Diana de Gales con su imponente collar de perlas y su revenge dress. Gtres

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La sorprendente historia de la joya más valiosa y legendaria que fascina a las royals: de Diana de Gales a la reina Letizia

Las perlas han sido las joyas más preciadas a lo largo de los siglos, de la Antigua Roma a nuestros días, y las favoritas de las royals. Te contamos su fascinante historia.

Ana Calvo

Si hay una joya que es sinónimo de feminidad, sofisticación y elegancia, esa son las perlas . La pieza de joyería favorita de las amantes del lujo silencioso , capaz de poner de acuerdo a las mujeres más influyentes y poderosas a largo de los siglos, es también una de las que guarda una historia más legendaria y curiosa.

A lo largo de los siglos, las perlas han ocupado un lugar protagonista en los joyeros de las grandes damas de la historia. Y también en el de los hombres. La más antigua que se conserva data de cinco siglos antes de Cristo, aunque se encuentran un buen número de referencias a esta gema brillante en la religión y la mitolgía desde mucho antes: los antiguos egipcios se hacían enterrar con ellas, aunque fue en la Antigua Roma cuando empezaron a ser consideradas el más alto símbolo de riqueza y poder.

En la antigua China se creía que tenían el poder de la eterna juventud y los griegos las asociaban con el amor y el matrimonio. Hubo épocas en las que fueron la única joya que se permitía llevar a las viudas y en la Edad Media la nobleza lucía sus collares de perlas en las grandes citas sociales, mientras que los caballeros las portaban como amuleto de buena suerte en el campo de batalla. En el Renacimiento, se limitó su uso a la alta nobleza y a la realeza. Y en la época barroca, las damas más distinguidas posaron con sus mejores joyas de perlas ante pintores ilustres, de La joven de la Perla de Vermeer a los retratos de la todopoderosa reina Isabel I de Inglaterra.

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Kate Middleton, con pendientes de perlas, ante el cuadro La joven de la perla de Vermeer. / Gtres

Pero no fue hasta el siglo XX cuando su uso se empezó a extender más allá de los ámbitos palaciegos: Coco Chanel las convirtió en el sello de identidad de su estilo y símbolo de su maison y se cuenta que Jacques Cartier compró la icónica joyería de la Quinta Avenida con dos collares de perlas. En el cine, la inolvidable Holly Golightley de Desayuno con diamantes es tan recordada por su LBD de Givenchy como por su imponente gargantilla de perlas y Marilyn Monroe posó en 1962 rodeada de ellas ante la cámara del legendario fotógrafo Bert Stern.

Las perlas han puesto de acuerdo, también, a las royals más distinguidas e influyentes de nuestro tiempo. La reina Isabel II las lucía en casi todas sus apariciones públicas, ya fuera en forma de gargantilla, broche o pendientes, Grace Kelly las llevó de Hollywood a la corte europea y nuestra reina Sofía tiene una buena colección de piezas de perlas en el joyero real, al igual que la reina Margarita de Dinamarca o Silvia de Suecia.

Diana de Gales con su Elvis Dress de Catherine Walker. Foto: Gtres

Eso sí, si hay una 'it royal' que marcó un antes y un después con el uso de las perlas, esa fue Lady Di. La princesa de Gales hizo de esta gema su favorita, y la lució en mil y una versiones, del maravilloso vestido blanco bordado con miles de ellas de Catherine Walker, conocido como Elvis Dress, que estrenó en Hong Kong en 1989 y llevó en grandes citas sartorial como los Brit Fashion Awards de ese mismo año, a la imponente gargantilla de siete cadenas de perlas rematadas con broche de zafiro que perteneció a la reina madre y Diana lució con su inolvidable vestido de la venganza , entre otros looks icónicos.

El formato chocker fue el preferido de Diana de Gales, que acumulaba en su joyero varios diseños que han pasado a manos de Kate Middleton, como la gargantilla de perlas de cuatro vueltas y un enorme broche de diamantes en el centro que diseñó el joyero real Gerrard con gemas donadas a la corona por el gobierno japonés. Incluso cuando se trataba de diseños 'flapper', inspirados en los larguísimos collares de los felices años 20, Lady Di los llevaba ajustados con varias vueltas al cuello.

Letizia con el collar de perlas rusas, la tiara rusa y la perla Peregrina. / Gtres

Nuestra reina Letizia es otra asidua a las perlas, y las luce también en diferentes formatos, como el impresionante collar de perlas rusas con gemas de diferentes tamaños del ajuar de pasar de la reina Victoria Eugenia de Battenberg que usó por primera vez en los Premios Princesa de Asturias de 2015 a la tiara Ansorena o la tiara, ambas rematadas con perlas, los pendientes Polar Star diseñados por Dimitri de Yugoslavia y que el rey Felipe VI le regaló a su esposa o la legendaria Perla Peregrina, un broche también del joyero de pasar que data de la época de Felipe II.

Otras royals fans de las perlas son Carolina de Mónaco que, como buena amiga de la maison Chanel las usa para acompañar sus mejores looks de la maison y sus trajes de tweed, o Máxima de Holanda, que fiel a su estilo, las prefiere en un formato más maximalista (valga la redundancia), en forma de collares flapper que combinan perlas de diferentes estilos y colores.