Liechtenstein es un reino pequeño, casi oculto para los medios la mayor parte del timpo, e inmensamente rico. Sin escándalos reseñables ni grandes liturgias, apenas salta a la primera plana de los medios del corazón cuando los integrantes de su familia real se casan. Así sucedió cuando Angela de Liechtenstein pasó a convertirse en la primera mujer negra en una casa real europea, y así sucederá el próximo mes de septiembre cuando las hijas de la princesa Margarita de Luxemburgo y el príncipe Nicolás de Liechtenstein, María Anunciata y María Astrid, se casen con sus prometidos, Emanuele Musini y Ralph Worthington. La primera en estrenarse será María Anunciata que este mismo sábado 26 va acelebrar su enlace civil en una villa de la familia. Un acto muy privado al que se espera que asistan royals mucho más mediáticos, como Ernesto de Hannover y la espectacular Beatrice Borromeo .
El secretismo de los enlaces y bodas de los Leichtenstein es marac de la casa. La propia Tatiana de Liechtenstein, que se hizo famosa en nuestro país por su supiuesta relación con Felipe VI cuando era príncipe de Asturias, se casó nueve años después, en 1999, muy discretamente con el barón Phillip von Lattotf en la catedral de San Florian de Vaduz, la capital del pequeño reino.
Tatiana tiene hoy 46 años y es madre de siete hijos: Lukas, de 21, Elisabeth, de 19, María Teresa, de 16, Camilla, de 15, Ana Pia, de 14, Sophie de 12 y Maximilian, de 10. Vive muy discretamente con su familia en Austria, en la ciudad de Goldgeben. Y apenas ha vuelto a salir en la prensa.
Con su vida Tatiana ha seguido la tónica del resto de la familia real de Liechtenstein. El cabeza de la casa, Hans Adam II, padre de Tatiana, es príncipe aunque tiene el rango de rey. Los príncipes, sus hijos y sus nietos, ostentan el tratamiento de Altezas Serenísimas. Su linaje se remonta al siglo XII.
La extensión del reino es diminuta, con apenas 40.000 habitantes, aunque, como pasa en Mónaco, al menos un tercio de ellos vive fuera del propio país. La razón es que Liechtenstein es un paraíso fiscal, que atrae inversiones y residencias de las fortunas más importantes del continente. De ahí su enorme riqueza.
Vídeo. Curiosidades del vestido de novia de la reina Letizia
Tatiana de Liechtenstein es la menor de los cuatro hijos del príncipe Hans Adam II, que el pasado mes de febrero cumplió 75 años y tiene una fortuna personal de 3.500 millones de dólares, según la revista Forbes. Es el propietario del Grupo Bancario LGT, con lo que combina los negocios, que son su pasión, con las obligaciones reales. Es un firme creyente en el liberalismo económico y tiene unas fuertes convicciones católicas. Se graduó en Economía y Ciencias Empresariales en Suiza.
Han Adam II está casado con la condesa checa Marie-Aglaé Kinsky de Wchinitz y Tettau. Tienen 15 nietos. Su extremada discreción les ha hecho pasar prácticamente desapercibidos para los medios de comunicación del mundo entero, a pesar de ser la familia real más rica de Europa.
Hans Adam II es hermano de Nora de Liechtenstein , viuda de Vicente Sartorius, el difunto Marqués de Mariño, padre de Isabel Sartorius, está sí, novia del Príncipe Felipe durante tres años. Con el resto de sus hermanos, Nora se crió en el Castillo de Vaduz, una construcción del siglo XIII. Hasta finales de los años treinta del siglo pasado, la familia vivía en Austria. Fueron sus padres los primeros en instalarse en el pequeño reino de Liechtenstein, cuando Hitler se anexionó Austria.
Hans Adams se retiró en 2014 y es el príncipe Alois, su promogénito, quien ejerce de regente desde 2004, ejerciendo las funciones de jefe de Estado. Alois está casado con la princesa Sophie de Baviera y tiene cuatro hijos. Es la única princesa de sangre real entre las cónyuges de las casas reales europeas de su generación. Sophie fue diagnosticada de un tumor cerebral benigno en 2003, pero se recuperó sin secuelas. El mayor de sus hijos, heredero al trono, tiene 24 años y se ha formado en la Academia militar de Sandhurst. Sus hermanos, Marie-Caroline, de 23 años, Georg, de 21, y Nikolaus, de 19, apenas si han aparecido en alguna fotografía familiar de la prensa local.
El hermano de Alois, Maximiliam, de 50 años, Consejero Delegado de la empresa familiar, saltó a los titulares, a pesar de su discreción, hace unos años, cuando decidió casarse, en enero de 2000, con una mujer negra, la panameña Angela Gisela Brown, graduada en la prestigiosa Escuela de Diseño Parsons y 12 años mayor que él. Creó su propia firma de ropa, A Brown. Solo tienen un hijo, el príncipe Alfons, y viven a caballo entre Liechtenstein y Londres.
El tercer hermano de Alois es Constantin, de 48 años, director de la Fundación Principe de Liechtenstein, en la que están englobadas las propiedades de la familia real. Está casado con la condesa Marei Gabriele Franciska Kálnok, de 45 años, con la que tiene tres hijos: Moritz, de 16 años, Gina, de 14 y Benedikt, de 11.