Actriz Begoña Vargas con permanente en el pelo /
Es ley de vida: siempre queremos lo que no tenemos. ¿Cuántas veces has soñado con tener una melena rizada si tienes el pelo liso? Como los sueños a veces se cumplen, te contamos cuál es la solución que andas buscando para conseguir pasar del liso natural a un pelo rizado, y la técnica definitiva es la permanente.
La permanente es una técnica de peluquería que consiste en aplicar sobre pelos lisos u ondulados un producto preparado para crear rizos naturales en estos cabellos. El producto abre la cutícula y cambia la estructura del pelo. El resultado variará según el estado del que parta la persona sobre la que se aplique, adaptándose a los gustos y necesidades de cada una.
Esta técnica es perfecta para las que buscan un cambio de look prolongado. Las planchas o tenacillas sirven para conseguir ondas o bucles temporales que a penas duran unas horas. Por el contrario, el rizo de permanente dura entre tres o cuatro meses, pero requiere de un cuidado específico. Lo mejor es que te pongas en manos de un estilista profesional que te asesore según tu tipo de pelo cuál es el tratamiento que mejor te va a funcionar.
Si quieres hacerte la permanente tienes que acudir a tu peluquería o salón de belleza de confianza para que un profesional, previo estudio del cabello, te aplique el tratamiento según la base desde la que partas. El primer paso es aplicar un producto específico para rizar el pelo. La formulación de la permanente está pensada para velar por el cuidado del cabello y las cutículas, que es desde donde comienza el proceso, para que el resultado se vea brillante y natural y no se produzcan daños a posteriori.
Después de aplicar este producto, se aclara y se aplica otro que tiene el fin de definir bien el rizo y darle la forma deseada. Este producto tiene que dejarse reposar unos minutos hasta que penetre bien en todo el pelo, y cuando este tiempo pase se vuelve a aclarar. Al tratarse de un proceso químico, el pelo puede sufrir en el proceso, por eso es imprescindible que te asegures que los productos utilizados son de calidad y amables con tu pelo.
Gracias a la modernización de la técnica, hay tantos resultados de permanentes como gustos tenga la chica que se lo haga. Tanto si prefieres rizos más pequeños como ondas más grandes, la permanente puede conseguirlo. Eso sí, la naturaleza de tu pelo es la que es y el resultado dependerá enteramente de ella.
Si lo que buscas es un rizo más natural y fresco, quizás lo mejor es que optes por unas ondas abiertas permanentes. Este estilo es perfecto para pelos de cualquier longitud, y puedes elegir hacértelas desde la raíz o solo en las puntas. Con este peinado es como si siempre tuvieras el pelo peinado con plancha o tenacillas, y además es súper versátil, pues podrás experimentar múltiples peinados que te harán quedar estupenda.
La mejor forma de cuidar tu pelo con permanente hecha es ponerte en manos de un profesional que te indique de manera personalizada cómo hacerlo. Más allá de estos productos específicos, un pelo rizado con permanente se cuida igual que un pelo con rizo natural, haciendo especial hincapié en la hidratación. En tus lavados regulares no olvides aplicar acondicionador o mascarilla, o algún sérum con efecto fijador que puedes sellar con calor, eso sí, siempre utilizando un difusor para marcar más el rizo.