Sassa de Osma, la única royal de la casa Hannover que puede competir en elegancia con Beatrice Borromeo (y vencer en glamour a Grimaldis y Casiraghis)

Beatrice Borromeo ha conquistado a Dior, Tatler y la prensa rosa, pero en Madrid reside una Hannover, Sassa de Osma, que es capaz de rivalizar en belleza, estilo y glamour con la nuera de Carolina de Mónaco. ¿Estamos preparados para un duelo Hannover-Casiraghi?

Si quieres ver los royals con los mejores looks (Sassa de Osma incluida), pincha en la imagen./gtres

Si quieres ver los royals con los mejores looks (Sassa de Osma incluida), pincha en la imagen. / gtres

Silvia Vivas
Silvia Vivas

Hace apenas dos semanas que pasó por el altar toda una princesa de Liechtenstein, María Anunciata, pero a nadie se le escapó que además de la novia y el novio los ojos de los asistentes a la ceremonia (y buena parte de los fotógrafos) estaban fijos en dos de la invitadas: la estilosa mujer de Pierre Casiraghi , Beatrice Borromeo , y la mujer de Christian de Hannover, Sassa de Osma.

Podríamos pensar que Beatrice Borromeo fue la campeona del duelo de estilo (al fin y al cabo está acostumbrada a deslumbrar al lado de Carlota Casiraghi y Carolina de Mónaco, y eso es mucho deslumbrar), pero los expertos royals se decantaron esta vez por la mucho más discreta nuera de Ernesto de Hannover , Alessandra de Hannover.

Sassa de Osma y su marido, el príncipe Christian de Hannover, en la boda de María Anunciata de Liechtenstein. / gtres

De hecho, para publicaciones como la alemana Bunte el dúo de las mujeres de los vástagos Hannover, Sassa y Ekaterina, eclipsaron con su buen feeling y sus vestidos de colores alegres al imponente Dior de Beatrice Borromeo. Y es que poco a poco Sassa de Osma se ha convertido en la única Hannover que puede hacer la competencia a la más elegante de los Grimaldi.

En qué se parecen Sassa de Osma y Beatrice Boromeo

Quizá el secreto de su éxito sea que comparte mucho de lo que nos seduce de Beatrice Borromeo pero no está en el centro del huracán mediático que soporta cualquiera que acabe formando parte de la casa real monegasca.

Alessandra de Osma, proviene, como Beatrice, de una familia de gran calado en Perú: sus abuelos pertenecían a la alta sociedad limeña. De su padre, Felipe de Osma Berckemeyer, director de una empresa de seguridad llamada Hermes, le viene su ambición y ganas de buscarse su propio camino, y de su madre, la ex modelo Elizabeth Foy, le proviene su pasión por el mundo de la moda (y su belleza).

Alessandra de Hannover en la boda de la princesa Eugenia de York. / gtres

Como Beatrice Borromeo, Sassa de Osma inició su vida profesional haciendo sus pinitos como modelo. Fue descubierta por un cazatalentos en Nueva York y antes de cumplir los 18 ya estaba instalada en la ciudad de los rascacielos, había firmado un contrato con la agencia Ford y desfilaba por las pasarelas de medio mundo.

A pesar de que posteriormente estudió derecho, el mundo de la pasarela nunca la abandonó por completo y acabó reforzando su formación con un máster en dirección de empresas de moda. Acabó fundando en Lima Isidra, una tienda donde se pueden encontrar a los mejores diseñadores italianos, y lanzando junto a una amiga la firma de bolsos Moi & Sass.

Discreción y redes sociales: los puntos fuertes de Sassa de Osma

Así como Pierre Casiraghi no tiene muchas opciones para llegar al trono de La Roca, las posibilidades de que el príncipe Christian de Hannover llegue a subirse a un trono son casi inexistentes por mucho que esté en el puesto 400 en la lista de pretendientes al puesto de la reina Isabel II. Aún así tanto Pierre como Christian eligieron a dos «plebeyas» para formar su propia familia.

Vídeo.

La gran diferencia es que Sassa, al contrario que Beatrice, no ha protagonizado en ningún momento ninguna polémica declaración (como cuando Beatrce habló en los medios de los que pensaba de la aristocracia) ni ha tenido que ganarse a pulso el cariño de su principesca familia política. De hecho, la «princesa de los Andes» puede presumir de haber conseguido nadar y guardar la ropa, viviendo una vida discreta en Madrid junto a sus mellizos y su marido con el que se le puede ver visitando el parque Warner o paseando por el parque del Retiro, pero permitiéndose el lujo de mantener pública su cuenta de Instagram convirtiéndose en una auténtica influencer.

Por mucho que su boda fuera la más instagrameable del 2018 (que no se perdió ni Tamara Falcó) y sus cuatro vestidos y tres días de fiesta los más celebrados de aquel año, Sassa de Osma ha sabido hacerse un hueco en el corazón de Ernesto de Hannover y lo mismo se codea con soltura la hija de Carolina de Mónaco, la princesa Alexandra de Hannover, que es capaz de compartir vacaciones veraniegas con su polémico suegro sin perder la compostura ni la capacidad de lucir impecable, y eso es un talento al alcance, únicamente, de Hannover capaz de darle la réplica a la realeza monegasca.