El look de invitada de Isabelle Junot /
El pasado fin de semana, Alonso Aznar , el menor de los tres hijos de José María Aznar y Ana Botella, se casó con Renata Collado en un discretísimo enlace celebrado en Mérida, la capital de Yucatán, en México, tierra natal de la novia. Una boda muy esperada, con invitados VIP como Tamara Falcó, que apostó por un look boho muy elegante, o Amaia Salamanca con un diseño made in Spain.
Isabelle Junot tampoco quiso perderse el enlace, al que acudió con su marido Alvaro Falcó, convirtiéndose en la invitada más elegante con un vestido muy original y especial. Con un estilo romántico y sofisticado, Junot llevó el look de invitada perfecto que copiaremos en nuestras bodas de primavera.
La mujer de Alvaro Falcó eligió un vestido de Philippa1970, la firma creada por el diseñador Jorge Vázquez, a la que más tarde se unió como socia Sassa de Osma. Esta marca se caracteriza por sus vestidos de invitada originales, que han conquistado a mujeres como la reina Letizia o Eugenia Martínez de Irujo.
Junot lució a la perfección el vestido Limones, un divertido diseño negro destaca por su alegre estampado de limones y hojas verdes, que le da un toque fresco. Cuenta con un volante que cubre toda la parte del pecho, añadiendo un detalle romántico y femenino, realzando la silueta con un aire juguetón.
Completa el look el espectacular bolso Serpentine de Bvlgari, fabricado en piel con oro claro y forro en piel de napa en tono rosa cristal. Cuenta con una estructura rígida en forma de cuerpo de serpiente en latón, bañado en oro claro, adornada con un grabado de escamas y ojos en esmalte rojo en un lado y un cierre de botón a presión.
Otro acierto, los pendientes, muy llamativos y especiales, fabricados en rafia a mano con diseño de 3 niveles, en color amarillo, a juego con el estampado del vestido. ¿Lo mejor? Que están disponibles en Amazon por tan solo 10,99€.
El maquillaje, natural y favorecedor, se centra en unos ojos ahumados en tonos rosas y marrones, labios rosas con acabado jugoso, y colorete en un tono melocotón, que realza los rasgos de Isabelle. El pelo, al natural, peinado con ondas de agua.
La boda estuvo totalmente blindada y a los invitados se les solicitó máxima discreción para evitar filtraciones en las redes sociales. Por expreso deseo de los novios, fue una boda de perfil bajo y son pocos los detalles que han trascendido, más allá de que el expresidente del Gobierno y su mujer fueron recibidos con honores a su llegada al país azteca.
Medios locales como 'El diario del Yucatán' aseguraron que la ceremonia religiosa tuvo lugar en la histórica Catedral de San Ildefonso, mientras que la celebración posterior se trasladó a la Hacienda Sac Chich, un exclusivo recinto a las afueras de Mérida que combina historia y lujo.