En verano cambian los ritmos, las rutinas , la alimentación y en vacaciones disfrutamos de más tiempo para dedicarlo a aquello que más nos gusta y con quiénes más queremos. Después de este periodo vacacional volver a la rutina cuesta, nuestro cuerpo y nuestra mente tienen que volver a adaptarse a horarios y actividades que había dejado a un lado. Esta fase de adaptación puede traer consigo apatía, tristeza, ansiedad o alteraciones en el sueño , para minimizar estos síntomas y vivir la ‘vuelta al cole’ de la mejor forma toma nota de estos sencillos tips.
Recupera el ritmo de forma paulatina, no es necesario abarcar todo lo que te has perdido estos días en uno solo. Tómate tu tiempo, acércate a tus obligaciones de manera suave tomando contacto poco a poco para así poder retomar el ritmo diario de una manera pausada. Haz una lista de prioridades para ir solucionando los primeros días lo más importante pero sin intentar hacerlo todo ‘de golpe’.
Volver a recuperar los horarios, madrugar o comer a diferentes horas, son rutinas a las que el cuerpo y la mente tienen que volver a adaptarse. Practicar ejercicio te va a ayudar a dormir mejor y a sentirte bien gracias a la liberación de endorfinas que provoca. No es necesario matarse en el gym nada más volver de vacaciones pero practicar deporte de forma moderada es una buenísima opción para recuperar el equilibrio vital y restablecer la energía. Practicar, yoga, nadar, pasear, andar a paso ligero o correr son deportes que te van a facilitar esa toma de contacto con los horarios habituales sin que sea algo traumático. La meditación es muy recomendable para conseguir un estado de calma y paz espiritual y un buen equilibrio en cuerpo y mente.
Acabas de volver de vacaciones pero, ¿y qué? Puedes ya pensar en el próximo puente, tu destino vacacional del año que viene o, sin ir más lejos, qué hacer los fines de semana venideros. Cualquier excusa es buena para planear una escapada, conocer nuevos lugares o visitar sitios desconocidos, incluso en tu propia ciudad. Estos planes van a mantenerte ilusionada y con una actitud positiva de cara a la nueva etapa.
Aprovecha este momento ideal que trae el año para acercarte a un hobby nuevo que te haga sentir feliz y que enriquezcan tu vida.
Seguro que siempre has querido aprender un nuevo idioma (¿has pensado en estudiar francés?, ¿o chino?), a tejer, a hacer sushi, la jardinería, bailar swing o tocar el piano. Es el momento perfecto para dedicarle tiempo a aquello que más te apetece incluyendo la actividad nueva en tus horarios.
Vídeo. Efectos del estrés crónico en tu cuerpo /
Si quieres readaptarte de la mejor forma a tus horarios habituales, no olvides la importancia de una buena alimentación, dejando atrás los excesos vacacionales y volviendo a conectar con tus rutinas. Come sano y equilibrado, vuelve a marcarte unos horarios para comer y para descansar, cuidar el cuerpo por dentro proporciona placer y equilibrio mental, mens sana in corpore sano.
Un correcto descanso es fundamental para recuperar los horarios sin que esto afecte a tu estado de ánimo y sin sufrir desajustes hormonales que pueden provocar irritabilidad, somnolencia y aumento de peso.
Hacer pequeños cambios en el hogar aporta unas píldoras de felicidad y bienestar de una forma muy fácil. Decora un rincón de tu casa, pone flores frescas, empieza a pensar en el armario de otoño con las prendas estrella de la temporada que quieres incluir en él… son pequeños gestos que suponen una nueva y diferente forma de ver el día a día que contribuye a eliminar la apatía y la tristeza de la vuelta a la rutina. Saca a flote tu espíritu Marie Kondo y despréndete de todo aquello que no te haga feliz y pon a tu alrededor solo cosas que te aporten y embellezcan tu vida.
Los caprichos no solo están permitidos, ¡son necesarios! Y en estos momentos más. Esos zapatos de temporada que te enamoran, un baño de espuma, un cambio de look, un perfume, una manicura, un paseo por el campo, compartir una copa de vino con quién más quieres, reírte a carcajadas, una buena película o disfrutar de un libro, tú eliges pero cuídate, consiéntete y haz cosas que te hagan feliz.
Volver a la rutina puede ser difícil pero intenta tener ilusión en el futuro, tómate tiempo para respirar y vive cada día como un regalo, porque, estemos o no de vacaciones, cada día puede ser especial.