Enrique Ponce y Ana Soria ha vivido tranquilamente su amor en Almería desde que redujeron su exposición pública a mínimos antes de la pandemia. Ahora, vuelven a lo grande en El Hormiguero. /
Sorpresa absoluta en la crónica social ante la inminente reaparición de Enrique Ponce y Ana Soria en El Hormiguero. Los amantes de Almería renegaron de la fama y sus inconvenientes en junio de 2021, cuando desaparecieron de las redes y dejaron en el aire proyectos artísticos y laborales cara a la galería. Su romance intergeneracional (ella tenía 21 y él, 49) fue un bombazo que les estalló entre las manos. La víctima directa de su amor permaneció en silencio. Nos referimos a Paloma Cuevas .
Cómo olvidar aquel verano de 2020 en el que Enrique Ponce dio un portazo a 25 años de matrimonio y rompió la pareja que, durante décadas, encarnó el ideal del romanticismo cien por cien taurino. Él, matador en lo más alto del escalafón. Ella, la perfección hecha 'socialite'. La crisis de la mediana edad, la inminente retirada del circuito torero y la rutina fueron las causas que se apuntaron para explicar la irrupción de Ana Soria . Una rubia estudiante de Derecho que arrasó en el corazón del maestro.
Mucho ha sucedido desde que Enrique Ponce y Ana Soria decidieran hacer mutis por el foro para vivir su amor en Almería, ciudad natal de la ya licenciada enamorada. Aunque ya no contemplemos en su perfil de Instagram los vídeos y fotos en los que, sin pudor ni miramiento alguno, se besaban y abrazaban por tierra, mar y aire, el escenario del romance continúa siendo el mismo. Ahora, además del yate familiar de ella, presumen de nueva casa.
El festival de vídeos con la pareja Ponce Soria enroscados empalagosa y veraniegamente se interpretó como un gesto tremendamente desconsiderado hacia Paloma Cuevas y su familia, además de un olvido muy revelador de la existencia de dos niñas que, aunque pequeñas, ya tienen edad para enterarse de ciertas cosas. Sea como fuere, mientras Enrique y Ana se publicitaban, la hija de Victoriano Valencia callaba. Ni se la pudo fotografiar durante meses.
El escándalo, decíamos, hizo que el torero y su estudiante se retiraran a sus cuarteles almerienses y durante meses apenas si hemos sabido de algunos movimientos económicos de compra venta de propiedades (su nueva gran casa de un millón de euros o la difícil venta de la finca La Cetrina) y el parón de la supuesta carrera como cantante romántico que Enrique Ponce planeaba iniciar. Su padrino y cómplice iba a ser Luis Miguel. Pero, oh, sorpresa, parece que el Sol de México tenía otros planes.
La pregunta es evidente: ¿por qué Enrique Ponce y Ana Soria vuelven a buscar la fama de la que renegaron con tanta contundencia? ¿Qué ha pasado para que la pareja más buscada de Almería acepte sentarse en El Hormiguero, el programa de entrevistas con mayor audiencia de la televisión y, también, el más polémico? ¿Cómo podemos entender que una joven como Ana Soria, supuestamente decidida a ejercer discretamente la abogacía, acepte convertirse en personaje público a tiro de paparazzis y periodistas?
Tenemos muy pocas pistas acerca de las razones de esta vuelta a la fama, aunque no se puede descartar que la presencia de Enrique Ponce y Ana Soria en El Hormiguero se deba exclusivamente a la capacidad de convicción de Pablo Motos y su mujer, Laura Llopis.
Ambas parejas, Ponce-Soria y Motos-Llopis, cenaron juntos la semana pasada y parecen haber hecho una buena amistad. Aún así, resulta extraño que los amantes de Almería reaparezcan sin alguna razón de fondo o anuncio que justifique este giro total de su estrategia.
Imposible no ver en esta rocambolesca situación una reacción de Enrique Ponce al increíble romance entre Paloma Cuevas y Luis Miguel, un amor silencioso pero tan poderoso que protagoniza portadas y programas con fotos robadas y rumores sin confirmar. Aunque la deslumbrante pareja se esconda, su relevancia social global es demasiada como para silenciar su romance. ¿Tan molesto puede estar el torero por la nueva vida en la élite global de su ex, que busca la venganza con una exhibición de su pareja en El Hormiguero?
«Enrique Ponce me dijo que él no es quien está saliendo en revistas y portadas y que son los otros [por Paloma Cuevas y Luis Miguel] los que están llamando la atención. Me ha sonado a despecho», dijo el fotógrafo Jordi Martín en el programa 'El Gordo y la flaca', de Univisión. ¿Será que Paloma Cuevas pidió discreción al torero para proteger la intimidad de su familia y, ahora, este se toma la revancha gracias a su amigo Pablo Motos en El Hormiguero? Si fuera así, se trata de un movimiento feo que, además, puede terminar fatal.
Enrique Ponce y Paloma Cuevas, cuando aún aparecían en público como el epítome de la pareja perfecta. /
Puede que Enrique Ponce repita el error que cometió al convertir a Paloma Cuevas en una víctima de su historia de amor con Ana Soria. Ahora, con su reaparición en El Hormiguero, podría colocar a Soria en una posición vulnerable solo por vengarse de su ex. ¿O acaso piensa que lanzar a un ruedo en el 'prime time' a Ana Soria, una mujer joven y ya muy vapuleada por los medios, es buena idea?
Muy bien lo tiene que hacer Ana Soria, muy pertrechada de madurez, carisma e inteligencia ha de mostrarse, para evitar una lluvia de críticas y comentarios hirientes. ¿Merece la pena exponerse a esta posibilidad sin más razón que molestar a Paloma Cuevas?
Incluso si hubiera más razones que justificaran la entrevista a Ponce, el anuncio de su vuelta a los ruedos o incluso una presentación semioficial de Ana Soria como influencer de moda, ¿no parece evidente que la joven merece y requiere más protección de la que puede otorgar la brutal exposición de un programa de televisión como El Hormiguero?