LO QUE NO SE HA VISTO DE LETIZIA

Letizia revoluciona con sus preguntas incómodas un seminario sobre periodismo y cambio climático: «No voy a cortar a la reina de España»

Letizia acudió al monasterio de San Millán de la Cogolla para clausurar un seminario internacional sobre lengua, periodismo y cambio climático. No se limitó a escuchar: hizo las preguntas que nos hacemos todos. Y destapó su simpatía por el activismo.

la reina Letizia clausuró el XVI Seminario Internacional de Lengua y Periodismo, celebrado en el monasterio de San Millán de la Cogolla. / LIMITED PICTURES

Elena de los Ríos
Elena de los Ríos

Que la reina Letizia ha de tener varias cuentas fantasma en las redes sociales es ya algo más que una teoría de optimistas. La monarca se delató a sí misma como intensa usuaria de Twitter con las preguntas que planteó en el XVI Seminario Internacional de Lengua y Periodismo, dedicado al cambio climático. Digamos que Letizia se destapó como la voz del activismo ante expertos y periodistas: los revolucionó con las preguntas que nos hacemos todos.

Organizado por FundéuRAE y la Fundación San Millán de la Cogolla, la mesa que presidió la reina Letizia fue abierta por Santiago Muñoz Machado, presidente de FundéuRAE y director de la Real Academia Española. Fue este quien resumió a la perfección una sesión que debía dar voz a todos los expertos, pero se aceleró debido a las extensas preguntas de la monarca. «No voy a cortar a la reina de España», se justificó.

Lo cierto es que Letizia se hizo totalmente con el control de la reunión de expertos sobre cambio climático y periodistas llamados a escribir sobre él. La reina estaba totalmente en su salsa, pero es inevitable captar en sus interrupciones, preguntas y comentarios el deseo profundo de tener una voz y cierta frustración por el papel silencioso al que se ve condenada por su posición. La monarca apenas podía esperar su turno para intervenir, tanta era su necesidad de hablar que se le escapaban las palabras por la boca.

La reina Letizia acudió a la reunión de FundéuRAE en San Millán de la Cogolla con uniforme de trabajo mocasines, pantalones y jersey negro. (FOTO: LIMITED PICTURES)

Lo dijo ella misma: «He estado leyendo mucho preparando esta reunión». Y, como la alumna aplicada que necesita demostrar todo lo que sabe, fue apropiándose del seminario con preguntas que probablemente se hace cualquier señora más o menos informada. Y, atención, con un criterio formado más en las propuestas activistas y los debates acalorados que se leen en las redes que con divulgación científica, 'papers académicos' o informes oficiales. Como la gran mayoría de los españoles, Letizia se informa en Twitter.

Esta circunstancia convirtió a Letizia en la voz sorpresa del activismo climático en una de las reuniones que menos tienen que ver con la vanguardia del cambio social: la que vela por la preservación del lenguaje y controla las invasiones de palabras no deseables, también en el periodismo. En su primera intervención, la reina hizo referencia sin embargo al debate que ha enfrentado en dos facciones a la investigación sobre cambio climático y energía: el debate sobre el colapsismo.

La reina Letizia quiso saber más sobre decrecimiento

Letizia puso nombre al protagonista de este debate: el científico del CSIC Antonio Turiel, muy contestado por su posición radical que apunta a un colapso del sistema por el agotamiento de recursos energéticos. «No sé si se habló en el seminario s obre decrecimiento», preguntó Letizia. No sé si os suena el nombre de Antonio Turiel, del CSIC, y de otros catedráticos en la universidad de Valladolid y en la Autónoma... Me refiero a los los bioeconomistas que sostienen la imposibilidad del desarrollo sostenible. Científicos que dicen que debemos reducir drásticamente el consumo de energía».

No fue la única sorpresa que dio la reina Letizia durante esa hora en la que presidió la mesa. Muchos presentes se sorprendieron cuando mencionó a Greenpeace o Rebelión Científica, y preguntó «si sus acciones activistas son realmente útiles para concienciar a la ciudadanía», no si antes explicar que «la Fiscalía acaba de pedir para ellos [para Rebelión Científica] pena de cárcel», por la acción que manchó de rojo el Congreso de los Diputados. «Creo que lo que tiraron era zumo, ¿no?», abundó Letizia. «De hecho, la ministra [Teresa] Ribera tuvo para ellos un tuit equilibrado en este sentido...».

Letizia, en una de sus intervenciones en el seminario sobre lenguaje, periodismo y cambio climático que clausuró. / LIMITED PICTURES

La simpatía de la reina Letizia con los activistas del clima fue evidente. Incluso mostró preocupación por la figura de Greta Thunber g, con un tirón de orejas a los periodistas presentes, por al cobertura que suelen hacer de su figura. «Cuando los medios cogen a una persona, pongamos Greta, y la manosean con insistencia, llegan a distorsionar su razón, una razón y un criterio que compartimos todos», explicó la monarca. «Consiguen en la sociedad un efecto que no es el deseable. La convierten en alguien que ella misma ve con preocupación».

La reina Letizia fue sobre todo insistente con el peliagudo asunto del consumo, una cuestión muy presente en las generaciones jóvenes y, seguramente, central en la formación de la princesa Leonor y la infanta Sofía en el UWC Atlantic College de Gales . Se refirió a la industria de la moda, de nuevo desde la perspectiva de los que vivimos a pie de calle. «¿Qué podemos decirles a los que no se pueden comprar una camiseta de treinta euros y tienen que acudir a la moda rápida?».

Letizia se mostró muy preocupada por el consumo

Letizia admitió: «No voy a desfiles, pero me reúno con ellos» refiriéndose a las marcas de moda españolas. La preocupación de la reina acerca del consumo desaforado fue tan evidente, que tuvo que intervenir el ministro de Transformación Digital, José Luis Escrivá, como único economista de la mesa. Zanjó la cuestión diciendo que esas perspectivas catastrofistas no tienen aval científico, solo «las compra la prensa». La reina, con sorna, 'riñó' a los periodistas: «No compréis cosas pesimistas».

Por descontado, y ya que había periodistas en la mesa, la reina Letizia preguntó cómo se iban a organizar de cara a la inminente Cumbre del Clima de Dubai, donde por cierto trabajará su sobrino Felipe Juan Froilán , representando a una de las petroleras más importantes del mundo. Su pregunta se convirtió en la única nota de humor de una reunión en el que hubo, sobre todo, preocupación. «¿Estáis ya calentando el ambiente para la Cumbre del Clima», soltó la monarca, metida definitivamente en el papel de periodista . No hay ni que insistir: Letizia añora la redacción. Se le nota.