Victoria de Hohenlohe se casa este fin de semana en Sevilla. La división interna de los Medinaceli va a eclipsar su enlace. /
Este sábado, 14 de octubre, se celebra una de las bodas más esperadas de las últimas semanas, la de Victoria de Hohenlohe , duquesa de Medinaceli, que llega en medio de un hermetismo por la división familiar que les rodea. En Mujerhoy nos pusimos hace unos meses en contacto con Casa de Pilatos, sede de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli. Apreciamos cierta inquietud y se negaron a proporcionarnos cualquier información sobre el enlace de la aristócrata con el franco-argentino Maxime Corneille.
Por el título que ostenta, el lugar idóneo para su boda debería haber sido Casa de Pilatos, pero por el enfrentamiento que mantiene con su tío, el duque de Segorbe , se ha tenido que desestimar esa opción. Finalmente tendrá lugar en la finca Salto al Cielo, propiedad de la familia López Carrizosa, con la que Victoria de Hohenlohe tiene un vínculo estrecho.
En efecto podemos entender la Fundación Casa Ducal de Medinaceli como una metáfora de la situación familiar, pues su presidente es Ignacio de Medina y Fernández de Córdoba, duque de Segorbe, con quien la duquesa de Medinaceli está enfrentada en los tribunales. Por este motivo, ni está ni se le espera en la lista de invitados a esta boda, a la que sí acudirán miembros de las principales casas aristocráticas de nuestro país.
Otro elemento a tener en cuenta es la personalidad de Victoria de Hohenlohe, una mujer que no ha hecho ningún tipo de concesión a los medios de comunicación. De igual manera, tampoco hay apenas fotografías de ambos juntos y carecen de redes sociales, lo que contribuye a que se haya formado un halo de misterio en torno a la pareja.
En Mujerhoy hemos hablado con una persona de gran confianza de su bisabuela, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba , a quien en su círculo íntimo llamaban Mimí de Medinaceli. Nos explica lo que ya es sabido, que la familia está partida en dos por la herencia y añade un matiz: «A pesar de sus diferencias no les gusta airear sus problemas».
Es previsible que acudan sus primos, los hijos de Naty Abascal , aunque cuando les hemos solicitado su confirmación, han guardado silencio. También los Huéscar, con quienes coincidieron en una fiesta privada celebrada en Dueñas con motivo de la Feria de Abril. Y otros nombres muy relevantes de una lista de la que no ha trascendido ningún detalle por el momento.
Para entender los litigios familiares que ensombrecerán esta boda nos tenemos que remontar a 2013 cuando falleció Mimi de Medinaceli. El reparto de la herencia y los títulos fueron el origen de la fractura. Su hijo, Ignacio, duque de Segorbe, llevó a los tribunales a su sobrina nieta, pues reclamaba el título de Medinaceli, pero la ley no estaba de su parte. De hecho, la aprobada el 30 de octubre de 2006 sobre la igualdad del hombre y la mujer en el orden sucesorios de los títulos nobiliarios establece que «tienen igual derecho a sucedere en las Grandezas de España y títulos nobiliarios, sin que pueda preferirse a las personas por razón de su sexo en el orden regular de llamamientos».
En ese litigio judicial quedó establecido que Victoria de Hohenlohe no solo iba a heredar el título Medinaceli sino los demás que ostentaba Mimí de Medinaceli. No quedó resuelto, sin embargo, el reparto de la herencia. Por este motivo, también está enfrentado a sus sobrinos, Rafael y Luis Medina , hijos del duque de Feria y Naty Abascal ; Victoria y Casilda Medina Conradi, hijas a su vez de Luis de Medina y Fernández de Córdoba y Mercedes Conradi Ramírez.
Victoria de Hohenlohe-Langenbourg ostenta un total de 44 títulos nobiliarios, lo que la convierte en la aristócrata del mundo con mayor número. Nada menos que diez de ellos con Grandeza de España. Nacida en Málaga el 17 de marzo de 1997 es hija de Marco de Hohenlohe y Sandra Schmidt-Polex, y su nombre lo eligieron en honor a la reina Victoria Eugenia , que había sido madrina de Mimí de Medinaceli. Murió el 19 de agosto de 2016 tras una larga enfermedad y varios días en coma. Tenía solo 56 años y en el comunicado de la casa ducal se subrayó que lo «sobrellevó con resignación, dignidad y buen humor».