víctima involuntaria De padre estafador de ancianos a objeto de deseo del autor del atentado a Reagan: el trágico pasado de Jodie Foster, la próxima protagonista de True Detective

Así es como Jodie Foster, ganadora de dos premios Óscar y actriz consagrada desde El silencio de los corderos, venció también a un asesino en la vida real.

Jodie Foster recibió la Palma de Oro en la edición de 2021 del Festival de Cannes. / festival de cannes

Guadalupe Rodríguez
Guadalupe Rodríguez

En la cuarta temporada de la serie True Detective las mujeres toman el mando. La mexicana Issa López escribe y dirige la trama de investigación alrededor de la desaparición de seis hombres de la Estación de Investigación Ártica Tsalal en Alaska. Y la actrices Jodie Foster y Kali Reis (también boxeadora profesional) relevan a Mathew McConaughey o Colin Farrell como detectives en True Detective: Night Country. La cuarta temporada de esta serie, que es una de las más esperadas de 2023, es una nueva oportunidad para ver a Jodie Foster vencer esa aparente fragilidad que transmite en pantalla y que tiene una base real: su trágico pasado.

Jodie Foster interpreta a la detective Liz Danvers en True Detective: Night Country. / hbo max

Jodie Foster se convirtió en víctima involuntaria de un asesino cuando tenía 18 años. Y el cine tuvo un importante papel en ello. Cuando tenía 14 fue elegida para interpretar a una prostituta adolescente en la película Taxi Driver, de Martin Scorsese, a la que Robert de Niro sacaba de las calles al disparar a su proxeneta. El guion de Paul Schrader se inspiraba en los diarios de Arthur Bremmer, quien había dejado parapléjico de un disparo al candidato a la Presidencia George Wallace en 1972.

Cuando la actriz se trasladó a la Universidad de Yale para estudiar Literatura Inglesa, comenzó a recibir cartas de un admirador, que firmaba como John Hinckley y que luego se supo que la vigilaba en el campus. Para llamar su atención, decidió ir más allá de las cartas y disparó al presidente Ronald Reagan cuando este salía del hotel Hilton en Washington. Consiguió herirle, así como a un policía, a un agente del servicio secreto y al secretario de prensa James Brady, que quedó paralizado de cintura para debajo de por vida. En su habitación de hotel se encontró el número de la revista Newsweek dedicado a John Lennon cuando fue asesinado por un admirador a las puertas del edificio Dakota donde vivía en Nueva York. También, fotos y la dirección de Jodie Foster en Yale.

Lo que es menos conocido es que otro hombre, Edward Michael Richardson, también se obsesionó con ella y la amenazó de muerte en una nota que pasó por debajo de su puerta. Sin embargo, tras verla actuar en una obra de teatro en el campus, cambió de idea «porque era demasiado hermosa». Entonces decidió completar la misión de Hinckley y asesinar al presidente Reagan. En esta ocasión, fue detenido antes de intentarlo en la estación de autobuses con un arma cargada.

Jodie Foster ganó un Óscar en 1992 por su papel de Clarice Lispector en El silencio de los corderos. / academy of motion picture arts and sciences

El dolor de Jodie Foster por el intento de asesinato de Reagan

Casi dos años después del atentado, en 1982, Jodie Foster publicó en la revista Esquire un artículo explicando que el dolor que le causó el intento de asesinato no había desaparecido. Según escribió, al conocer la noticia a través del rector de la universidad, su cuerpo empezó a convulsionar: «No pensaba en el presidente, en el asaltante, en el crimen o en la prensa. Lloraba por mi, la víctima involuntaria. La que pagaría al final. La que pagó y sigue pagando. Ese tipo de dolor nunca se va».

Reconoció que en ese momento solo podía preguntarse que por qué ella, por qué no podía haberle pasado a alguien como Brooke Shields. Pero que tuvo que actuar como si nada le afectara, porque «el deseo de sobrevivir es más fuerte que cualquier otra emoción humana»

«Pero yo sabía que había dos Jodie Foster. Había una tan grande como la pantalla, una imagen en Technicolor con pelo rubio al viento y una sonrisa confiada. Era la mujer que todos habían estado mirando. Pero la segunda Jodie era una que solo yo conocía. Era una mujer envuelta en bravuconería e ingenio, y por debajo, una criatura lisiada, sin autoestima, un ser frágil y alineado», escribió.

Jodie Foster recogió el Premio Cecil B. DeMIlle a toda su carrera en 2013. / golden globes

Jodie Foster, ganadora de dos premios Óscar

El escrutinio de la prensa y de los que la rodeaban en la universidad rompió la ilusión de anonimato que creyó haber encontrado en la universidad y cada pregunta, cada fotografía eran para ella como disparos. Afortunadamente, el cine la salvó. La ofrecieron un guion interesante con Peter O'Toole y, según dijo en Esquire, «la interpretación me curó de la mayor parte de mis inseguridades; sanó mis heridas». Así que, durante un programa de televisión en 2021, pudo asegurar con orgullo que el atentado presidencial no había marcado su carrera profesional como actriz y directora, durante la que ha ganado dos premios Óscar como actriz por Acusados y El silencio de los corderos.

Hasta ese momento no había vuelto a hablar apenas del intento de asesinato. La estrategia del silencio que eligió seguir durante 40 años fue un consejo de su madre, expublicista además de cantante. Su madre definió también su carrera al presentarla a ella, y a sus dos hermanos, a castings publicitarios desde pequeños. Necesitaba el dinero porque se había divorciado antes de que naciera Alicia Christina 'Jodie' en 1962. Su padre, Lucius Fisher Foster III, expiloto de cazas durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo una relación difícil con sus hijos durante gran parte de su vida. Jodie Foster se negó a verle desde que en 2011,cuando ya tenía 89 años, fue encarcelado por estafar 100.000 dólares a ancianos de bajos recursos con la promesa de unos hogares que no existían.

Jodie Foster ha luchado durante toda su vida (ahora tiene 60 años) para ser reconocida como una gran actriz y también para preservar su intimidad desde que quedó al descubierto cuando tenía 18 años. Por ello sorprendió cuando en 2013, en su discurso de recogida del premio Cecil B. DeMille a toda su carrera durante la gala de los Globos de Oro, proclamó con orgullo su relación con la productora Cydney Bernard y la familia que había formado con sus dos hijos Charles y Kit. Casada ahora con la fotógrafa Alexandra Hedison, con quien posa en los festivales de cine, Jodie Foster no ha dejado que ningún hombre marque su destino.