Foto de don Felipe y doña Letizia junto a los reyes Sofía y Juan Carlos, Paloma Rocasolano y Jesús Ortiz, con motivo del nacimiento de la princesa Leonor. /
Desde el inicio de su relación con la reina Letizia, don Felipe tuvo una relación cercana y afectuosa con su familia política. Doña Letizia contó con todo su apoyo –y toda su discreción– en unos años que no fueron fáciles para ella. Ese apoyo incondicional hizo que los Ortiz Rocasolano se convirtieran en una parte fundamental de la vida de don Felipe, especialmente su suegra, Paloma Rocasolano , que acaba de cumplir 71 años.
Su presentación a don Felipe fue un paso definitivo en su noviazgo. Don Felipe se desplazó al pequeño apartamento de la madre de doña Letizia, en varias ocasiones, y fue la primera en convencerse de que aquella relación iba muy en serio.
Para doña Letizia era indispensable que don Felipe y su madre tuvieran una buena sintonía. Y todo marchó a la perfección. Don Felipe aprecia las relaciones naturales y desinteresadas, algo difícil de encontrar cuando se tiene su posición, y Paloma Rocasolano dio muestras, desde el principio, de su autenticidad.
La madre de doña Letizia ha sido un pilar en su vida familiar, porque era quien acudía a acompañar a la princesa Leonor y a la infanta Sofía cuando los reyes se ausentaban por un viaje oficial. La confianza de la reina en su madre era –y es–inquebrantable, hasta el punto de que se comentó, en su momento, que la reina Sofía se sentía desplazada , porque no podía compartir tiempo con sus nietas, al contrario que la abuela materna.
Siempre de forma discreta, pero su presencia ha sido constante. Paloma Rocasolano no ha faltado a ninguna celebración de la familia Borbón-Ortiz y tampoco a la cita de Oviedo para la entrega de los premios Princesa de Asturias, cada mes de octubre. Desde el principio, su presencia, como la de sus abuelos paternos, fue de un gran apoyo para doña Letizia, en los años en los que daba los primeros pasos como princesa y no todo era fácil en la relación con su familia política.
Los reyes junto a Paloma Rocasolano en los Premios Princesa de Asturias. /
Don Felipe siempre fue consciente de este apoyo y nunca le puso límites. Paloma Rocasolano acompañaba, además, a la familia en muchas escapadas de vacaciones, tanto en invierno como en verano, y pasaba muchos fines de semana en casa de su hija. A diferencia de doña Sofía, que no asistió al estreno de la princesa Leonor en Covadonga, en septiembre de 2018, Paloma Rocasolano sí estuvo presente. Don Felipe también ha hecho algún plan de fin de semana con su suegra y sus hijas, como ir al cine y, después, regresar juntos a la residencia de los Borbón-Ortiz, quizás para una cena distendida.
Paloma Rocasolano también fue un apoyo esencial para doña Letizia en la comentada crisis de 2013, aquel verano en que doña Letizia llegó sola y se marchó sola de Palma de Mallorca, tras unos pocos días de estancia. Hoy la madre de la reina, al estar jubilada, y tras perder a sus padres, Enriqueta y Francisco, en 2008 y 2015, dispone de más tiempo libre, aunque ahora tiene una relación sentimental estable con el empresario británico Markus Brandler, desde hace dos años.
Con su suegro, Jesús Ortiz, la relación es igualmente fluida. El padre de la reina sigue viviendo en la misma casa de Pozuelo de Alarcón -en Madrid- que compró con su segunda esposa, Ana Togores, con la que se casó poco antes que los reyes, en 2004. Si hay algo que ha apreciado siempre don Felipe ha sido la lealtad y la discreción de su suegro.
Felipe y Letizia con Jesús Ortiz y su mujer, Ana Togores. /
Fue el primero en hablar de la relación de los reyes, la noche en que se hizo pública, en un programa televisivo del corazón. Lo hizo con naturalidad y respeto, aunque fue su última intervención. Después ha guardado silencio y ha tratado de mantener siempre a la prensa a distancia. Siendo periodista –ahora jubilado de la empresa de comunicación en la que trabajó durante dos décadas– conoce bien cómo funciona este mundo.
La merienda de Reyes, con roscón y regalos, es, desde el comienzo de la vida familiar de don Felipe y doña Letizia, privilegio de Jesús Ortiz y de su esposa, Ana Togores, a los que visitan todos los años en esa fecha. Las cosas parecen haber cambiado en las dos últimas Navidades, aunque, sin duda, la familia se reúne como siempre. Quizá en otro lugar, quizá adelantan la fecha.