El tigre de Malasia La trágica vida de Kabir Bedi (Sandokan): bancarrota, la muerte de su hijo y un personaje que acabó devorándolo

La vida de Kabir Bedi es casi tan apasionante como la del personaje que le dio a conocer: Sandokan. Esta noche, el actor se sienta en El Hormiguero para recordarla.

Elena Castelló
Elena Castelló

Kabir Bedi fascinó a toda una generación interpretando a Sandokan, El tigre de Malasia, el clásico personaje de Emilio Salgari, que se hizo muy popular en la España de mediados de los 70. El actor indio viajó a menudo a nuestro país para participar en decenas de entrevistas. Hoy, casi un medio siglo después, regresa para visitar a Pablo Motos en su popular El Hormiguero.

Muy atractivo, de ojos penetrantes de un intenso color verde, prestó su físico a un personaje legendario que vivía aventuras, tragedias, amor y pérdidas: su personaje atravesaba por todo ello sin perder su apostura. Sin embargo, según confiesa en Historias que debo contar: la vida emocional de un actor, una autobiografía que acaba de publicar y ya ha sido traducida al castellano (Amok Ediciones), su vida también ha estado llena de sinsabores.

La época más oscura de Kabir Bedi: de su ruina al suicidio de su hijo

Los noventa fueron especialmente duros para él cuando su hijo Siddharta, fruto de su primer matrimonio con la bailarina de ballet clásico Protima Bedi, con quien mantenía una relación abierta, se suicidó, en 1997, con solo 28 años. Padecía esquizofrenia. «No le pude salvar y me sentí muy culpable», cuenta. Su otro hijo es el también actor Pooja Bedi. Kabir Bedi asegura, a sus 77 años, sentir arrepentimiento por no haber estado más tiempo con sus hijos.

Pero el actor, de padre indio –descendiente del fundador de la corriente religiosa sij– y madre británica, no solo sufrió por razones afectivas, también por culpa de inversiones financieras desastrosas que le llevaron a la bancarrota, en la misma época de la muerte de su hijo. «Perdí trabajos, no recuperé mi dinero, estaba devastado emocionalmente» cuenta. «Todos tenemos contratiempos y sufrimientos en nuestras vidas, pero podemos aprender de la experiencia de otros».

Kabir Bedi, el famoso protagonista de Sandokan, en una imagen acual. / GTRES

Tras el divorcio de su primera mujer, inició una relación con la estrella india de televisión Parveen Babi, aunque nunca llegaron a casarse. Según Bedi, sufría trastornos mentales, pero no quiso aceptar su ayuda. Su cuerpo fue hallado sin vida cuatro días después de morir, en 2005, tras romperse una pierna y sufrir un fallo multiorgánico. «Fue un final trágico y solitario», explica Bedi en su autobiografía.

Una infancia junto a los hijos de Indira Ghandi

El actor se crio en un ambiente acomodado. Entre sus amigos estaban, por ejemplo, los hijos de la primera ministra india Indira Gandhi. Inició su carrera de actor en el teatro y luego pasó a Bollywood, la industria india del cine, en 1971. El éxito internacional le llegó con la serie de televisión de producción italiana Sandokán en 1980 y con apariciones en películas como Octopussy, de la saga 007, encarnando al villano Gobinda. En su época de esplendor participó en éxitos televisivos como Dinastía, Se ha escrito un crimen o Magnum. Después continuó su carrera en India, donde ha rodado más de 60 películas.

«Todo lo que he escrito en el libro ha salido de mi corazón», asegura el actor. «No tengo nada que esconder, es la verdad». Bedi cuenta que ha recibido ofertas para convertir su vida en una película, pero que todavía no se ha decidido. Eso sí, ha explicado en la Feria del Libro de Valladolid, donde acudió este pasado domingo, que su personaje de Sandokán tuvo tanto éxito en España que acabó devorándolo.

«Sandokán tocó las vidas de millones de personas en España, Italia y toda Europa». Pero él nunca se cansó de ser aquel personaje. De uno de sus viajes a España recuerda la ocasión en la que quiso huir de un centro comercial lleno de fans que querían un autógrafo, saltando por encima de los coches del aparcamiento.

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