Grace Kelly con su primer anillo de pedida Getty

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La fascinante historia de los dos anillos de pedida de Grace Kelly: diamantes de película y mensajes ocultos

Ana Calvo

Fascinante. Icónica. Legendaria. Exquisita. Eterna. Cualquiera de estos adjetivos, y todos juntos a la vez, pueden aplicarse a la figura de Grace Kelly , tanto en su faceta como estrella de Hollywood como en la de princesa de Mónaco. Y, por supuesto, como referente atemporal de un estilo que sigue inspirándonos con su glamour décadas después de su trágica muerte.

Todo lo que rodeó la vida de Grace Kelly podría estar sacado del guion de una de las inolvidables películas que protagonizó. Éxito, amor, escándalos, glamour, lujo, tragedia. De diva del Hollywood dorado a esposa del príncipe más cotizado de Europa. De la alfombra roja a los salones de palacio. Y de ahí, a la eternidad en la que viven para siempre las estrellas.

Su historia de amor con Rainiero de Mónaco también fue digna de Oscar. Se conocieron en el Festival de Cannes y ocho meses después de aquel primer encuentro (dicen que orquestado por Aristóteles Onassis para salvar de la ruina al pequeño Principado) anunciaron su compromiso. Ella abandonó su carrera de éxito por amor. O, al menos, para convertirse en princesa.

Grace Kelly enseña a su madre el anillo de pedida que le regaló Rainiero. / Getty.

La pedida de mano del príncipe Grimaldi a la estrella de cine también daría para su propia película. El compromiso se celebró el 5 de enero de 1956, en la casa familiar de la novia en Filadelfia y Rainiero III le obsequió con un imponente anillo de Cartier que, sin embargo, no fue la joya definitiva que pasaría a la posteridad tras su boda en la Catedral de San Nicolás, en Mónaco.

La impresionante sortija de Cartier tenía forma de banda, con dos rubíes y un diamante que representaban la bandera del Principado y pertenecían al exclusivo joyero de la familia real. Sin embargo, Grace Kelly recibió un segundo anillo que fue el que verdaderamente se hizo popular y que, como su vestido de novia, ha inspirado durante décadas a las novias más elegantes.

Este segundo regalo de Rainiero III a Grace Kelly también fue encargado a Cartier y se trata, literalmente, de una auténtica joya de cine, ya que su historia está ligada a la película Alta Sociedad, rodada en 1956 y la última en la que trabajó la actriz antes de dejar su carrera de éxitos en Hollywood para dedicarse a la vida royal.

Grace Kelly, en la película Alta Sociedad con el imponente anillo que le regaló Rainiero III de Mónaco. / Getty

En la cinta, el personaje interpretado por Grace Kelly (Tracy Lord, una rica dama de la alta sociedad que debe elegir marido entre tres pretendientes) debía lucir un anillo de compromiso con una gran piedra preciosa. Y, esta vez, la imponente joya no iba a ser atrezzo de película, precisamente.

Rainiero III encargó para su prometida una espectacular sortija con un diamante corte esmeralda de más de 10 quilates flanquedo por un par de baguettes de talla trapecio. Al parecer, la maison de alta joyería certificó que tenían fotos de la pareja mirando el escaparate de la tienda de la Rue de la Paix de París y, según explicó en su día Pierre Rainero, director de imagen, patrimonio y estilo de Cartier a Vogue, «el archivo de la joyería registra el envío del anillo desde París a su tienda de Mónaco».

Ahora, el famoso anillo de pedida de Grace Kelly será uno de los grandes protagonistas de una esperadísima exposición de Cartier en el Victoria&Albert Museum de Londres, en la que también podremos ver varias joyas de la reina Isabel II de Inglaterra o la imponente tiara que llevó a su coronación Clementine Churchill y, más de sesenta años después, lució sorprendentemente Rihana.

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