«Fue un milagro»
«Fue un milagro»
La crónica sentimental de Hollywood está repleta de parejas efímeras que a veces se desvanecen en el recuerdo. Ahora que Adrien Brody, líder en las apuestas para ganar el Oscar por The Brutalist, posa feliz en las alfombras rojas junto a Georgina Chapman, es momento de recordar su fogoso y ahora olvidado noviazgo con nuestra Elsa Pataky.
El actor lleva desde 2020 saliendo con la que fuera esposa del encarcelado productor de cine Harvey Weinstein. La actriz española, por su parte, se casaba en 2010 con el fornido vengador australiano Chris Hemsworth, con el que ha tenido tres hijos. Pero si regresamos en el tiempo al periodo comprendido entre 2006 y 2009, podremos revivir el romance entre Adrien y Elsa que comenzó de forma casual cuando ambos compartieron coach.
«Fue un milagro», diría él sobre la primera vez que la vio a ella, hablando con la revista InStyle. «Me quedé completamente embelesado. Después le dije a Elsa que me sentía muy incómodo porque era tan guapa y tan encantadora y dulce. Me sentí muy cohibido».
El ganador de un Oscar por El Pianista afirmó recordarlo «todo» sobre aquel encuentro fortuito y su consiguiente flechazo. «Recuerdo cómo iba vestida y que tenía un descapotable pequeñito, y yo pensaba: '¡Vaya! ¡Incluso tiene un coche bonito!'». «Cuando nos conocimos... mi relación anterior acababa de terminar y Adrien también estaba soltero», confesaba Elsa en ese mismo artículo. «Fue el destino».
Su romance parecía bastante sólido desde el principio, tanto que en octubre de 2008 Adrien Brody sorprendió a su novia comprando y renovando para ella con la colaboración de Armani un auténtico castillo en Nueva York para vivir juntos. El actor le desveló la feudal sorpresa el día de su 31 cumpleaños.
«Le vendé los ojos. Justo en el castillo hay una campana de iglesia gigante y preciosa. Y le dije: 'Cuando oigas el sonido de la campana, puedes abrir los ojos y verás tu sorpresa'. Y entonces hice sonar la campana», contó entonces el actor a la revista ¡Hola!, que les dedicó un reportaje de (nada menos que) 35 páginas incluyendo fotos de la pareja en un tractor. «Cuando vi el castillo, le pregunté a Adrien, '¿esto es nuestro?' y él respondió, 'sí, bienvenida a casa'».
Adrien besa a Elsa en una imagen de 2008. /
Prueba de que lo suyo parecía ir muy en serio era la anécdota que contaba también el actor en la misma entrevista. «¿Recuerdas cuando estábamos en una fiesta en Cannes y una mujer sentada detrás de nosotros nos dijo: 'Gracias por hacerme creer de nuevo en el amor'? Los dos nos sentimos realmente felices por haber encontrado a alguien a quien no solo amamos, por quien nos sentimos profundamente atraídos, sino también con quien compartimos puntos de vista similares sobre la vida. Elsa me ha traído mucha energía positiva».
Pero esa energía se diluyó cuando la pareja puso fin a su romance en 2009, sin que ninguna de las dos partes lo anunciara oficialmente. Brody sí habló de forma críptica sobre la separación mientras rodaba un documental sobre la renovación de su castillo en 2015. «Todos buscamos un sentimiento de hogar, todos tenemos sueños y aspiraciones, y luego la vida a veces no sucede como esperamos. Mi vida se ha visto enriquecida por todas estas personas hermosas que han pasado por ella», aseguraba, enigmático, el intérprete.
Justo un año después de terminar su romance con Adrien Brody, en 2010 Elsa Pataky conoció a Chris Hemsworth a través de sus representantes. Se casaron en diciembre de ese mismo año. La pareja vive en una enorme mansión de 30 millones de euros en Byron Bay (Australia) y tienen tres hijos: India Rose y los mellizos Sasha y Tristán.
Mientras tanto, la relación de Georgina Chapman con el protagonista de The Brutalist parece ser su primer noviazgo serio desde que se divorciara del recluso Harvey Weinstein en 2018. Aunque su relación no se confirmó hasta marzo de 2020, en aquel momento se aseguraba que los dos llevaban ya varios meses juntos.
Actualmente, ambos residen en el castillo-granja del siglo XIX que una vez Adrien comprara para Elsa. Esta estructura cercana a Nueva York, que originalmente fue un establo para vacas, con los años ha sido discoteca, museo y parque de atracciones. Hoy, es el feliz hogar de una estrella de Hollywood y de su nuevo amor.