Lo avanzaba esta semana el diario Vozpopuli, don Juan Carlos de Borbón quiere instalarse en Portugal y podría estar cerca de conseguirlo pero, en realidad, era un secreto a voces. Hasta su última biógrafa, la periodista francesa Laurence Dubray, ya lo adelantaba en su último libro sobre el rey Juan Carlos , ese que ha escrito tras haber hablado largo y tendido con el emérito en su exilio forzoso en Abu Dabi .
La intención del emérito al abandonar España en aquel verano de 2020 nunca fue instalarse en Emiratos, sino refugiarse en un lugar mucho más cercano, Portugal. Igual que la intención del emérito en este momento no es viajar hasta Portugal y vivir allí un exilio portugués como el que sufrieron sus propios padres por culpa de Franco, sino regresar a España. Pero, de momento, sus deseos y el bien de la corona española difieren y aunque es poco probable que pueda volver a instalarse en España en un futuro cercano, parece que Zarzuela y Moncloa sí están de acuerdo en que abandone Emiratos y lo cambie por el mucho más cercano Estoril.
Don Juan de Borbón, conde de Barcelona y padre del rey Juan Carlos, pasó gran parte de su exilio en Portugal. /
Cuando en 2020 el emérito desapareció de la geografía española sin un destino definido todo el mundo dio por sentado que se había mudado a Portugal. Tanto fue así que la cadena de televisión portuguesa Televisao Independiente afirmó que estaba en Cascais.
El propio presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, tuvo que salir del paso y aclarar que no estaba ayudando de ninguna manera a Juan Carlos de Borbón a establecerse en el país. «El presidente de la República no debe intervenir porque cualquier intervención causaría problemas en las relaciones con el rey de España, Felipe VI«, explicó en la prensa. Hubo que esperar varios días para conocer que, finalmente, el rey que había abdicado se había refugiado en la mucho más exótica Abu Dabi.
La elección de Cascais o Estoril sonaba más lógica a todo el mundo, al fin y al cabo eran localidades en las que el monarca había pasado buena parte de su infancia y juventud. La idea de un Borbón «autoexiliado» en Portugal no era para nada extraña, sus propio padre don Juan de Borbón, Conde de Barclona, y sus hermanos pasaron años y años de su vida en el país vecino esperando una oportunidad para volver a España.
El rey Juan Carlos en un retrato familiar junto a su hermana la infanta Pilar, su hermano Alfonso y su padre el conde de Barcelona. /
La familia real española se estableció en Portugal en 1946. Villa Bel Ver y Villa Giralda se convirtieron en el joven príncipe en un refugio que contrastaba con el desarraigo que sufrió al instalarse en solitario en la finca de Las Jarillas española a la edad de 10 años para que su educación quedara bajo la supervisión del dictador. Portugal fue para el rey y su familia, un refugio, pero también un recuerdo doloroso de su exilio y de la trágica muerte de Alfonsito en 1956. ¿Qué motivos le pueden llevar al emérito querer volver a tierras portuguesas?
Así como el círculo gallego del rey Juan Carlos, liderado por Pedro Campos , se había convertido en su mayor apoyo tras su abdicación, las amistades que el emérito mantiene en el país luso se han mantenido inalterables a lo largo de los años. Su círculo íntimo portugués está casi formado en exclusiva con amigos de la infancia del rey, como Vasco Manuel de Quevedo Pereira Coutinho, al que el rey hizo marqués en 2011, y João Manuel Brito e Cunha, de quién se dijo que había acogido al rey en una de sus fincas cuando se fue de España.
El Aga Khan, amigo íntimo del rey Juan Carlos, reunido con el presidente de Portugal. /
Vasco Manuel de Quevedo Pereira Coutinho es un rico empresario portugués dedicado al sector inmobiliario, negocio en el que es uno de los gigantes de Portugal: factura más de 150 millones de euros al año. Está casado desde 1975 con una arquitecta, Isabel María de Carvalho, con la que tiene dos hijos, y reside en una casona en Lisboa. Pero su mansión lisboeta no es, ni mucho menos, su propiedad mas famosa. El castillo Sân Joâo de Arade que posee en el Algarve se hizo famoso por ser el refugio vacacional «secreto» del rey Felipe VI y la reina Letizia cuando aún eran príncipes de Asturias.
Por su parte, João Manuel Brito e Cunha pertenece a una de las familias aristocráticas más ricas de Portugal. Es el segundo conde de Portugal de Faria y su familia posee, entre otras cosas, la finca Casa Grande Quinta do Peru, a 50 kilómetros de Estoril y en la que se rumoreaba que se había refugiado el emérito en 2020. La mujer de João Manuel Brito e Cunha, Ana Filipo Espirito Santo, pertenecía a la familia que poseía el banco que se comvirtió en el gran soporte económico de los condes de Barcelona durante su exilio luso.
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Además de sus amigos de la infancia portuguesa no hay que olvidar otras indudables ventajas que posee Portugal para el monarca emérito si decidiera finalmente instalarse allí. En primer lugar podría entrar y salir en España sin ser advertido para visitar a su amistades españolas y en segundo podría recibir la visita de persoanlidades que también le son muy cercanas y que suelen verse por tierras portuguesas, como su gran amigo el Aga Khan o su íntima la aristócrata italiana Marina Cicogna.