El café ayuda a adelgazar /
Si tuviéramos que pensar en la bebida más consumida de España, estamos seguros de que el café estaría en uno de los primeros puestos. De hecho, de acuerdo a la Federación Española del Café, en nuestro país se consumen anualmente una media de 840 millones de kilos de este grano.
Esta bebida estimulante ayuda a despertar a más de la mitad de la población por la mañana y, además, actúa como un laxante natural que también sirve de gran ayuda. Sin embargo, los nutricionistas insisten en la necesidad de no abusar de él pues la cafeína que contiene podría hacer mal a la salud si se toma en exceso.
Teniendo ese dato siempre presente, la cafeína presente en una taza de café es uno de los mejores bloqueadores de la adenosina, un neurotransmisor del sueño. Pero los componentes de esta bebida también podrían ayudar a acelerar el metabolismo y, por ende, a adelgazar. Al menos, es la conclusión a la que ha llegado un nuevo estudio llevado a cabo por la Universidad de Granada.
De acuerdo a la investigación citada, no basta con tomar café con leche o sin ella por las mañanas y dejar lo demás a la suerte. La forma en la que lo tomamos y, sobre todo, lo que hacemos después de ello tienen mucho que ver en el poder del café para acelerar el metabolismo y ayudarnos a adelgazar.
Para el estudio se tuvo en cuenta el análisis de 15 participantes varones de 32 años de media. Se les sometió a una prueba de ejercicio en intervalos de una semana. A la mitad de los participantes se les suministró 3 miligramos por cada kg de cafeína por la mañana y por la tarde. La otra mitad solo tomó placebo. Llevaron a cabo unas horas de ayuno establecidas y, con ello, los investigadores descubrieron cuál es el proceso de quema de grasas durante esta práctica y cómo ayuda la cafeína.
Las conclusiones fueron claras: si queremos que actúe como una ayuda para la quema de grasas, la combinación de café con ejercicio físico es crucial. Y, además, la hora del día a la que lo hagamos también influirá significativamente en este sentido.
Los investigadores descubrieron que tomar 3 mg de cafeína por cada kg (más o menos una taza de café bastante cargada) una media hora antes de hacer ejercicio físico favorece esa quema de grasa. Además, argumentan que s i este acto tiene lugar por la tarde, los efectos se notan más que si se toma el café y se hace el ejercicio físico por la mañana, aunque es cierto que la variación es mínima. «Los resultados demuestran que una combinación de ingesta de cafeína y ejercicio a intensidad moderada en la tarde, proporciona el mejor escenario para las personas que buscar la quema de grasa de todo el cuerpo durante el ejercicio aeróbico», señala la investigación.
Ya hemos concluido cuál es la parte positiva de esta bebida tan consumida en nuestro país pero, ¿qué efectos negativos puede tener en el organismo? De acuerdo a datos de Mayo Clinic , la concentración en cafeína del café puede aumentar la presión arterial y, además, aumenta de forma leve los niveles de colesterol.
El nerviosismo, la acidez estomacal o el insomnio son otros de los efectos secundarios más frecuentes.