Lo primero que has de saber es que es una etapa más en tu vida como mujer y sí, es una etapa que, con el enfoque correcto, puede disfrutarse. Conviene puntualizar qué es la menopausia. Para hacerlo fácil, diremos que es una fase en la que tu cuerpo te dice que eres una mujer madura y que eso no significa que dejes de ser bella o atractiva. Todo lo contrario: así como el paso de adolescente a adulta implicó una transformación capaz de darte retos y nuevas alegrías, la menopausia marcará el comienzo de un nuevo momento vital.
Físicamente, la alteración de las hormonas te hará sentir emociones que no siempre serán bien recibidas… ¿Recuerdas tus crisis de adolescente o las has observado en hijas o sobrinas? Pues algo similar pasa, con la madurez como mediadora, en la transición hacia la menopausia. Por eso, no dejes que las hormonas o los prejuicios arruinen tu autoestima cuando llegue este momento.
Normalmente, la menopausia se presenta en tu vida de una manera gradual. Antes de que sea definitiva, pasas por la etapa que se conoce como premenopausia en la que ya se presentan los primeros síntomas.
Es importante que conozcas los diferentes períodos fisiológicos que atravesará tu cuerpo a lo largo de tu vida, puesto que de esta manera contarás con las herramientas para poder enfrentarte a ellos con total naturalidad.
Según los psicólogos especialistas en ansiedad de TherapyChat , la clave está en mentalizarse: la menopausia es una fase más en la vida de cualquier mujer como en su momento lo fue la llegada de la menstruación.
Aproximadamente a la edad de 45 años se empiezan a presentar los primeros síntomas que te avisan del cambio. Habrás entrado en una fase de menopausia c uando dejes de tener la menstruación durante una año seguido y hasta que te pase pueden pasar hasta seis o siete años más.
Con el inicio de la menopausia te sentirás más cansada, con pesadez, nerviosa o, incluso, puedes presentar algún cuadro de ansiedad. Es normal, tu cuerpo está cambiando.
También son comunes los sofocos, el dolor en las mamas o en las articulaciones, el descenso del deseo sexual o del peso, así como la irritabilidad, los dolores de cabeza, los cambios de humor, el insomnio y la sequedad vaginal. Todos estos síntomas te alertan del cambio hormonal que tu organismo está experimentando, del climaterio que te anuncia el final del ciclo de tu vida fértil.
Es importante que seas consciente de que todo esto tiene su origen en los cambios que estás experimentando y que no confundas los síntomas biológicos con señales de insatisfacción, vacío emocional o depresión.
Ciertamente, no puedes evitar los cambios derivados de la menopausia. Pero hay algo que sí que puedes hacer: cambios voluntarios en tu vida. Es importante que incorpores a tu día a día hábitos de vida saludable.
La menopausia puede ser un buen punto de inflexión para dejar de fumar, comenzar una dieta equilibrada, o sumarte a alguna actividad de grupo como el yoga o el senderismo.
El hecho de llegar a la menopausia no debe hacer que te sientas mayor, menos atractiva o menos mujer. Los siguientes consejos te ayudarán a cuidar tu autoestima en este proceso de cambio hormonal.
Acepta el cambio como un proceso natural. Han bajado tus niveles de estrógeno, la hormona sexual, porque tu cuerpo ya no lo necesita para concebir un hijo y eso también puede afectar a tu autoestima. Recuérdalo siempre: tus hormonas están revolucionadas, eso es todo, no ha pasado nada real que te haya convertido en pesada o fea o nada de lo que te estés imaginando.
Aunque sientas con frecuencia mal humor, tengas ganas de llorar, aumentes de peso o pierdas el deseo sexual, este proceso biológico no te hace menos atractiva y ser optimista te facilitará el camino.
Actívate para plantarle cara a los síntomas. Si el ejercicio físico es importante durante toda la vida, en esta fase lo es aún más. Escoge la actividad física que más te apetece practicar, en la que más puedes disfrutar, y apúntate. Elige la que más se adapta a tus gustos y empieza.
El ejercicio te ayudará a perder peso, a sentirte menos cansada, a dormir mejor y a segregar endorfinas, que son las hormonas que te generan bienestar.
Mejor menú, mejor vida. El otro pilar es la alimentación. Si mantienes una dieta equilibrada, rica en nutrientes y baja en grasas, disminuirás las molestias físicas que acompañan al climaterio, descansarás mejor y mejorarás tus niveles de energía.
Además, hay un factor interesante cuando decides hacerte con los fogones y crear nuevas recetas: el orgullo de estar disfrutando de algo delicioso hecho por ti, te ayudará a potenciar tu autoestima y estimulará tu creatividad. Cocina siempre que puedas, especialmente si se trata de dedicarte tiempo para crear un plato digno de estrellas Michelín.
Amor propio, sin escatimar. Es importante que te mimes; arréglate, siéntete atractiva, vístete a tu gusto y deshazte de todos los complejos. Muchas mujeres se sienten mejor en la edad adulta que cuando son más jóvenes. Es normal, la vida es un continuo aprendizaje.
Ahora eres fuerte y ya has superado gran parte de las adversidades. Prémiate por ello y cuídate mucho, porque lo importante es que te sientas bien contigo misma.
Deja ir lo que no necesitas. Evidentemente, ya no eres una mujer fértil, pero tampoco necesitas serlo. Si has sido madre, asume que los años en los que tenías que criar a tus hijos ya han pasado. Seguramente ahora ya son mayores y pueden hacer perfectamente su vida. No te necesitan tanto.
Si no has sido madre, recuerda que siempre has sido una mujer completa e independiente y que no hay ninguna razón de peso para que dejes de serlo.
En este momento de tu vida, la que te necesita eres tú misma, así que ha llegado la hora de dedicarte tiempo, perdonar el pasado y pactar con tu futuro.