UNA BOMBA EMOCIONAL

Así son por dentro los misteriosos retiros espirituales a los que van Tamara Falcó y sus amigas aristocatólicas

Tamara Falcó y sus amigas aristócratas viven su fe religiosa en peregrinaciones, rezos conjuntos y, sobre todo, retiros espirituales. Hay uno para cada edad: Emaus (mayores de 30), Effetá (jóvenes) y Bartimeo (adolescentes). Te contamos cómo son por dentro.

Tamara Falcó, en una foto reciente. / instagram (@tamarafalcó)

Elena de los Ríos
Elena de los Ríos

El eco de los retiros espirituales, un nuevo fenómeno que devuelve al fervor religioso la búsqueda de comunidad, se escucha hasta en el descreído mundo laico. Algo se mueve en el territorio seglar del catolicismo, confinado en lo íntimo y privado hasta hace nada y ahora efervescente de actividad. Alguna responsabilidad tienen Tamara Falcó y sus amigas aristocatólica s, con su contenido confesional en Instagram y sus constantes referencias a, por ejemplo, Emaús. ¿Qué tiene este retiro que tanto encandila a las famosas?

Queremos saberlo todo de estos retiros espirituales, importados desde el continente americano y con enorme éxito de público en Instagram , TikTok y las parroquias españolas. Tres de los más populares reclaman a sus fieles en razón de su edad: los adultos (mayores de 30 años) acuden a Emaús; los jóvenes, a Effetá, y los adolescentes, a Bartimeo. En todos los casos, se pide a los asistentes ('caminantes') que no cuenten nada de su experiencia, que solo podrán realizar una vez. Si quieren volver a participar, será como 'servidores' o 'coordinadores'. El precio es accesible: entre 90 y 200 euros por los tres días de 'camino'.

Sin duda, el secreto de la experiencia le añade un plus de interés a estos retiros espirituales, frecuentados por famosos como Tamara Falcó , la añorada Caritina Goyanes , Luis Alfonso de Borbón o Isabel Sartorius. «No se puede decir mucho», confesaba Falcó a 'El Mundo'. «Si se cuenta es como si contara el final de una película: pierde mucho la gracia», declaró entonces María San Gil, ex política del Partido Popular, caminante en 2018 en un retiro de Emaús (los únicos no mixtos). Fue más explícita sobre la experiencia en noviembre 2024, en una entrevista en 'Alfa&Omega':

«Fue como ir a Eurodisney de los ejercicios espirituales», admitió allí. «Volví impactada de verdad porque fue un encuentro tal con el amor de Dios que todavía me sigo emocionando. Seguí porque pensé que eso estaba muy bien, una montaña rusa, pero ¿te bajas y qué?». Es el relato más habitual: una experiencia que cambia a quien la realiza, pero de la que no se puede decir mucho. La máxima de los encuentros es «lo que sucede en Emaús, permanece en Emaús».

Caritina Goyanes recuperó su matrimonio tras Emaús

«Yo, Emaús se lo recomiendo a todo el mundo», reconoció Caritina Goyanes a 'Matermundi TV', algunos años antes de su fallecimiento. «Después de caminar (solo se puede caminar la primera vez) he ido a servir. Emaús es una experiencia distinta. Es un punto de inflexión en la vida, que deja su semilla. Lo recomiendo porque es un fin de semana, estás con gente normal y corriente, y recibes muchísimo amor». Y añadió: «El cambio lo noto mucho en mi matrimonio. A mi marido le veo como socio de vida, con quien quiero recorrer este camino hasta llegar a la otra vida. Soy mucho más feliz», admitió.

Sea lo que fuere que ocurre en los retiros espirituales de Emaus, Effetá y Bartimeo, lo cierto es que hay lista de espera cada vez que uno se convoca en una parroquia. Sabemos que relojes y móviles se quedan en la puerta y que, una vez en inmersión de fe, se pierde la noción del tiempo y la comunicación con el exterior. El objetivo es quedar completamente a merced de la experiencia, diseñada para conmover profundamente mediante la narración de testimonios, además de lecturas bíblicas, oraciones, confesiones y demás expresiones confesionales.

Casilda y Ana Finat, amigas, aristócratas y tan creyentes como Tamara Falcó. / instagram (@casildafinatmc)

Raúl M. Mir, organizador de alguno de estos retiros de Emaus, ha desvelado en Infovaticana que consisten en « dinámicas espirituales, charlas con experiencias personales relacionadas con el amor, el sufrimiento, el perdón, la oración, las máscaras de nuestra vida, las relaciones interpersonales, la sanación física y espiritual». Admite, además que «las emociones ininterrumpidas no cesan a lo largo de las horas al igual que las innumerables sorpresas que los caminantes reciben en momentos concretos del retiro».

Además de los testimonios, la actividad clave de los retiros espirituales son las dinámicas que se suceden sin conocimiento previo de los 'caminantes'. Marta Borraz en Eldiario.es describe una de ellas: seguir con los ojos vendados una cuerda mientras se escucha 'confía', 'confía', hasta llega a un servidor o servidora que propina un abrazo, como metáfora del encuentro con Dios. Suelen desarrollarse en entornos íntimos, a veces iluminados con velas, que favorecen una inmersión total de los sentidos y cierto grado de sugestión colectiva.

Tras hacer el retiro de Emaús, la conexión continúa

Estos retiros espirituales de Emaus que apoya Tamara Falcó fueron fundados por la estadounidense Myrna Gallagher en Miami, en 1978. No se implantaron en España hasta 2010, en la parroquia de San Germán de Madrid y acogidos por su párroco de entonces, el padre Enrique González. Al año siguiente los promovió el padre Felipe Simón, de la parroquia de San Sebastian de Pomar, en Badalona, y desde entonces proliferaron por toda España. Emaus, esos tres días de intensa experiencia, son solo el principio.

Al terminar el retiro espiritual, el objetivo es participar de las actividades religiosas y formativas de la parroquia. En los grupos de WhatsApp, los convertidos reciben mensajes prácticamente a diario: se felicitan todos los cumpleaños con un escrito personalizado, se comparten podcasts y artículos educativos sobre el catolicismo, se recuerdan todas las sesiones de adoración y se reenvían invitaciones para participar en iniciativas de otras parroquias. Un club social de creyentes.