Estreno biopic

Qué fue de Blake Fielder-Civil, el ex marido tóxico de Amy Winehouse que estaba en la cárcel cuando ella murió

El polémico biopic sobre Amy Winehose, que se estrena este viernes, vuelve a poner el foco en Blake Fielder-Civil, el marido de la cantante y coprotagonista de la película dirigida por Sam Taylor-Wood

Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil en 2007. / gtres

Ixone Díaz Landaluce
Ixone Díaz Landaluce

Eran las estrellas indiscutibles de los blogs de la época, hoy ya casi extintos, y los tabloides británicos. Y, casi siempre, por las razones equivocadas. La relación entre Amy Winehouse y el que fuera su marido, Blake Fielder-Civil, era pasto de la prensa global por sus constantes rupturas, sus excesos verbales y su mediático consumo de drogas. Corría el 2008 y la pareja asistía a festivales, entregas de premios y eventos varios exhibiendo una relación tóxica marcada por el consumo de heroína y por los problemas con la justicia.

Ahora, trece años después de la muerte de Winehouse en julio de 2011, su relación vuelve a estar bajo el foco mediático gracias a Back to black, el polémico biopic dirigido por Sam Taylor-Johnson que se estrena este fin de semana y en el que Marisa Abela y Jack O'Connell dan vida a Winehouse y su ex marido.

En todos estos años, Fielder-Civil apenas ha concedido un par de entrevistas. En 2018, le confesó al periodista británico Piers Morgan que siempre «llevaría la carga de la culpa consigo» y en septiembre, coincidiendo con el que hubiera sido el 40 cumpleaños de la cantante, concedió una entrevista al programa Good Morning Britain para reconocer que es consciente de que mucha gente le considera responsable de la muerte de su ex mujer.

«Esa es una de las razones por las que quiero hablar. Lo sé y no pasa nada. No puedo cambiar la manera en la que otras personas se sienten acerca de eso. Pero yo, personalmente, he necesitado dejar de llevar esa cruz solo. He cargado con ella durante más de diez años. Para ser sincero, creo que soy la única persona de esa historia que ha tenido que rendir cuentas, que ha intentado decir: 'Sí, he cometido errores enormes», dijo para, a renglón seguido, abundar en ellos.

« Era un drogadicto de veintitantos años y no tenía ni idea de qué hacer para desintoxicarme y mucho menos de cómo ayudar otra persona que, además, formaba parte del engranaje de una gran discográfica mientras había intereses creados para que siguiera actuando», explicó el ex marido de la estrella quien confesó que «lo haría todo diferente» si pudiera volver atrás y que pensaba en ella constantemente. «Es devastador que no esté aquí. Pensé en ella esta mañana cuando le deseé feliz cumpleaños. Era mi mejor amiga».

Una relación intermitente y turbulenta

Winehouse y él se conocieron en un pub de Londres en 2005: él trabajaba como asistente de producción de vídeos musicales y ella ya era una emergente estrella de la música británica después de su debut discográfico en 2003. Su relación intermitente se convirtió en alimento de la prensa de todo el planeta: sus rupturas eran tan habituales como sus reconciliaciones e inspiraron muchas de las letras de Back to Black, el disco de su consagración, antes de que en 2007 la pareja pasara por el altar en Miami.

Poco después, fueron fotografiados consumiendo heroína juntos. Blake ha contado que la primera vez que Winehouse probó la droga fue con él. La cantante, de hecho, llegó a decir que su relación estaba «basada en consumir drogas juntos».

Cartel promocional del biopic Back to black. / focus

Él, sin embargo, siempre lo ha matizado explicando que, de los siete años que duró su relación, su consumo de heroína sólo ocurrió en los cuatro meses anteriores a su ingreso en prisión tras participar en una pelea en un bar. En los Grammy de 2008, tras recibir el premio al álbum del año, Winehouse le dedicó el premio: «A mi Blake, encarcelado».

«Luego, mientras estuve en prisión, la adicción se agravó y cuando salí me dijeron que si realmente la quería, debía divorciarme de ella y dejarla marchar. Y eso es lo que hice», ha contado Fielder-Civil, que s olicitó la separación de la cantante nada más abandonar la cárcel.

Dos hijos, dos matrimonios y un perfil bajo

Aunque después hubo intentos de reconciliación entre ellos y hasta rumores de una nueva boda, su relación ya estaba rota cuando, en julio de 2011, Winehouse murió víctima de una intoxicación etílica a los 27 años. La familia de la estrella no permitió que su ex marido asistiera al funeral.

Desde la muerte de la cantante, Fielder-Civil ha mantenido un perfil bajo, pese a que un año después de la desaparición de la estrella tuvo que ser hospitalizado por una sobredosis. En aquel momento, el padre de Winehouse –que había dicho de él que era la «la mayor escoria que había pisado jamás el planeta Tierra»– escribió en Twitter: «Recordad que Amy le quería. Recemos por su recuperación».

Padre de dos hijos (el primero nació apenas dos meses después de la desaparición de la cantante), estuvo casado con Sarah Aspin y en 2021 se comprometió con su nueva novia, Bay Wright. Interpretado por el actor Jack OConnell en el nuevo biopic dirigido por Sam Taylor-Johnson, Fielder-Civil lleva una lágrima tatuada en su pómulo, un tatuaje común entre la población carcelaria y en la cultura de las bandas callejeras que suele asociarse a la pérdida y el duelo y que la misma Winehouse lucía.