Isabel Pantoja, Carlota Casiraghi y Carolina de Mónaco. /
Sabíamos que una cita como esta no nos iba a dejar indiferentes y así ha sido. La Salle des Étoiles del Sporting Monte-Carlo se ha vestido de gala para acoger la nueva edición del famosísimo y ya tradicional Baile de la Rosa, una cita solidaria que reúne a la élite y la alta sociedad internacional, y la familia real monegasca ha sacado sus mejores galas con looks espectaculares.
Carolina de Mónaco , Carlota Casiraghi y el resto de mujeres invitadas (ha sido notable la ausencia de Charlene de Mónaco, que no acude desde 2014) han deslumbrado en este evento cargado de lujo y exclusividad y que, en esta edición, ha contado con una invitada sorpresa, Isabel Pantoja, quien ha sido la representación española de la cita.
Se trata de un evento por todo lo alto que tiene como objetivo subastar piezas escultóricas y pictóricas y usar el dinero recaudado para financiar los proyectos humanitarios que lleva a cabo la Fundación Princesa Grace, organismo que está presidido por la princesa Carolina de Mónaco.
La familia real de Mónaco en el Baile de la Rosa.
Una cena de gala que cada año tiene una temática diferente, Bollywood era la de esta edición, y la hemos visto reflejada ligeramente en los estilismos que han llevado, pero sobre todo en la decoración. El recinto se ha convertido en un palacio de la India con detalles como velas con mandalas o dibujos circulares estrechamente ligados al hinduismo.
Pero, ¿qué prenda escogió la anfitriona? Pues Carolina de Mónaco lució espectacular, una vez más, gracias a su firma de cabecera, Chanel. La princesa es fiel a la maison francesa, tanto es así que es una de sus mejores embajadoras y para este tipo de citas especiales siempre recurre a ella.
Y en esta ocasión lo ha hecho brillando (y nunca mejor dicho) gracias a un diseño de lentejuelas con detalles muy especiales y sofisticados. Era un vestido tipo túnica de manga larga y color plateado con detalles en rosa degradado en las mangas, el cuello y el bajo.
Una pieza espectacular que combinó con unas sandalias de tacón fino de Louboutin con brillantes en las tiras, unos llamativos pendientes de JAR y un bolso de mano de lentejuelas plateadas de Isabel Decke. Un estilismo elegante y favorecedor que ha tenido una competencia que ha venido de la mano de mujeres como su hija Carlota Casiraghi.
La princesa, al igual que su madre, se decantó también por un diseño de Chanel. Ya sabes, Carlota ha heredado el gusto por la moda de Carolina y el idilio que tiene con la marca francesa y se decantó por un precioso look que iba a juego con el de su madre, ya que tenía la misma fórmula: lentejuelas plateadas y el rosa.
Se trataba de un vestido de Chanel de la colección primavera/verano 2023 que tenía un diseño largo, de escote recto y tirante muy fino repleto de paillettes en color plata combinadas con un encaje brillante. Un modelo ideal que tenía como detalle sofisticado las plumas rosas en el bajo y que combinó con pendientes y bolso de la misma firma.
Pero no, no ha sido la única que ha hecho la competencia a Carolina. Su otra hija, Alexandra de Hannover , se ha colocado como las elegante del evento gracias un favorecedor vestido negro. La hija menor de la princesa de Mónaco optó por el negro y un escote cruzado y derrochó estilo.
Looks elegantes y con detalles especiales, pero que apostaban todo al estilo más clásico. Fue Beatrice Borromeo , la esposa de Pierre Casiraghi, quien puso el toque original a la noche gracias a un vestido de Dior Cruise 2023 con manga corta de tul decorado con plumeti y encaje dorado.
Un diseño con cuerpo tipo corsé que sí seguía esa inspiración Bollywood que requería la etiqueta del evento y que combinó con una llamativa corona a juego con el vestido y pendientes estilo lágrima de brillantes. Un lookazo en toda regla que se ha colocado como el más acertado del noche.
Como decimos, la representación española de la edición corrió a cargo de Isabel Pantoja. La cantante ha conseguido robar el protagonismo a los Grimaldi gracias a un look muy acertado y made in Spain que forma parte de la colección Primavera-Verano 2023 de Isabel Sanchís.
Es un vestido realizado en gasa de seda de estampado floral, con un drapeado en el cuerpo con caída en la manga derecha y una falda de capa. Además, lleva dos flores de gazar rústico de seda como detalle que le aportan volumen y romanticismo.
La tonadillera ha sido invitada a la cita por un millonario alemán amante de las artes afincado en el Principado que desde hace cuatro décadas tiene una mesa reservada en el Sporting Club. Una invitación que recibió por sorpresa y con la que ha podido conocer a Carolina de Mónaco y sentarse junto a la cantante británica Shirley Bassey. ¿Cuál es tu favorita?