Nicole Kidman con joyas de Roberto Coin en la alfombra roja del Festival de Cine de Venecia. D.R. / GETTY IMAGES

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Roberto Coin, el joyero italiano que ha conquistado a Nicole Kidman y al resto del mundo

El visionario nos abre las puertas de la casa que lleva su nombre para explorar su universo artesano desde sus orígenes.

Paula Peña

Enteramente dedicado al mundo de las finanzas en el inicio de su carrera profesional y al hotelero justo después, la vida de Roberto Coin dio un giro de 180 grados cuando decidió embarcarse en la industria joyera. Corría el año 1977 y el empresario de éxito nacido en Venecia lo dejó todo para dar rienda suelta a su creatividad y fundar la casa de joyería que lleva su nombre.

«Fue un gran riesgo, pero me fascinaba tanto esta nueva aventura que le dediqué todo mi tiempo. El mundo de los hoteles era mi casa, pero la incursión en la joyería me permitió desarrollar mi creatividad», confiesa. «El inicio fue maravilloso, porque me dedicaba enteramente a aprenderlo todo sobre la profesión. Lo recuerdo con mucho cariño», añade.

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Roberto Coin, fundador de la firma italiana que lleva su nombre. / D.R.

Y el esfuerzo dio sus frutos, pues Roberto Coin se convirtió, poco a poco, en el gigante joyero que es hoy a nivel mundial, con un gran mercado en Oriente Medio y un nombre imprescindible en Italia. Ahora, el reto es conquistar Europa, aunque su saber hacer y que celebridades como Nicole Kidman luzcan sus joyas ya ha dado sus frutos.

Los artesanos y el arte

«Me entusiasma la parte creativa de mi trabajo. El diseño es un sueño hecho realidad. Sin embargo, cuando estoy en la manufactura, aquí en Vicenza, me enamoro del arte de nuestros orfebres y de la forma en la que materializan las ideas», explica sobre el proceso artesano que tiene lugar en la cercana ciudad de Venecia.

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El saber hacer de las joyas de Roberto Coin. / D.R.

«Todo está hecho por las mismas manos», aclara, tanto la línea de alta joyería como la de joyería clásica. «A pesar del valor de los materiales, que es elevado, pues empleamos oro y diamantes naturales de primera calidad, nuestra intención es conseguir la perfección y dar vida a joyas que tengan las cualidades artesanas y el estilo para durar toda la eternidad», apunta Coin.

Cynthia Erivo con joyas de Roberto Coin en la alfombra roja de la MET Gala.

Diamantes con responsabilidad

«En 1998 conocí a Nicholas Frank Oppenheimer [presidente de la compañía minera de diamantes De Beers] y, junto a otros amigos de la industria, decidimos crear un proyecto para proteger esta industria», relata Coin, sobre cómo se forjó el World Diamond Council, la organización que controla toda la cadena de valor de los diamantes y forma parte del certificado Kimberly Process, que asegura la trazabilidad de cada una de las piedras y que impide que provengan de zonas de conflicto y explotación, para garantizar un negocio seguro.

Anillos de la colección Princess Flower, de Roberto Coin. / D.R.

El detalle que lo cambia todo

Todas y cada una de las joyas de Roberto Coin llevan un pequeño tesoro oculto en forma de rubí de la suerte. «Las leyendas son mi pasión», asegura, antes de contar la historia y la razón de esta curiosidad de la casa: « El rubí siempre se ha considerado un amuleto para quienes están en contacto directo con él. Por eso, decidí firmar todas mis piezas con uno en su parte interna. Es mi forma de desearle buena suerte a mis clientas». Un gesto tan romántico como Venecia, donde nació y donde imaginó un universo que ahora se ha hecho realidad.

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