Cómo pasó Beatrice Borromeo de ser la novia polémica y díscola de Pierre Casiraghi a la nuera favorita de Carolina de Mónaco

Ella no es condesa, él no es príncipe pero por porte y estilo ambos lo parecen. Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi son los discretos protagonistas de uno de los romances más bonitos de la historia de Mónaco, un matrimonio que hasta cuenta con el visto bueno de Carolina de Mónaco

Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi han logrado triunfar en Mónaco. Si quieres ver los mejores looks de Beatrice Borromeo, pincha en la imagen./gtres

Beatrice Borromeo y Pierre Casiraghi han logrado triunfar en Mónaco. Si quieres ver los mejores looks de Beatrice Borromeo, pincha en la imagen. / gtres

Silvia Vivas
Silvia Vivas

Hubo un tiempo en el que Pierre Casiraghi no era el centrado padre de familia y exitoso hombre de negocios que hoy conocemos. De ello da fe su propia abuela, Fernanda Biffi , su madre Carolina de Mónaco y la mitad de la prensa rosa europea. El hermano pequeño de Carlota Casiraghi fue pillado pintando grafitis, entre otras lindezas de juventud y su actitud rebelde le valió más de un tirón de orejas familiar (con sermón de su tío el príncipe Alberto incluido). Pero desde que Pierre Casiraghi uniera su destino amoroso un 25 de julio a una joven italiana cuya familia tiene su propia isla en Italia todo cambió. Esta es la historia de cómo Beatrice Borromeo se convirtió en la mujer que enamoró a Pierre Casiraghi y a todo el principado con él.

Así conoció Beatrice Borromeo a Pierre Casiraghi

De todos los Casiraghi Pierre ha sido siempre el más apegado a la vida monegasca desde su juventud. Quien acabara al lado suyo ante el altar debía cumplir con los altos requerimientos que exige el principado en sus representantes principescos. Beatrice Borromeo los cumple todos con creces.

Beatrice Borromeo y Pierre Cssiraghi con el traje tradicional de Mónaco en uno de los picnics de la familia del rpincipado. / instagram

La hija de Carlo Borromeo y Paola Marzotto se mueve con la elegancia propia de la modelo de pasarela que fue y la indiferencia justa en la jungla de la alta sociedad y lidia con el escándalo sin pestañear. No en vano es hija de unos padres que no están casados, conoce la aristocracia de primera mano y su propia abuela, Marta Marzotto, era una auténtica celebrity italiana capaz de saltar del hospicio de las monjas a la vida de una condesa y deslizarse con soltura y caftanes en la alfombra roja perpetua que se convirtió su vida.

Cuando se empezó a sospechar que entre la periodista italiana y Pierre Casiraghi había algo más que palabras las alarmas saltaron en el principado, especialmente las de la matriarca Carolina de Mónaco. La princesa de Hannover lleva toda la vida sufriendo los ataques de cierta parte de la prensa, un trato y persecución por parte del periodismo que, por ejemplo, hicieron que tras la muerte de Stefano Casiraghi Carolina de Mónaco se aislara del mundo para proteger a sus hijos.

Para agravar aún más la situación, Beatrice Borromeo se había hecho todo un nombre en la prensa italiana gracias a sus declaraciones contra Berlusconi y su opinión sobre la aristocracia, la nobleza, los reyes, las reinas y las casas reales: no le merecían demasiado respeto.

Vídeo.

En 2017, ya casada con Pierre Casiraghi, insitía en una entrevista en Vanity Fair sobre lo anacrónico de la monarquía: «los títulos nobiliarios fueron abolidos en Italia el siglo pasado. De no ser así hoy reinarían los Saboya (en Italia). El padre, Víctor Manuel de Saboya, un asesino absuelto por la Justicia francesa; el hijo, Emanuele Filiberto, que exprime todo lo que puede su apellido porque no sabe hacer otra cosa. He escrito muchos artículos sobre ellos y me detestan. Me han denunciado, pero acabo de ganarles la última querella».

¿Era esa la persona apropiada para acudir a los picnics y fiestas que impone la agenda social del principado a la familia de Alberto II de Mónaco? Al final, lo fue… pero tras un largo noviazgo y algunas renuncias. Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo no se conocieron mientras estudiaban en la universidad en Milán en 2008 como se ha dicho tantas veces, sino en la alfombra roja de Cannes, como le sucedió al príncipe Rainiero con Grace Kelly. Era el año 2010, ella estaba trabajando, él la vio, se acercó y le dijo: «te amo y me casaré contigo». Ella se echó a reír y él insitió: «Ya verás». La boda civil en el juzgado de Mónaco se celebraría cinco años más tarde.

Para poder protagonizar a esa boda, Beatrice Borromeo, hizo su última entrevista para la primera plana de un periódico el mismo día de su boda. También tuvo que trasladar su residencia a Mónaco donde su marido, Pierre, gestiona cinco empresas. El siguiente paso para la aceptación final y rendición de su suegra a sus encantos fue más sencillo y gratificante: hacer abuela a Carolina de Mónaco de dos hermosos niños, Stefano y Francesco.