Con el calendario de las semanas de la moda otra vez en marcha, la normalidad parece haber regresado a las pasarelas. Después de que
Nueva York
diera el pistoletazo de salida y le siguiera la
Mercedes-Benz Fashion Week Madrid
, es el turno de
Milán, que llega con una serie de propuestas para el verano de 2022 cargadas de frescura y un giro femenino en clave sofisticada.
Partiendo de uno de sus
iconos históricos más exitosos y representativos, el estampado de pañuelo,
Versace hizo de su colección un canto a su legado estético para actualizarlo y grabarlo en el imaginario de las nuevas generaciones. «Ha actuado como un lienzo para nuestros
estampados icónicos y se usa de múltiples maneras, desde blusas anudadas hasta pañuelos en la cabeza y accesorios para bolsos, es una forma de agregar la actitud de Versace a cualquier look. El foulard lleva con nosotros desde los inicios de la marca, pero esta temporada da la vuelta a todo, ya no es fluido ni soñador, el pañuelo es provocativo, sexy, ceñido»,
aseguraba Donatella. Un espectáculo que abrió y cerró la cantante Dua Lipa, actual musa de la marca y protagonista de la campaña publicitaria de o/i de la firma.
También con ganas de echar la mirada atrás llegaron a la pasarela
Domenico Dolce y Stefano Gabbana. Concretamente hasta la década de los 2000, sin duda en la que cimentaron el éxito de
Dolce & Gabbana y durante la que crearon algunos de los looks que marcaron la época, escribiendo un lenguaje tan idiosincrático como explícito, a base de estampados animales, lencería, encaje, cuero y vaqueros desgarrados. «Aunque no queríamos replicar lo mismo que ya hicimos, si queríamos desprender el mismo humor que esa colección del 2000. Estamos saliendo de una época oscura », es decir, la pandemia,« y queremos disfrutar de la vida. Queremos luz», afirmaban.
Con un enfoque diametralmente opuesto,
Miuccia Prada y Raf Simons continuaron la línea intelectualizada y racional a la que nos tienes acostumbrados desde que empezaron a diseñar mano a mano. En esta ocasión además el desfile se celebró simultáneamente en Milán y en Shangai, un evento pionero en la industria que remarcó la intención de ambos de repensar la elegancia para que no resulni ni aburrida ni antigua. «Pensamos en palabras como
elegancia, pero intentando que quedara tan anticuado. Realmente, se trata de un
lenguaje de seducción que siempre vuelve al cuerpo. Usando estas ideas, estas referencias a piezas históricas, la colección es una investigación de lo que significan hoy», comentaba Miuccia.
Y si alguien sabe de sofisticación y de estilo atemporal, ese es Giorgio Armani. Su firma
Emporio Armani conmemora esta temporada
40 años de trayectoria y qué mejor forma de celebrarlo que con un desfile cargado de sus referencias sartoriales que ha convertido en un referente mundial absoluto. Una
reinvención de sus clásicos que pusieron de manifiesto cómo su marca tiene la capacidad de no envejecer nunca.
Para
Verónica Etro, el próximo verano será el de un nuevo florecimiento. En todos los sentidos de la palabra. Un misticismo alegre y un
despertar espiritual típico de los años 70 inspiraron el estado de ánimo de su colección, con la mirada puesta en reminiscencias de la elegancia de los noventa. Presentado con una actuación en vivo de la banda Les Tambours du Bronx, la energía positiva se refleja en la amplia gama de patrones que dan a la colección un
ambiente caleidoscópico.
Inspirándose en la película francesa Bonjour Tristesse, de Otto Preminger, el director creativo de
Max Mara, Ian Griffiths, deslumbró con una colección de cortes precisos, repleta de ropa sobria y declinada en colores neutros que se alternaban con tonos ácidos como el naranja. En muchos de los looks, los bandeaus se combinaban con chaquetas y faldas que sustituían a las camisas más clásicas. Y es que la tendencia de convertir a la lencería en la nueva ropa de calle es imparable; los sujetadores son un símbolo obvio del
giro de la moda hacia lo casual. Con todo, la colección tenía un fuerte sentido de la elegancia perfecta para el momento presente, incluyendo también el denim como una de sus claves.
Dos de los más destacados de la primera jornada fueron
Fendi y Alberta Ferretti. En su segundo desfile de prêt-à-porter para Fendi,
Kim Jones exploró la alegre irreverencia que ha definido a la casa desde sus inicios, sin dejar de lado la poderosa naturalidad de la visión que tiene para su futuro. Aporta una perspectiva moderna al glamour de la época disco, destacando un modelo diverso y empoderado de lo femenino. «Mientras estudiaba el legado que ha dejado Karl en la casa, se despertó mi curiosidad por el trabajo de sus contemporáneos, por aquellos que le interesaban», explicaba Jones. «
Antonio López era amigo de Karl y siempre me ha inspirado. Era un artista adelantado a su época, inclusivo; le admiraba todo el mundo, desde Andy Warhol a Steven Meisel y David Hockney. Quería que una nueva generación conociera su obra».
Ligera pero texturizada, la colección de
Alberta Ferreti reafirma su legendario estilo inconfundible, que reconcilia los opuestos en una perfecta armonía. Las longitudes son extremas: muy cortas o extendidas y volátiles.
Los volúmenes son suaves, aireados y esculpen la silueta. Las prendas se colocan en capas para cubrir el cuerpo, o se reducen para destapar, dejando la espalda y la cintura a la vista.
Los colores son suaves y naturales, o se iluminan con el vivo resplandor de las piedras preciosas (rubí, turquesa, esmeralda, amatista) para desaparecer en la seductora placidez del negro. Destacar la
mariposa, el único estampado recurrente, símbolo de renacimiento y metamorfosis, con el que Ferretti captura el espíritu de la colección. Sus colores inspiran efectos pictóricos degradados en vestidos de noche; su ligereza guía una selección de materiales que van desde la seda y la ropa de cama fluida hasta la gasa aireada y delicada.
Semana de la moda de Milán p/v 2022
Versace
Semana de la moda de Milán p/v 2022
Versace