también vamos a tener a nivel muscular la aparición de una atrofia muscular que va a asociar a esas edad. Esos son los dos factores principales.». La experta también destaca las «subidas y bajadas de peso que generan un exceso de tejido graso en esa zona».
Detalla más en profundidad Auñón los factores y considera:
• Pérdida de peso rápida: «si has perdido una cantidad significativa de peso en un corto período de tiempo, es posible que experimentes flacidez en brazos debido a la pérdida de grasa y masa muscular».
• Envejecimiento: «la piel pierde su elasticidad natural y la producción de colágeno y elastina disminuye».
• Factores genéticos: «algunas personas pueden tener una mayor tendencia a desarrollar flacidez en los brazos debido a la genética».
• Exposición al sol: «la exposición prolongada al sol sin protección puede dañar la piel y provocar la pérdida de elasticidad, lo que aumenta el riesgo de flacidez».
• Hábitos poco saludables: «fumar, una mala alimentación y el consumo excesivo de alcohol pueden contribuir a la flacidez en los brazos y en otras partes del cuerpo debido a los efectos negativos que tienen en la piel y en la salud en general».
La experta recomienda también « mantener un peso saludable, realizar ejercicios de tonificación muscular , hidratarse adecuadamente, proteger la piel del sol y mantener un estilo de vida saludable y activo en general. En casos severos pueden considerarse opciones médicas, quirúrgicas o tratamientos estéticos con aparatología de vanguardia de rejuvenecimiento de la piel».
En cuanto a la edad en la que se producen estos cambios, todas las expertas consideran que a partir de los 40 años esto se comienza a visualizar, «acentuándose a partir de los 50 con los cambios hormonales en la menopausia» explica Pilar de Frutos.
Desde Palasiet consideran que «la edad más propensa puede variar de una persona a otra y está influenciada por una combinación de factores genéticos, estilo de vida y cuidado de la piel. Sin embargo, generalmente se observa que la flacidez de los brazos se vuelve más prominente con el proceso de envejecimiento».
Auñón destaca que «a partir de los 30 – 35 años, la producción de colágeno y elastina en la piel comienza a disminuir más notablemente, lo que conduce a una pérdida gradual de elasticidad. Esta disminución en la elasticidad puede provocar flacidez en los brazos y otras áreas del cuerpo . Además, a medida que pasan los años, la piel tiende a perder grasa y masa muscular, lo que puede contribuir aún más a la flacidez».
Considera que «la flacidez en los brazos tiende a volverse más evidente a partir de los 40 años, aunque esto puede variar según la genética individual, los hábitos de vida y otros factores. Es importante cuidar la piel desde una edad temprana mediante la protección solar, una dieta saludable, el ejercicio regular (de fuerza) y el uso de productos para el cuidado de la piel que ayuden a mantener la elasticidad y la firmeza».
La menopausia es uno de los momentos en los que esta flacidez se hace más evidente «no sólo por el cambio hormonal sino también por el cambio que existe con la edad y ciertas alteraciones del depósito del brazo en las que se puede producir una aceleración del proceso de flacidez en los brazos» afirma la doctora Elena Jiménez. La profesional considera también la dieta y recomienda « suplementos con magnesio, con zinc, con los procolágenos que son aquellos aminoácidos pregeneradores de colágeno para poder tener un buen equilibrio básico».
La doctora también menciona « tratamientos hormonales de sustitución en muchos casos van a ayudar a que el colágeno y la elastina en su pérdida de calidad vayan más despacio, así como la atrofia muscular. Actualmente, dichos tratamientos hormonales de sustitución correctamente aplicados en las personas adecuadas, bajo el control médico estricto, van a hacer que la aparición de la flacidez en los brazos se retrase». Jiménez concluye que es importante «un buen mantenimiento del tono muscular y un ejercicio día a día específico de esa zona, ya sea con una serie de tratamientos de una serie de ejercicios a nivel de gimnasio o ejercicios con un preparador físico».
La doctora Elena Jiménez de Eleca Clinic considera que «hay activos que podemos utilizar en la rutina diaria y que nos va a ayudar en tratamientos que incorporen sustancias anti flacidez y activos que capacitan a dichas sustancias a penetrar». Son productos que «llevan alfa hidroxiácidos o cremas que llevan retinoico van a permitir que los activos que los activos que existan tipo vitaminas, otro tipo de vitaminas que puedan penetrar dentro de la piel».
Pilar de Frutos recomienda «evitar cambios de pesos bruscos, tonificar los brazos con ejercicios de fuerzas y con el uso de cremas que induzcan la producción de colágeno».
Por su parte, Manuela Auñón de Palasiet enumera una serie de recomendaciones:
• Ejercicio regular: «ejercicios específicos para fortalecer y tonificar los músculos de los brazos». Muchos de ellos los pueden hacer en la Clínica del Palasiet de la mano de profesores o entrenadores personales.
• Ejercicio cardiovascular: «complementa el entrenamiento de fuerza con ejercicios cardiovasculares para quemar grasa y mantener un peso saludable».
• Hidratación adecuada: «bebe suficiente agua para mantener la piel hidratada y saludable desde dentro hacia fuera».
