Magdalena de Suecia, Gabriel de Bélgica, Alexia de Holanda… príncipes y princesas que no van a heredar el trono pero que le roban la atención al heredero

Lo podríamos bautizar como el «efecto Carolina de Mónaco»: dícese de la princesa o príncipe que nunca va a gobernar pero que acumula más glamour y atención mediática que el mismísimo heredero al trono. Magdalena de Suecia, Alexia de Holanda, Marius Borg e incluso la infanta Sofía son buenos ejemplos de «segundones» monárquicos robaplanos.

La «desaparecida» princesa de Suecia, Magdalena, hermana de la princesa Victoria. / gtres

Silvia Vivas
Silvia Vivas

Posiblemente nunca pisarán el salón del trono, pero ni falta que les hace: la atención mediática ya la han conseguido. Son los herederos del efecto Carolina de Mónaco : hermanas y hermanos de los príncipes herederos que son capaces de eclipsar a los que están destinados a sentarse en lo más alto de la cúspide monárquica. Sin las presiones de un primogénito de la Corona, pero con los mismos recursos a su alcance que ellos, la princesa Magdalena de Suecia , la princesa Alexia de Holanda e incluso nuestra infanta Sofía son un ejemplo de que ser los segundos en la línea dinástica no implica que no sean capaces de acaparar más atención que sus poderosos hermanos.

Las hermanas que nunca gobernarán… pero que la prensa adora

Solo hay que recordar la que se lió en la prensa y las redes sociales cuando l a infanta Sofía decidió hacerse un moño «top knot» el pasado mes de julio para darnos cuenta del poder mediático de la hija pequeña de los reyes. Bastó con que la infanta se hiciera un recogido millenial para que la prensa se despistara sobre qué era lo realmente importante en una de las citas del año en las que la princesa Leonor debe ser la protagonista indiscutible: los premios Princesa de Girona.

La princesa heredera Victoria de Suecia junto a su hermana, la princesa Magdalena, en un concierto este verano. / gtres

Un efecto parecido sucede en Suecia cada vez que su esquiva princesa, Magdalena, retorna a las calles de Estocolmo. Su matrimonio con el aún más esquivo Chris O'Neill hace que cada visita de la princesa a su país se convierta en tema de portada en los medios suecos. Desde los comentarios sobre sus looks a los rumores sobre sí va a volver o no instalarse en su país natal cada vez que Magdalena vuelve a Suecia no hay princesa Victoria que valga.

Este mismo verano es un buen ejemplo de este fenómeno: la princesa Magdalena retornó a Suecia tras no poder visitar su país en más de un año por culpa de la pandemia, y desde que regresço a diario se expanden todo tipo de rumores que apuntan a que quiere quedarse en él para siempre por motivos tan peregrinos como que visitó la escuela de una de sus sobrinas, algo que todo el mundo interpretó como que estaba chequeando el centro escolar para sus propios hijos.

La princesa Alexia junto a su hermana mayor, la princesa heredera Catalina Amalia de Orange y la menor la princesa Ariane / gtres

La princesa Alexia de los Países Bajos, la hermana pequeña de la princesa Catalina Amalia y futura compañera de estudios de nuestra princesa Leonor en Gales es otra de las que no pueden evitar atraer la atención de la prensa… aunque en su caso es más por las que lía que por su presencia en los actos oficiales.

Como una auténtica enfant terrible Alexia se identifica más con el pasado juerguista de su padre que por la sensatez materna y ha dado ya de qué hablar con sus apariciones estelares poco apropiadas en redes sociales (que, por cierto, tenía prohibidas). Tanta atención capta la no heredera al trono que la prensa a que la envían al internado de Gales para evitar que siga metiéndose en problemas donde la prensa holandesa la pueda ver.

El primer hijo de Mette-Marit acapara la atenciónd e los medios y acumula seguidores en sus redes sociales / instagram

El minuto de gloria de los no herederos al trono

No solo de princesas e infantas sin trono viven los paparazzis europeos, ellos también cuentan. Ese es el caso del príncipe Gabriel de Bélgica, que acaba de cumplir la mayoría de edad y que le ha robado el protagonista a su hermanala princesa Isabel de Bélgica durante la pandemia al mostrarse como un joven solidario que llamaba por teléfono a la gente que estaba pasando el encierro por culpa del coronavirus en solitario. A pesar de que joven alto, guapo y rubio ha crecido a la vera de su madre, la reina Matilde, este mismo año va a estudiar, por fin, en el extranjero, ¿otro intento de no eclipsar a la heredera?

Y aunque todos podrían pensar que la princesa heredera Ingrid, hija de Haakon de Noruega y Mette-Marit, tiene una débil oposición mediática en su hermano pequeño Sverre Magnus, no hizo falta más que su madre compartiera una imagen de su hermanastro Marius Borg haciendo surf para comprobar que no hace falta tener sangre real para eclipsar a un heredero al trono.

El primer hijo de Mette-Marit, ese joven rubio y atlético de 24 años que quiere llevar una vida anónima en Londres junto a su novia, sus perros y su moto, tiene 46.000 seguidores en Instagram mientras que la pobre princesa heredera debe curtirse en la elitista (y exigente) escuela secundaria superior Elvebakken sin poder abrirse ni una triste cuenta de Twitter.