Carolina de Mónaco y Carole Bouquet. / /
Se han establecido muchos paralelismos entre las vidas de Carolina de Mónaco y Carole Bouquet , y los hay. También han causado sensación las escasas ocasiones en las que han coincidido juntas desde que son consuegras, pero es poco habitual que hablen la una de la otra ni sobre el origen de una amistad que se ha mantenido inquebrantable desde hace cuatro décadas.
Nos tenemos que remontar a 2018 para encontrar unas palabras de admiración y respeto de la actriz y modelo francesa sobre Carolina de Mónaco . Unos halagos un tanto genéricos que no desvelan demasiados detalles de la personalidad de la mayor de los Grimaldi, quien desde que su hermano Alberto se casara con la nadadora sudafricana Charlène Wittstock ha espaciado sus apariciones públicas en el principado.
«Carolina es alguien a quien amo profundamente, a quien respeto y admiro y con quien me encanta hablar y compartir los momentos de la vida. Nunca me aburro con ella», manifestaba la que fuera protagonista junto a Ángela Molina de la última película de Luis Buñuel, Ese oscuro objeto del deseo, chica Bond en Solo para tus ojos y rival de Carrie Bradshaw en su aventura parisina en Sexo en Nueva York.
Carolina de Mónaco y Carole Boquet se movían en los años 80 en las élites parisinas de la moda y les unía su gran amigo común Karl Lagerfeld , director creativo de Chanel desde 1983 hasta su muerte en 2019. La hija de Rainiero de Mónaco y Grace Kelly , musa de Hitchcock en Atrapar un ladrón y La ventana indiscreta, fue embajadora oficiosa de la firma durante décadas, porque, pese a contribuir al prestigio de la firma, nunca tuvo ninguna relación contractual con la casa de modas fundada por Coco Chanel en 2010, cuando abrió su primer establecimiento en el mítico número 31 de la rue Cambon de París bajo el nombre de Chanel Modes.
Cuando Carole Bouquet conoció a Carolina de Mónaco sí estaba vinculada a la firma, pues era imagen de su perfume más emblemático, Chanel Nº 5, el preferido de Marilyn Monroe, según ella misma desveló en una entrevista en la revista Life en la que aseguraba que para dormir solo llevaba unas gotas de la fragancia. En 1986, la que fuera pareja de Gérard Depardieu, protagonizó una campaña publicitaria espectacular, bajo la batuta del prestigioso fotógrafo suizo Michel Comte. También a las órdenes de Ridley Scott, director de Blade Runner, rodó diversos spots publicitarios que transportaban a un mundo de lujo y sofisticación.
En 1989, las imágenes de Carolina de Mónaco y Carole Bouquet charlando en un desfile de Chanel en la París Fashion Week dieron la vuelta al mundo, pero poco podían imaginar que sus hijos, Carlota Casiraghi y Dimitri Rassam acabarían casándose treinta años más tarde, en julio de 2019. Ambos tenían una historia personal común, habían perdido a sus padres de forma prematura y trágica y comparten una gran pasión común, el amor por el cine.
Dimitri Rassam es hijo de Jean-Pierre Rassam, enfant terrible del cine francés y productor de grandes nombres de la cinematografía internacional como Roman Polanski, Marco Ferreri, Robert Bresson, Paul Morrissey y Jean-Luc Godard. Era legendario por sus juergas interminables en el Hotel Plaza Athénnée de París, donde fue encontrado muerto el 28 de enero de 1985. Se habló de suicidio y de sobredosis de barbitúricos, pero Carole Bouquet, que ya no era su pareja en aquel entonces, ha desmentido este extremo y asegura que se trató de una intoxicación con Binotal, un medicamento que suele emplearse para tratar infecciones de las vías respiratorias.
Carolina de Mónaco posa con su hija Carlota Casiraghi y su marido Dimitri Rassan hijo de Carole Bouquet./ /
Cinco años más tarde, el 3 de octubre de 1990 sería Carlota quien perdería a su padre, el industrial italiano Stefano Casiraghi , en un accidente de off-shore en la bahía de Montecarlo. Una muerte que sumía a Carolina de Mónaco en la más absoluta de las desolaciones, con tres hijos que la iglesia católica consideraba ilegítimos y, por lo tanto, excluidos de la línea sucesoria, porque no había conseguido la nulidad matrimonial de su primer matrimonio con Philippe Junot.
Dimitri Rassam no ha seguido como productor la línea de su padre y se ha inclinado por un cine menos de autor, con excepciones como la reciente L'Inmensità, protagonizada por Penélope Cruz , o Notre-Dame du Nil, en la que compartió labores de producción con Carlota Casiraghi, la única incursión cinematográfica de la nieta de Grace Kelly, quien también ha publicado el libro Archipiélago de pasiones, junto a Robert Maggiori, quien fuera su profesor y prestigioso crítico literario y de filosofía en Libération.