Mujer con pelo largo /
El cuidado de nuestra melena es algo fundamental. Y aunque existen muchas cosas que puedes hacer a nivel cosmético para recuperar tu melena , también puedes adaptar tu alimentación para impedir el deterioro capilar.
Sí, aunque no lo sepas, existen ciertos alimentos que pueden rehidratar tu cabello. Teresa Climent, licenciada en Farmacia y Technical Manager de Nuggela & Sulé asegura que «se estima que la alimentación puede influir en aproximadamente el 30% de la salud y apariencia del cabello».
Es por ello que la experta nos ha recomendado ciertos alimentos que debemos privilegiar en nuestra alimentación porque hidratan y nutren el cabello, así como otros que tienen el efecto contrario, para que los evites en la medida de lo posible.
Parece lógico pensar que, si el agua es lo mejor para hidratar el organismo en su conjunto, hará lo mismo con el cabello, ¿verdad? Pues Climent lo corrobora, asegurando que «beber suficiente agua es fundamental para mantener el cabello hidratado desde dentro hacia afuera».
El aguacate se ha convertido en uno de los alimentos más preciados de nuestra alimentación (y de Instagram), sobre todo en el desayuno. Lo que no sabíamos es que entre sus beneficios también estaba el de fortalecer el cabello debido a su contenido en ácidos grasos y vitaminas E y B, que ayudan a fortalecer el cabello y mantenerlo hidratado y brillante.
Estos pequeños alimentos son una auténtica bomba nutricional con amplios beneficios para el organismo y, sí, también para tu cabello. Nueces , semillas de chía o lino..., todas ellas son una gran fuente de ácidos grasos Omega-3 que ayudan a nutrir el cabello y promover su crecimiento.
Este es uno de los secretos de la Dieta Perricone que sigue la reina Letizia, sobre todo el salmón. Pero éste no es el único pescado que puede ayudarte a tener pelazo, también las sardinas y el atún pueden ayudarte debido a su alto contenido en ácidos grasos Omega-3, proteínas y Vitamina D.
Los vegetales de hoja verde son uno de los alimentos más saludables y pueden protegerte contra enfermedades cardíacas, presión arterial alta y deterioro mental. Pero no sólo eso, sino que también te ayudan a tener pelazo. Espinacas, acelgas, col rizada...Todas ellas contienen Vitaminas A y C, así como hierro y antioxidantes que ayudan a fortalecer el cabello y mantener su luminosidad.
Existen muchas razones para introducir los cítricos en tu alimentación, ya que son una gran fuente de fibra, son buenos para el corazón, están repletos de potasio, son muy hidratantes y mejoran la salud de tu piel. Pero no sólo eso, sino que Climent también afirma que ayudan a aumentar la producción de colágeno necesario para un cabello flexible e hidratado gracias a su alto contenido en Vitamina C.
Que buenos son los huevos y cuán denostados han estado hasta hace muy poco, asegurando que eran fuente de colesterol y debías limitarlos para evitarlo. Pero en realidad, son una excelente fuente de proteínas, biotina y zinc, nutrientes esenciales para muchas funciones del organismo, incluído el crecimiento y salud del cabello.
Las carnes grasas, los productos lácteos enteros y los fritos pueden afectar a la salud del cabello ya que estas grasas pueden obstruir los folículos pilosos y disminuir la circulación sanguínea en el cuero cabelludo. ¿La consecuencia? Según Climent, un cabello más seco y sin brillo.
Este tipo de alimentos deben evitarse por muchas razones, entre ellas el estado de tu cabello. Dulces, pasteles, bebidas azucaradas... todo ello puede provocar una respuesta inflamatoria en nuestro organismo y afectar a la calidad y la apariencia del cabello.
Las cañitas en las terrazas, el tinto de verano en la playa... durante el verano hemos abusado mucho de las bebidas alcohólicas y esto se nota en el estado de tu cabello. ¿Por qué? Porque el alcohol deshidrata el cuero cabelludo y el cabello que, en consecuencia, se vuelve más seco y propenso a la rotura.
Grandes dosis de cafeína incrementan el flujo de sangre hacia los riñones e inhiben la absorción de sodio, lo que aumenta la eliminación de líquidos del organismo. Esto, a priori, es algo bueno, pero si ocurre sin moderación puede consudir a la deshidratación del cabello.