Marius Borg, junto a su madre, la princesa Mette-Marit de Noruega. /
A sus 27 años y pese a no ser miembro oficial de la familia real, Marius Borg Høiby es probablemente a día de hoy el ciudadano noruego más conocido a nivel mundial. Y en el sentido más negativo. Tras un violento incidente contra su novia , ocurrido la noche del 4 de agosto, aparece en los medios de comunicación casi todos los días. Y cuantos más detalles salen a la luz, más graves se vuelven las acusaciones contra el hijo mayor de la princesa heredera Mette-Marit.
Desde entonces, los príncipes herederos atraviesan un interminable periodo de turbulencias con los reveses judiciales de Marius, que ahora está siendo investigado por varios casos de violación , motivo por el que estuvo varios días en prisión preventiva el mes pasado. Por cada uno de estos delitos podría ser condenado a diez años de cárcel, pero a estos hay que sumar sus denuncias por violencia y saltarse las órdenes de alejamiento. Por el momento, parece difícil que esquive la prisión.
Sin embargo, el joven puede contar con el poderoso apoyo de su madre y de su padrastro. El futuro rey de Noruega ya se ha pronunciado en varias ocasiones sobre los «complejos problemas» a los que se enfrenta Marius, afirmando que él y su esposa siempre han hecho todo lo posible para que reciba toda la «ayuda» que necesita para superar, sobre todo, sus adicciones. «Llevamos mucho tiempo trabajando para llevarle a un lugar donde pueda recibir más ayuda», declaró el 20 de noviembre el príncipe Haakon a la televisión pública de su país.
La cadena noruega TV2 acaba de publicar un reportaje que arroja luz sobre el estilo de vida de Marius Borg. El que fuera mecánico de motos ahora está en paro y no tiene ingresos. Se ha publicado que en los últimos años ha dilapidado sus jugosos ahorros en noches de fiestas y excesos. Ahora, sus facturas y la mayoría de sus gastos corren a cargo de la princesa Mette-Marit.
Los príncipes herederos Haakon y Mette-Marit. /
Al ser interrogado por la policía, el joven declaró que recibía cada mes «una cantidad fija de su madre y de su padre», sin mencionar si se trataba del príncipe Haakon o de Morten Borg, su padre biológico . Al parecer, la cantidad ascendía a 20.000 coronas noruegas, 1.715 euros. Después de pagar sus gastos, Marius dijo a los investigadores que solo le quedarían 860 euros en el bolsillo.
Según el canal escandinavo, Marius Borg confesó entonces que su situación financiera era a menudo tan apretada, que s u madre iba de vez en cuando a hacer la compra por él. Endeudado, el joven añadió que sus amigos también habían actuado como avalistas suyos en el pasado.
Contactada por el diario 'Nettavisen', la casa real noruega ha declinado hacer comentarios sobre las declaraciones del hijo de la princesa. «La casa real no es responsable de las finanzas personales de Marius Borg, no tiene conocimiento de ellas y no puede hablar en su nombre», fue la escueta respuesta oficial.
Pero, ¿qué significa realmente que Mette-Marit financie a su hijo? Al fin y al cabo, no es una madre normal con un sueldo normal. Los príncipes herederos recibieron una asignación de 12,3 millones de coronas noruegas en 2024, el equivalente a algo más de un millón de euros. El dinero procede de las arcas del Estado y, por tanto, de los contribuyentes noruegos. Dicho de otro modo: al final, es el pueblo noruego el que está pagando el excesivo estilo de vida de Marius.
Diarios noruegos con noticias en portada sobre Marius Borg. /
El canal TV2 había informado previamente de que varios acreedores habían solicitado el embargo de la casa donde Marius vivía con su exnovia Juliane Snekkestad en Tønsberg siete veces entre 2020 y 2022. Las reclamaciones ascendían a 119.323 coronas noruegas, unos 10.000 euros.
Actualmente, al joven se le ha prohibido la entrada a Skaugum, la finca donde residen Haakon y Mette-Marit y donde había organizado fiestas en las que sus amigos cometieron varios robos, según publicó la revista 'Se og Hør'. Ahora, tan solo se le permite el acceso a una pequeña vivienda en la propiedad. Un techo sobre su cabeza y un gasto menos para el pueblo.