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Cómo cuidar las buganvillas después del verano para que estén preciosas y con flores todo el año

El cuidado de las buganvillas es muchob más sencillo de lo que crees: necesitan mucha luz, poco riego y un espacio grande para crecer. Y sí, pueden dar flores todo el año, también en invierno.

Las preciosas buganvillas pueden mantener sus flores todo el año. / pexels

Ana Calvo
Ana Calvo

El verano puede tener muchos colores. Del azul del mar al lila de los campos de lavanda y el amarillo de los girasoles. Los atardeceres naranjas que dan paso a una luna plateada. Y, por supuesto, el blanco de las casas encaladas por las que trepan imponentes buganvillas con sus inconfundibles flores de un rosa intensísimo.

Más allá de los geranios o las hortensias , si hay una planta con flor que nos transporta a un verano sin fin esa es, precisamente, la buganvilla. Sus delicadas flores, que en realidad no lo son, colorean las postales estivales más pintorescas. Pero, ¿ qué ocurre cuando llega el frío ?

Como decíamos, las características flores de la buganvilla, no lo son en realidad. Así lo explican los expertos de Verdecora: «esos colores que vemos sobresalir sobre sus hojas verdes en realidad no son su flor sino, más bien, las brácteas que protegen la auténtica floración, de pequeño tamaño y blanca«.

Sea como fuere, la buganvilla, que tiene un tono tan característico que da nombre hasta a su propio color, es una planta cuya floración tiene su máximo esplendor durante los meses cálidos. Aunque eso no quiere decir que, de un año a otro, no pueda mantenerse su majestuosidad. Eso sí, con unos cuidados muy precisos.

Foto: PEXELS.

Cómo cuidar la buganvilla después del verano

Originaria de Brasil y de su clima tropical, la buganvilla es una planta trepadora que se adapta a climas con veranos templados e inviernos fríos mucho mejor de lo que podríamos pensar. Pero hay que prestar especial cuidado a las bajadas de temperatura bruscas.

«Podemos disfrutar de este arbusto con flor de un año a otro si sabemos resguardarlo de uno de sus principales enemigos: la bajada de temperaturas nocturna propia de los meses duros de invierno», recomiendan desde Verdecora, que también aseguran que «si vivimos en un clima templado en el que no hay heladas durante el invierno, no solo podremos disfrutarla en exterior siempre sino que, incluso, podremos disfrutarla continuamente en flor«.

Según la variedad, la buganvilla puede aguantar bien hasta entre 3 y 7 grados bajo cero, eso sí, es recomendable que, si la tenemos plantada en maceta, durante las temporadas más frías las resguardemos a cubierto para protegerlas de las heladas. Si está directamente en el suelo, «podemos recubrirla directamente con una manta térmica de jardinería», recomiendan los expertos de Verdecora.

Cuidados de las buganvillas: ubicación, luz, riego y abono

Precisamente dónde esté plantada es un aspecto clave para mantener durante años nuestra buganvilla a plena floración. Sus raíces son muy delicadas y no admiten bien los trasplantes, por lo que habrá que pensar bien desde el principio su ubicación, teniendo en cuenta que necesitan mucha luz, tanto si están en interior como en exterior.

Además, deberemos tener en cuenta que pueden convertirse en plantas enormes, por lo que necesitaremos mucho espacio para que crezcan con todo su esplendor, ya sea directamente en el suelo o en una maceta grande. Por lo demás, las buganvillas son poco exigentes.

Durante el verano, solo necesitan un riego semanal directamente a la tierra para hidratar las raíces (y no estropear flores y hojas al mojarlas) si está plantada en suelo, o dos, si está en una maceta. En invierno, el agua de la lluvia será más que suficiente.

En cuanto al tipo de tierra donde plantarlas, las buganvillas no precisan de suelos muy ricos en nutrientes y no toleran bien el exceso de abono si están plantadas en el suelo. Si las tienes en maceta, bastará con fertilizante líquido cada 15 días, aproximadamente.