Cómo mejorar la memoria /
Es cierto que, aunque disfrutemos de una memoria prodigiosa en nuestra juventud y etapa adulta, al llegar a los 50, existe más riesgo de sufrir algunas pérdidas asociadas a la edad. Son muchos los autores que dicen que hay que entrenar al cerebro cada día para evitar que la memoria sufra el deterioro cognitivo (al igual que hay que hacer con nuestro cuerpo) y que cuanto antes empecemos, menor será la posibilidad de sufrir alguna enfermedad relacionada con la memoria y la falta de entrenamiento de esta.
La memoria es algo estudiado por la ciencia desde hace mucho tiempo. Y a día de hoy siguen siendo muchos los científicos y expertos en neurología y psicología los que insisten en hacer llegar a la población los avances en materia de memoria, a fin de ayudar a todo el mundo a trabajarla.
Hemos hablado largo y tendido sobre la mejor vitamina para prevenir las pérdidas de memoria con la edad , o de cuál es el mejor ejercicio para mejorar la memoria a partir de los 50 , pero nunca te habíamos contado qué dos hábitos puedes poner en práctica por la mañana y son perfectos, precisamente, para trabajar la memoria desde el momento en que nos levantamos.
Como decimos, la memoria se puede ir perdiendo con el tiempo, sobre todo si no la ejercitamos. Por eso, es importante mantener hábitos diarios que nos ayuden a trabajarla en cualquier momento del día. Madrugar es uno de esos hábitos que nos ayudan a ser más productivos yque también están relacionados con mejor memoria a largo plazo, así que puedes empezar a implementarlo (con que te levantes una hora antes de salir de casa será más que suficiente) para empezar con estos dos hábitos que harán mucho por ti a largo plazo.
«La lectura ejercita la concentración, la atención, la memoria y a la capacidad de visualización y constituye una herramienta clave para prevenir el Alzheimer y otras formas de demencia», aseguran los profesionales de la Fundación ACE (Alzheimer center).
De acuerdo a ellos mismos, el simple ejercicio de leer permite que preservemos las habilidades cognitivas, mientras reducimos el estrés. Además, Nos ayuda a incrementar la reserva cognitiva, algo que explica cómo el cerebro puede compensar y tolerar los cambios sufridos por ciertas patologías. «Esto permite que las personas mantengan sus habilidades cognitivas a pesar de cambios en el cerebro asociados a la edad o enfermedades neurodegenerativas», explican los mismos profesionales.
Es cierto que leer ayuda a mejorar la memoria, sea cual sea el momento del día en el que lo hagamos, pero por la mañana puede ayudarnos a despejarnos y comenzar el día totalmente relajados. Eso sí, hazlo después de tomarte un gran vaso de agua, la otra gran aliada de la memoria.
El entrenador personal y coach Jim Kwik desarrolló hace unos años una rutina matutina para mejorar la memoria. Una rutina que desglosó en su libro 'Sin límites' y que definió después de estudiar los hábitos y tips de muchas personas prometedoras en sus campos, como CEOs, jóvenes promesas en distintos ámbitos y hasta personajes famosos. «Si puedes mejorar el cuerpo para mejorar su rendimiento, puedes hacer lo mismo para tener un cerebro más eficiente», defiende en su obra.
Aunque la rutina pasa por algunos hábitos entre los que también se encuentra leer, hemos reparado en uno que tiene mucho que ver con hacer un buen desayuno: hablamos de tomar el que él califica como 'té del cerebro'. Una bebida natural hecha a base de gingkgo, centella asiática, melena de león (un hongo comestible muy aplaudido en medicina natural que está considerado el eje intestino-cerebro y que contiene prebióticos) y aceite de coco. Y es que, más allá de los beneficios de otros de los compuestos, la melena de león, el hongo natural, está demostrada como ayuda para prevenir algunas enfermedades relacionadas con la memoria. Algún que otro estudio científico ha sugerido la posibilidad de que tenga efectos positivos sobre la función cognitiva y que afecte de forma positiva a algunas células nerviosas.