• Protección solar: «protege la piel de los daños causados por el sol mediante el uso de protección solar adecuada y la búsqueda de sombra cuando sea necesario. La exposición excesiva al sol puede dañar la elasticidad de la piel y contribuir a la flacidez».
• Dieta equilibrada: «consume una dieta rica en antioxidantes, vitaminas y minerales, que pueden ayudar a mantener la salud de la piel. Incluye alimentos como frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables».
• Evita fumar y limita el consumo de alcohol: «el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol pueden contribuir a la pérdida de elasticidad de la piel y a la flacidez».
• Cuidado de la piel: «usa productos para el cuidado de la piel que contengan ingredientes hidratantes y que promuevan la producción de colágeno y elastina. Esto puede incluir cremas hidratantes, sueros y lociones con ingredientes como ácido hialurónico, AHA's suaves que nos ayudan a estimular el colágeno, retinoides y péptidos».
• Mantén un peso estable: «evita las fluctuaciones de peso rápidas, ya que pueden contribuir a la flacidez de la piel».
Modelo Claudia Schiffer con brazos tonificados /
Estas recomendaciones pueden ayudar a mejorar la flacidez en la zona de los brazos, pero, también existen tratamientos específicos que se pueden realizar en clínicas o centros especializados. En la Clínica Pilar de Frutos apuestan para combatir la flacidez con la combinación de dos tratamientos. «Podemos eliminar la grasa localizada de la zona y retensionar la piel con láser azul ( blue lift) o tratamientos mínimamente invasivos como body tite ( radiofrecuencia subdérmica), que, a su vez combinamos con la estimulación del colágeno con inductores de colágeno o radiofrecuencia fraccionada ( Morpheus8).
En Eleca Clinic trabajan «con mesoterapias locales, el uso de radiofrecuencia local, ya sea externa o radiofrecuencia que entra a nivel de la dermis, el uso también del láser de diodo va a producir retensado de toda la zona de la piel». Otro tratamiento que considera la doctora Jiménez es « la cirugía de brazos, braquioplastia o lifting braquial». La doctora recomienda los primeros tratamientos «ya que son altamente preventivos y en muchos casos sirve de tratamiento».
¿Qué hacemos en casos en los que necesitan mayor atención? Elena Jiménez explica que «en la cirugía de brazos hay veces que si la flacidez está moderada se puede realizar una liposucción con un tratamiento de láser, a nivel de la zona cercana a la piel, si ya la flacidez es moderada o alta, ya tenemos que recurrir a la cirugía de brazos, braquioplastia o lifting braquial».
¿Qué periodicidad tienen estos tratamientos? Jiménez destaca que «en el caso de que optemos por el tratamiento, ya sea mesoterapia o tratamiento con radiofrecuencias, ya sea externa o con micro agujas, en ambos casos dichos tratamientos van a necesitar una periodicidad aproximadamente de un mes. En algún caso se podrá alargar entre 4 y 6 semanas, pero sí que seguir haciendo ese mantenimiento».
En el caso de que sea una liposucción con aplicación de láser para retensado destaca la profesional que «hablaríamos de un resultado en años, puesto que dicho retensado afecta muy directamente a la zona de la piel y va a funcionar muy bien, ya que, esa piel es muy fina y reactiva a la aplicación de energías». Por último, en el caso del lifting braquial, «salvo que haya un cambio de peso muy fuerte, no va a precisar de un mantenimiento».
En Palasiet cuentan con «varios tratamientos para tratar la flacidez en los brazos, que van desde opciones no invasivas hasta procedimientos quirúrgicos más invasivos». Entre los no invasivos se encuentran los «ejercicios de tonificación muscular o clases de pilate máquinas».
Destacan también los ultrasonidos focalizados de alta intensidad (HIFU) que «utilizan ondas de ultrasonido para calentar las capas profundas de la piel y estimular la producción de colágeno, lo que puede mejorar la firmeza de la piel». También apuesta Manuel Auñón por ultrasonidos multifocales de baja intensidad, también conocido como adipologie, que es una «técnica que utiliza ondas de ultrasonido atérmicas que llegan a las capas profundas de la piel estimulando la producción de colágeno y elastina mejorando la firmeza de la piel».
Por último, la experta destaca el LPG o Endermologie que «es una técnica de masaje que utiliza un equipo especializado para aplicar presión y movimientos de masaje profundo en la piel. A menudo, se utiliza para tratar la celulitis, mejorar la circulación sanguínea y reducir la retención de líquidos». Auñón explica que «cuando se habla del tratamiento LPG brazos es la aplicación de esta técnica en la zona de los brazos. El objetivo puede ser reducir la flacidez, mejorar la apariencia de la piel y promover una mayor firmeza en esta área».
«El tratamiento de LPG para los brazos generalmente implica el uso de un dispositivo con rodillos motorizados y succión que se mueven sobre la piel, realizando un masaje profundo y estimulando la circulación sanguínea y linfática». Auñón cree que «ayuda a remodelar la zona, reducir la retención de líquidos y mejorar la apariencia de la piel».