Eugenia Martínez de Irujo en los Premios Mujerhoy. /
Eugenia Martínez de Irujo, duquesa de Montoro, es una mujer con mucha personalidad. Y lo demuestra no solo en su forma de vida, libre como el viento, sino también en su forma de vestir. Así lo hizo también su madre, la mítica e icónica Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba y fallecida hace casi 10 años.
La única hija de la célebre duquesa y su primer marido, Luis Martínez de Irujo , siempre ha sido conocida por sus ansias de libertad y amor por el folclore y las tradiciones españolas, sobre todo las andaluzas. Dos aspectos que transmite también a través de su estilo a la hora de vestir, un curioso mix de inspiración andaluza e ibicenca.
En la isla balear, que fue destino preferido también por su madre junto a Marbella, pasa los veranos Eugenia, y sus famosos vestidos blancos de inspiración ad lib , forman parte de los looks más habituales de la actual duquesa de Montoro.
La duquesa de Montoro, divorciada del extorero Fran Rivera y madre de Cayetana Tana, es una mujer muy creativa, divertida y protectora del legado familiar. Le encanta dibujar y pintar, y ha diseñado joyas y vajillas con distintas firmas. A la hora de vestir, y a pesar de su título nobiliario y de pertenecer a una familia de Grandes de España, Eugenia Martínez de Irujo es una mujer de estilo relajado y muy bohemio en el que predominan los vestidos blancos y de inspiración folk. A medio camino entre el aire ad lib ibicenco y la estética flamenca, estas prendas que protagonizan su armario de verano marcan la mayor parte de sus looks.
No hay que olvidar que Eugenia, al igual que le ocurría a su querida madre, adora tanto Andalucía como Ibiza. Ambas dividían sus veranos entre los dos destinos, donde la duquesa de Alba poseía sendas mansiones. Y este amor estival por las dos zonas mediterráneas marcan la pauta de muchos de los estilismos de la duquesa, apasionada de los diseños bohemios y, también, de las grandes plataformas. Bajita de estatura, utiliza este tipo de calzado para alargar su silueta, menuda pero muy bien proporcionada.
Vestido Bruna en algodón, con mangas abullonadas y con espalda abierta, de PAR Y ESCALA (118, 15 €). Pendientes Goa largos, con cornalinas y jaspe, de SHIORI (50 €). Vestido en algodón calado, con mangas abullonadas, de GUESS (150 €). Botín Lara, estilo cowboy en piel, de CUCHY (259 €). Bolso en crochet, de PARFOIS (39, 99 €). Botín estilo campero, de YERSE (109 €). /
A sus 55 años, el de Eugenia dista mucho del royal y estilo pijo de otras aristócratas como Sassa de Osma o Sofía Palazuelo, quien será la futura duquesa de Alba al estar casada con su sobrino Fenando Fitz-James Stuart. Solo alguien con carácter y personalidad, además de alma bohemia, como la duquesa de Montoro, puede llevar un vestido blanco ibicenco con botas de cowboy o con grandes plataformas rojas.
Ella siempre ha intentado hacer lo que le ha dado la gana, también en cuestiones estilísticas. Y es más amiga de comprar su ropa y joyitas en mercadillos que en tiendas de lujo. De igual modo, es raro verla con joyas de su familia materna, y eso que tendría donde elegir. Pero ella prefiere piezas discretas y boho antes que joyas regias y pomposas.
La hija de la duquesa de Alba podría vestir con firmas de lujo si quisiera. No es para menos. Sin embargo, ella siempre ha preferido moverse entre los mercadillos y las firmas de precios medios y hasta asequibles como las francesas Antik Batik y Ba&Sh, muy conocidas por sus diseños de aire folk y bohemio, además de coloristas. Justo lo que a Eugenia le encanta.
También al vemos en sus ocasiones más especiales y «formales» con diseños de Jorge Vázquez, gran amigo suyo, y de The IQ Collection, la firma de Inés Domecq que se ha convertido entre las más deseadas de las mujeres de la alta sociedad y pijas, a pesar de que sus precios no son nada exagerados. Sus diseños con hombreras marcadas son fantásticos para una silueta menuda como la de la duquesa de Montoro, y su hija Tana también es asidua a esta firma tan aristócrata y distinguida.
Atrás queda la Eugenia Martínez de Irujo más regia y pija, una imagen poco habitual en ella y que alcanzó su máximo esplendor el día de su boda con Fran Rivera el 23 de octubre de 1998. Para la ocasión, escogió un vestido de inspiración medieval de Emanuel Ungaro y una espectacular tiara imperial tipo corona que perteneció a la emperatriz Eugenia de Montijo .
Vestido largo Sheen, en algodón y lino con bordados de colores, de CHARO RUIZ (699 €). Collar con cuentas de colores, de HOSS (49 €). Vestido blanco, con escote cruzado, de HUG & CLAU (C.P.V.). Sandalia trenzada con plataforma, de CARMELA (99, 95 €). Cesta de bambú con flores, de MONA MOON (65 €). Zueco Coyote, con suela de madera, tacón alto y con tachuelas, de MUSTANG (59, 95 €). Broche con forma de flor, de HORTENSIA MAESO (175 €). /
La impresionante pieza en p latino con perlas y diamantes la recibió en herencia la duquesa de Alba a través de su bisabuela, María Francisca de Sales Portocarrero, hermana de la emperatriz Eugenia de Montijo. El propio Emanuel Ungaro, fallecido en 2019, escogió la joya de entre las otras opciones que la hoy duquesa tenía a su disposición.
La hermana pequeña de Cayetano Martínez de Irujo ha vuelto a lucir esa silueta de aire medieval que tanto gustó el día de su boda y que se caracteriza por el escote cuadrado y a la caja, pero en vestidos de telas más etéreas y livianas y, al fin y al cabo, de estilo mucho más bohemio. Hoy, Eugenia Martínez de Irujo sigue siendo la reina inigualable del hippy chic, su otro título por derecho propio.