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Cómo sobrevivir a un divorcio y recuperar el control de tu dinero, según una coach en finanzas personales

Tras el estrés y el luto por la separación, a menudo llega el agobio financiero. La experta Silvia Llorens nos explica las claves para tomar las riendas de tus finanzas personales después de un divorcio.

Ixone Díaz Landaluce

«Cuando se produce un divorcio , las consecuencias financieras son muchas veces las más dolorosas. De hecho, la causa número uno de divorcios en España es el dinero. Antes de que se produzca la separación, a menudo el dinero ya era un problema. O ha sido el granito de arena que ha hecho que todo se desborde», explica Silvia Llorens, coach financiera y creadora de la plataforma Calmafinanciera.com. Lo sabe muy bien porque el 70% de sus clientas son mujeres divorciadas con niños que, después de superar el luto por la ruptura sentimental y sin haberse recuperado plenamente del agotamiento emocional que supone un divorcio, se enfrentan a una situación financiera cuando menos nueva. Y, a menudo, bastante complicada.

¿Hay alguna manera de prepararse para afrontar las consecuencias financieras de un divorcio? «La única forma de estar lista es que mientras dure el matrimonio las finanzas se lleven conjuntamente, con transparencia y comunicación. A menudo, uno de los dos se desentiende y es un error garrafal porque no saber gestionar el dinero te coloca en una situación mucho más precaria. Aunque no siempre es así, generalmente son las mujeres quienes delegan esa parte», explica Llorens.

Esa falta de implicación y educación financiera también puede derivar en situaciones de vulnerabilidad frente a las entidades bancarias que, según la experta, pueden aprovechar la ocasión para vender productos poco recomendables en una situación de inestabilidad económica. Pasa lo mismo con las deudas contraídas durante el matrimonio, o las infidelidades financieras que suelen aflorar cuando una relación se rompe definitivamente.

Un nuevo estilo de vida

Paradójicamente, lo habitual, además, es que los gastos se multipliquen, en lugar de dividirse. «Por un lado, están los gastos relativos al divorcio en sí, como los abogados; por otro, a menudo hay que pagar dos alquileres, dos recibos de la luz o del agua, dos contratos de Internet… Con el mismo dinero o menos. Habitualmente, las mujeres, que suelen tener sueldos más bajos, soportan además el peso de los niños, que no suele compensarse del todo con la pensión alimenticia», explica Llorens.

Por eso, lo más importante para afrontar la nueva situación es elaborar un nuevo presupuesto y ceñirse a él. Pero también adoptar una nueva mentalidad. «Consiste en saber qué voy a hacer con el dinero antes de que desaparezca a fin de mes. Además, hay que asumir que tras un divorcio hay cosas que ya no podemos hacer: nuestro estilo de vida tiene que adaptarse y eso, a veces, es muy difícil de digerir. El tiempo necesario para recuperar el control sobre tu dinero dependerá del sueldo, del ahorro durante el matrimonio, de las deudas… Pero lo que hay que pensar es que la estabilidad llegará antes o después».

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El estrés financiero es habitaul tras un divorcio. / Karolina Grabowska. Pexels

Qué hacer con la casa común, si es de propiedad conjunta, es una de las patatas calientes de cualquier acuerdo de divorcio. La mejor solución, depende, por supuesto, de cada situación particular, pero la regla de oro consiste en tratar de adelgazar el gasto destinado a vivienda todo lo posible. «Lo más ventajoso suele ser mantener la casa y llegar a un acuerdo. Pero si se decide vender, es recomendable que cada uno compre algo más pequeño, siempre dentro de sus posibilidades. O incluso irse de alquiler e ir ahorrando para poder dar la entrada para un piso más pequeña más adelante», explica Llorens.

Dos errores comunes que hay que evitar

Otro punto importante a tener en cuenta tiene que ver con la jubilación . « Ahorrar para la jubilación es sagrado, sea cual sea nuestro estado civil. El divorcio no debe afectar eso». Para conseguirlo, Llorens recomienda buscar ayuda: sea la de un asesor financiero, que puede aconsejarse en la mejor forma de invertir tu ahorro, o un coach financiero, que te enseñe a gestionar el dinero, elaborar un presupuesto, controlar el gasto y consolidar una rutina de ahorro todos los meses.

Aunque para la especialista lo más importante es no cometer dos errores muy habituales. «Para empezar, hay que evitar enfrascarnos en una guerra. Hay que llegar a acuerdos de la manera más amigable posible, y no solo por el bien de los hijos, sino también por nuestra propia calma y tranquilidad. A menudo el estrés que genera el divorcio hace que queramos dejar de lado las finanzas personales. Y eso puede tener consecuencias graves», explica Llorens.

El otro error más común es querer mantener el mismo estilo de vida de cuando entraban dos sueldos en casa. «Ya no se pueden hacer las mismas cosas. A veces, los padres tratan de compensar el divorcio dándoles más a sus hijos, gastando el dinero que tienen. Nuestros hijos tienen que saber que la situación ha cambiado y que hay cosas que ya no se pueden hacer. Esa también es una lección de vida», concluye la experta.