Carlos III junto a la reina Camila. /
Durante toda la tarde de este viernes, 26 de abril, se sabía que Buckingham Palace iba a emitir un comunicado oficial las 19:00 hora española. También se sospechaba que el texto hablaría sobre el rey Carlos III. La última vez que sucedió algo parecido fue el pasado 22 de marzo cuando se publicó un vídeo en el que Kate Middleton daba a conocer la noticia de que tenía cáncer . Así que la expectación era grande.
Sin entrar a desmentir las últimas informaciones sobre la mala salud del monarca, el comunicado en las redes sociales oficiales de Carlos y Camilla, acompañado de una foto de ambos, confirma los mejores pronósticos sobre la evolución de su tratamiento y asegura que Carlos III se reincorporará pronto a sus deberes reales a tiempo completo. Sin duda una gran noticia después de unas horas de preocupación por su estado, con los rumores incluso sobrevolando la preparación de su hipotético funeral.
«Su Majestad el Rey se reincorporará en breve a sus obligaciones públicas tras un periodo de tratamiento y recuperación a raíz de su reciente diagnóstico de cáncer», comenzaba diciendo el comunicado real. «Para marcar este hito, el Rey y la Reina realizarán una visita conjunta a un centro de tratamiento del cáncer el próximo martes, donde se reunirán con especialistas médicos y pacientes. Esta visita será la primera de una serie de compromisos externos que Su Majestad asumirá en las próximas semanas».
«Además, los Reyes recibirán a Sus Majestades el Emperador y la Emperatriz de Japón en una visita de Estado en junio, a petición de Su Gobierno. Al acercarse el primer aniversario de la Coronación, Sus Majestades están profundamente agradecidos por las numerosas muestras de amabilidad y buenos deseos que han recibido de todo el mundo a lo largo de las alegrías y desafíos del pasado año».
La pregunta que llevaba tiempo recorriendo las esferas de poder británicas, pero que nadie se estaba atreviendo públicamente a decir en voz alta era «¿cómo de enfermo está realmente el rey Carlos III?». Los tranquilizadores informes previos llegados del palacio de Buckingham y las breves apariciones públicas del propio monarca, como en la pasada misa del domingo de Pascua , contribuían a pensar que su evolución era positiva.
Pero la alarma se disparaba cuando medios como el 'New York Post' aseguraban que el hijo de Isabel II estaba más enfermo de lo que dicen sus ayudantes. Este diario aseguraba que fuentes cercanas a él han afirmado sin tapujos que «no está bien».
Aunque hasta la emisión de este comunicado no se había dicho nada de forma oficial a este respecto, el hecho de que se estén actualizando los documentos relativos a la 'Operación Puente Menai' (como se denomina en clave el plan para el funeral de Carlos III) había hecho activar todas las alarmas.
Hasta la fecha, el equipo más cercano al monarca había dejado muy claro, desde que este revelara su diagnóstico de cáncer a principios de este año -en un acto sin precedentes de transparencia real- que no iban a proporcionar un «comentario continuo» sobre su salud. Tampoco se había revelado, al igual que ocurre con Kate Middleton, qué tipo concreto de cáncer se le ha diagnosticado, salvo que no es de próstata. Se sabe que acude regularmente a Londres para recibir tratamiento de radioterapia, algo que se puede utilizar para tratar muchos tipos diferentes de cáncer.
Por supuesto, si Carlos III fuera un particular, su salud no sería asunto de nadie más que suyo. Pero es el líder de una monarquía hereditaria, un jefe de Estado que solo puede dejar el cargo por fallecimiento o abdicación, aunque no parece probable que eso ocurra, dado el precedente de la difunta reina Isabel. Por mucho que Buckingham se haya empeñado en no reconocerlo hasta ahora, su pronóstico es una cuestión de interés público.
Si nada cambia, el padre de Guillermo y Harry tiene una fecha muy concreta en mente que podría suponer su vuelta a lo grande para volver a coger las riendas de la monarquía británica. Carlos III esta decidido a asistir este mes de junio al emblemático y popular desfile Trooping the Colour de este año, la celebración oficial de su cumpleaños.
Eso sí, no se prevé que lo haga a caballo, como manda la tradición, debido a su estado de salud. En este caso está previsto que presencie el espectáculo militar desde un podio, tal y como le vimos hacer el pasado año. Previamente sería conducido desde el Palacio de Buckingham en un carruaje como solía hacer su difunta madre desde 1987.
Hace unos días Carlos y Camila celebraban sus 19 años de casados.. /
Del mismo modo, el monarca parece decidido a no perderse tampoco junto a su esposa Camilla las glamorosas carreras de Ascot, en honor de su fallecida madre. A pesar de su tratamiento contra el cáncer, Carlos III está decidido a ver a sus caballos en acción y se espera que su presencia impulse la venta de entradas.
La Royal Ascot es el principal festival de carreras de caballos del Reino Unido y era un evento muy querido por Isabel II, que tan solo una vez se perdió la prueba hípica durante sus 70 años de reinado. Incluso en 2022, el año de su fallecimiento, siguió vinculada al acontecimiento, viendo competir a diez de sus caballos desde el castillo de Windsor.
De no mediar más problemas en la evolución de su salud, en otoño también está dispuesto el rey de Inglaterra a afrontar una prueba aún más exigente: un largo viaje de dos semanas junto a Camilla que le llevará a recorrer Australia y Nueva Zelanda.