
belleza antiedad
belleza antiedad
Además de las líneas de expresión los manchas, el descolgamiento facial es una de las afecciones que más preocupan en cuanto a belleza se refiere. El paso de los años provoca una pérdida progresiva de colágeno y elastina en la dermis, lo que provoca flacidez en la piel.
Este proceso comienza a partir de la década de los 30 y alcanza su punto más álgido a partir de los 50. Y aunque se trata de un proceso normal de la dermis que es inevitable, existen tratamientos y soluciones para controlarla, retrasarla e incluso disimularla. Toma nota.
Esperanza Sáenz, responsable de imagen de la firma sevillana Nezeni Cosmetics. explica que a partir de los 50 años, «intervienen tanto los cambios hormonales (menopausia y menor producción de colágeno y eleastina) como el estilo de vida y los factores externos a los que hemos sido expuestas durante décadas. Haber fumado demasiado, no habernos hidratado suficientemente o vivir situaciones de estrés diario, no juega a nuestro favor».
Pero, ¿cómo se presenta la flacidez? Pues la experta detalla que «notamos enseguida que la piel es menos firme al tacto, no la sentimos igual de tensa o elástica. Y las arrugas surgen con más facilidad y se ven más pronunciadas en zonas como la frente, los ojos o la boca. También los párpados, que se caen y pierden firmeza dando un aspecto de cansancio o tristeza, y otras áreas cercanas como pómulos y mejillas».
Y para retrasar que esto ocurra, no hay que centrarse tanto en usar cremas y sérums reafirmantes, sino entre los aspectos que debemos tener en cuenta, muchos están asociados a cambios en el estilo de vida, tales como erradicar el tabaco y el alcohol, manejar el estrés en la medida que podamos, hacer ejercicio regular y tener un buen descanso nocturno.
Christy Turlington en el desfile SS24 de Ralph Lauren. /
También es súper importante e influye de manera directa el seguir una dieta equilibrada y rica en antioxidantes, vitaminas y minerales que incluya frutas, verduras, frutos secos y pescados azules principalmente, teniendo muy en cuenta su propoción de ácidos grasos Omega-3.
Y si el problema ya está presente y lo que quieres es frenar su desarrollo o incluso disimular o mejorarlo, puedes probar con estas soluciones que puedes adoptar fácilmente desde casa.
• Rutina de cuidados en casa: incluye limpieza, exfoliación, hidratación profunda y aplicación de productos con ingredientes activos reafirmanes con cremas y serums que contengan retinoides, péptidos y antioxidantes, lo cuáles reafirman y rejuvenecen la piel.
• Protegerse del sol: el daño solar acumulativo acelera el proceso de envejecimiento y favorece que se caiga la piel, por lo que debemos optar por protectores solares 50+ de amplio espectro.
• Masajes faciales: deben ser regulares, no sólo cuando nos acordemos, y hacerlos con los dedos después de aplicar el serum y la crema, para estimular la circulación de la zona.
• Terapias no invasivas: olvídate de pasar por quirófano y tener largos periodos de recuperación que te impiden seguir con tu vida, técnicas como la radiofrecuencia pueden ser la solución a los problemas de flacidez facial, ya que utiliza ondas de radio para generar calor, adentrándose en las capas más profundas de la piel sin dañar la superficie. También los ultrasonidos focalizados, que estimulan la producción de colágeno para una piel más firme y tonificada en el área tratada.
• Mesoterapia: se trata de microinyecciones de sustancias naturales como vitaminas, minerales y aminoácidos en la dermis, para rejuvenecer la piel desde dentro y rehidratar las células, dando lugar a resultados más duraderos. Las sesiones son cortas y nada molestas.
Marie Sophie Wilson Carr, modelo de Zara a los 60 años. /
• Láser: una tecnología que emite pulsos concentrados de luz para penetrar en las capas dérmicas y ayudando a la regeneración de la piel. Su principal ventaja es la precisión, pudiéndose dirigir a zonas muy específicas.
• Rellenos con ácido hialurónico: se inyectan directamente en la piel con el objetivo de rellenar arrugas, surcos y áreas hundidas, proporcionando una apariencia más joven y revitalizada. Si bien es minimamente invasiva, no impide la actividad diaria.
• Bótox: consiste en la realización de infiltraciones, con aguja muy fina, de pequeñas dosis en puntos previamente estudiados, lo que minimiza el riesgo de posibles efectos adversos. Estos puntos varían de un paciente a otro en función de la mímica facial. Confiere al rostro un aspecto relajado, ya que evita la formación de las arrugas sin perder la expresividad personal.
• Lifting facial: este procedimiento de última generación permite reposicionar los tejidos que han ido descendiendo con el tiempo, provocando el desdibujamiento de los contornos del rostro.
• Plasma rico en plaquetas (PRP): estimula la regeneración celular y renueva tejidos epidérmicos a partir de plasma rico en plaquetas obtenido de la propia sangre del paciente. Mejora la calidad de la dermis para una piel más luminosa, con menos flacidez, recupera la tersura y activa la microcirculación.