Nuestro estado de ánimo depende de muchos factores, uno de ellos es nuestro entorno: el desorden en la habitación, el espacio de trabajo, el salón, etc. se refleja en nuestra manera de afrontar el día a día. Normalmente, tendemos a evitar las habitaciones desordenadas y oscuras y preferimos aquellas que resultan organizadas y luminosas.
El primer factor que debemos tener en cuenta a la hora de redecorar nuestro espacio de trabajo es el color que va a predominar, pues es aconsejable escoger uno que sea alegre y de tonos suaves; a partir de ahí podremos customizar nuestros artículos siguiendo el mismo estilo.
Comenzaremos con los imprescindibles para tener una mesa organizada como sería un calendario mensual y otro semanal, una agenda, bolígrafos, subrayadores, post-its, etc. La taza para el café, un posavasos hecho por ti, una alfombrilla del ratón customizada y una planta darán el toque personal a tu mesa de trabajo.
Una vez tengamos todo lo necesario toca organizar los artículos en bandejas sobre la mesa, cajones o estanterías tratando de repartilos de modo que nos facilite nuestro trabajo. Algunos artículos que hemos encontrado en redes sociales como Pinterest, Instagram, Facebook y Twitter son de lo más originales; como un organizador de dispositivos para cargar la batería, cuadros con mensajes positivos y organizadores para las cartas o la mensajería que nos llega.
No olvides tener siempre una botella de agua sobre tu mesa. Preferiblemente de cristal ya que las botellas de plástico desprenden componentes que se vuelven nocivos con el tiempo y aún más con el calor.
Una planta siempre alegra cualquier espacio. El cactus es la planta perfecta, ya que requiere pocos cuidados.
Un soporte para pies resultará de gran ayuda para las personas con problemas de circulación o con varices.
Antes de comenzar a ordenar el escritorio, haz una limpieza profunda tirando todo lo que sabes que no te resultará útil.
No dejes los cables de los cargadores a la vista, trata de ocultarlos con algún artículo de decoración.
Un cojín en la silla puede ahorrarte muchos dolores de espalda.