Los príncipes Victoria y Daniel de Suecia en el recibimiento a Federico y Mary de Dinamarca. /
Libre en gran medida de escándalos y con un alto índice de popularidad en su país, la Familia Real de Suecia es muy querida por sus compatriotas, que tienen un cariño especial por la princesa heredera Victoria. Ahora que tanto ella como su marido, el príncipe Daniel, y su padres, Carlos XVI Gustavo y Silvia , están de actualidad por la visita de Federico y Mary de Dinamarca a su país, el periódico sueco 'Aftonbladet' nos ha contado cómo es la royal de 46 años tras las puertas de palacio.
Para ello se han servido de alguien que conoce muy bien a la futura reina de Suecia, el que fuera su profesor particular de historia. A sus 81 años, Herman Lindqvist es también un periodista experto en la realeza que a menudo ha hablado en público de su antigua alumna. Pero estas revelaciones privadas son inusuales, incluso para este locuaz historiador.
Durante la entrevista con el mencionado diario, para el que Lindqvist trabajó en su día, este reveló cómo se comportaba su antigua protegida durante y después de las clases. Una cosa queda clara de inmediato: Victoria es una persona muy diferente de su hermana, la princesa Magdalena , que lleva años residiendo en Estados Unidos, pero que planea regresar pronto a vivir a Estocolmo junto a su familia.
Durante tres años, Herman Lindqvist enseñó a la futura reina de Suecia cosas importantes sobre la historia de su país y del resto del mundo. Un periodo intensivo durante el cual el historiador aprendió mucho sobre el carácter de la royal. «Victoria era muy buena alumna. Era despierta, atenta e interesada y se tomaba muy a pecho lo que le decía», cuenta a 'Aftonbladet'.
Algo que le pareció especialmente impresionante teniendo en cuenta que Victoria sufría de un trastorno del aprendizaje. «Es disléxica, así que me pidió que hablara de historia. Hablé y hablé durante tres años. Victoria estaba muy interesada y tomaba notas. La siguiente vez que nos vimos, me preguntó por algunas de las cosas que le había contado antes», recordaba con un deje de orgullo su profesor.
La princesa Victoria de Suecia junto a su marido, Daniel. /
Lindqvist afirma también que se dio cuenta enseguida de que la princesa Victoria era diferente a las demás, incluida su hermana Magdalena. «Victoria es una verdadera persona aristocrática», destacando también como rasgos de su carácter que es «una persona sensible, educada y empática».
Como prueba, aporta varias anécdotas. «Siempre que entraba té en casa, ella dejaba inmediatamente la taza y me lo servía, mientras Magdalena esperaba sentada a que yo se lo sirviera. Cuando estaba a punto de irme, Victoria me preguntaba si podía ayudarme a encontrar un taxi», comenta el octogenario maestro. Del mismo modo, comentaba que después de clase, Victoria seguía de buen humor y disfrutaba charlando con él en privado de otros asuntos.
La princesa Victoria, que cuando ascienda al trono será la cuarta reina de Suecia desde 1720, después de Margarita, Cristina y Ulrika Eleonora, no ha ocultado nunca su dislexia. Este trastorno del aprendizaje consiste en la dificultad en la lectura debido a inconvenientes para identificar los sonidos del habla y aprender a relacionarlos con las letras y las palabras.
La royal ha confesado que sus compañeros se burlaban a menudo de su incapacidad para leer en voz alta y que pronto empezó a creerse lo que decían: que no era tan lista como ellos. «Solía pensar que era estúpida y lenta. Cuando uno tiene dificultades para leer y escribir, a veces puede ser duro. Parece un problema sencillo, pero no lo es, lo sé», declaró en una ocasión. Finalmente superó su problema trabajando duro con un tutor contratado por sus padres.
La princesa Victoria de Suecia en una imagen reciente. /
Pero no ha sido ella la única de su familia en pasar por este duro trance. Su hermano Carlos Felipe también sufrió este trastorno. «Nada me produce más tristeza que el hecho de que nos consideren estúpidos a aquellos que sufrimos dislexia, porque no lo somos. Sé cómo te sientes cuando alguien cree que no sirves para nada. Los insultos y las burlas te hacen todavía más inseguro», llegó a asegurar el príncipe.
Se calcula que hay entre un 30 y un 50% de posibilidades de heredar la dislexia, cosa que ambos tuvieron la mala suerte de que les transmitiera su padre, el rey Carlos XVI Gustavo . Desde su ascenso al trono con solo 27 años, el monarca ha luchado para poder liberarse de una gran timidez y falta de confianza que padecerla desde niño le había provocado.