La actriz Cara Delevingne posando para Puma. /
Hace unos días te hablábamos del power walking y de cómo practicarlo para quemar grasa más rápidamente mientras lo practicas. Pero si nunca antes lo has hecho, puede que te preguntes cómo incrementar la marcha poco a poco para conseguir quemar más calorías mientras andas.
A la hora de iniciarse en esta actividad es importante tener en cuenta que no se trata de un paseo relajado, sino de uno exigente, que requiere un ritmo concreto y constante, y una técnica específica. La posición debe ser erguida, con el pecho elevado, los hombros abajo y atrás, y alejados de nuestras orejas.
Lo primero que debes tener en cuenta es tu forma física tanto en lo referente a capacidad atlética como a problemas de salud ya que dependiendo del nivel físico de cada uno, el ritmo y la duración de cada sesión de power walking son diferentes. Puedes comenzar con 20 minutos diarios si tu estado físico no es bueno, pero lo ideal es llegar a caminar una hora cada día a 9 minutos el kilómetro.
Para ello, tienes que llevar una velocidad superior a los 4,8 kilómetros por hora pero nunca trotar ni mucho menos correr. Cada persona tiene que encontrar una velocidad que le permita mantener una buena técnica y postura, lo que para un adulto sería una velocidad de entre 4,8 y 6,4 kilómetros por hora.
Además, se recomienda adquirir algún gadget que te permita medir las pulsaciones para mantener tu ritmo cardíaco entre un 60% y un 70% de la frecuencia cardíaca normal. Es normal que al principio tu ritmo cardíaco se acelere más de lo debido, pero poco a poco comenzarán a bajar tus pulsaciones.
Mujer practicando power walking. /
1. Posición de las piernas: a veces por el cansancio se cambia el modo de pisar, lo que provoca que las articulaciones sufran más, especialmente las rodillas y las caderas, y con ello se perjudique la zona lumbar. Además, se eleva demasiado la punta de los pies lo que provoca dolor en los músculos tibiales.
2. Olvidarte de la zona abdominal: aunque es complicado mantener el abdomen contraído constantemente, es importante prestar atención para no relajarlo, ya que así se protege la zona lumbar. También es fundamental no relajar la posición de la espalda ni inclinarse para adelante o encorvarse.
3. Movimiento de brazos: en los que se inician en el power walking es común no mantener los brazos en paralelo y empezar a andar cruzándolos con el cuerpo, mirar el móvil o cambiar la música del reproductor. También se comete el error de tensionar las manos produciendo molestias y exagerar el movimiento de los brazos subiéndolos en exceso.
4 . Posición de la cabeza: la cabeza debe estar levantada mirando al frente, aunque puntualmente se puede mirar a los lados o hacia arriba o abajo. Si el ejercicio se hace en compañía y se quiere hablar, tiene que ser sin girar la cabeza hacia el interlocutor y perder así la postura correcta.